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A 10 años del 'Tamudazo'

BARCELONA -- El nueve de junio de 2007 es una fecha marcada a fuego en la historia de los derbis. Una fecha dramática para el Barça y feliz para el Espanyol, que aquella noche ni precisó ganar en el Camp Nou para disfrutar de su penúltimo momento de gloria frente al gran rival. Porque aquella noche, de la que está cerca de cumplirse una década, le quitó, literalmente, la Liga al Barça.

“Yo no le he dado la Liga a nadie; simplemente he hecho mi trabajo”, aclaró Tamudo aquella misma noche, quizá desconocedor de que la historia le daría un lugar destacado al hablar de los derbies. Porque fue él, indiscutible, el protagonista de aquel final de Liga eléctrico.

El equipo que entrenaba Frank Rijkaard, que lideraba Ronaldinho y en el que ya se destacaba Messi, recibía en la penúltima jornada al Espanyol a la vez que el Real Madrid de Fabio Capello visitaba al Zaragoza. Los merengues eran líderes, por goal average, y en el Camp Nou un doblete de Leo remontó el inicial 0-1 de Tamudo.

En La Romareda dos goles de Diego Milito daban ventaja al Zaragoza frente al Real Madrid para el que había marcado Van Nistelrooy… Y llegándose al desenlace de la jornada el Barça tenía la llave del título en su mano. La locura se desató en un abrir y cerrar de ojos.

LA LOCURA EN 39 SEGUNDOS

A los 88 minutos, con el Madrid volcado, Van Nistelrooy empató al rematar un rechace de César, el meta del Zaragoza. Un gol que no bastaba a los merengues y a los que el Espanyol les hizo el favor de su vida apenas medio minuto después, cuando Raúl Tamudo, el máximo goleador de la historia periquita, batió a Víctor Valdés en el Campo Nou. 2-2 y la locura.

Con la igualada de ambos encuentros el liderato, a una jornada del final, volvió a poder del Real Madrid que, claro, no falló en el desenlace venciendo por 3-1 al Mallorca y haciendo inútil la goleada del Barça (1-5) en Tarragona. Pero para la historia quedó ese gol a última hora de Tamudo en la jornada 37 y que le arrebató la gloria al Barça.

El Barcelona, que no pudo contar con Ronaldinho por sanción, fue líder durante 47 minutos para quedarse sin nada en 39 segundos fatales, los que separaron el gol de Van Nistelrooy del de Tamudo. En aquel Barça se alinearon Iniesta y Messi, hoy aún en el Barça con Piqué… Quien aquella noche jugó en La Romareda como futbolista del Zaragoza, cedido por el Manchester United y sin sospechar que un año después Guardiola le traería de vuelta al Barcelona.

De los 42 derbies que se han disputado entre Barcelona y Espanyol en este siglo XXI el equipo blanquiazul solo ha sido capaz de ganar tres, el último de ellos, curiosamente, en el Camp Nou en febrero de 2009. El dominio azulgrana es absolutamente incontestable por haber ganado 28 de esos encuentros, permanecer invicto en los 17 últimos (14 victorias y 3 empates) o no haber perdido, nunca, en el nuevo estadio del Espanyol…

Pero para la historia siempre quedará ese empate, ese 2-2 en el Camp Nou que provocó el hundimiento de un Barcelona al que el Espanyol le arrebató la Liga de las manos de forma inverosímil. El Tamudazo. Una década en un suspiro.