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El Barcelona sigue en busca de patrocinios para mantener a sus cracks

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Messi y Neymar, en una campaña por los refugiados (1:04)

Las figuras de Barcelona lanzaron la campaña #FirmaYPasa para apoyar este serio problema que afecta al mundo. (1:04)

BARCELONA -- El FC Barcelona tiene lista la firma de renovación del contrato de Lionel Messi que le supondrá un gasto anual superior a los 67 millones de dólares. Si a ello se le añaden los firmados por Neymar y Luis Suárez la cantidad supera los 170 millones de dólares por temporada... Y el club busca, sigue buscando, ingresos con los que hacer frente a una masa salarial de la plantilla que no es cualquier cosa.

En la temporada 2015-16 la masa salarial de la plantilla azulgrana rozó los 280 millones de dólares, una cantidad que aumentó en este último curso y que el próximo, con las principales renovaciones concretadas, puede superar fácilmente los 340 millones de dólares.

Ante ello el Barcelona trabaja con urgencia y sin descanso por encontrar nuevas vías de financiación, más sponsors, con los que aumentar la partida unos ingresos en los que al pastel televisivo, trascendental pero ya no único, hay que sumar más activos.

Teniendo en cuenta que durante el verano de 2016 se superaron los 146 millones de dólares invertidos en fichajes y que este 2017 esa cifra puede incluso aumentar, la situación económica, apartada del plano de la actualidad, ocupa y preocupa en los despachos.

Es por ello que el departamento de marketing, con Manel Arroyo a la cabeza, ha tomado un protagonismo destacado en el día a día del club azulgrana. Este próximo curso ingresará por patrocinios unos 360 millones de dólares, y el próximo, que con el aumento de Nike se acercará a los 450, se pretende dar un estirón hasta los 560.

Buena parte de todos ellos, eso sí, están enfocados al mantenimiento de una plantilla de primer orden y que se calcula entre las más caras del fútbol mundial.

COLECCIÓN
El Barcelona estrenará durante la gira de verano por Estados Unidos su nueva playera con Rakuten como imagen en el pecho y que sustituyendo a Qatar Airways se contempla como un paso adelante en su ambiciosa política de esponsorización.

“Es un gran acuerdo para poder competir a nivel económico”, afirmó en su momento Arroyo, vicepresidente responsable de marketing y gran protagonista (con la colaboración directa de Gerard Piqué) de una firma que le supondrá al Barça unos ingresos anuales mínimos de 62 millones de dólares... Y que vino a sumarse al contrato record firmado meses atrás con Nike, que a partir de 2018 le pagará al club 174 millones de dólares.

El Barça, en su carrera por mantenerse en la pelea con los clubes más poderosos a nivel económico tiene cerrados acuerdos con cerca de 40 firmas que se dividen en cinco categorías distintas, según el importe firmado y el impacto que su imagen tiene ligada al club.

Más allá de los dos patrocinadores principales (Nike y Rakuten), existen los patrocinadores premium, que pagan entre 5.6 y 11.2 millones de dólares por temporada. Hasta siete firmas forman parte de este grupo, con Beko a la cabeza y Gillette, Konami o Audi entre ellas.

Los partners oficiales, hoy en día una decena, pagan 2.8 millones de dólares al año mientras los patrocinadores regionales, por encima de la veintena de empresas, desembolsan 1.1 millones de dólares. Caso aparte es Lassa, que le supone al Barça un ingreso de 5.6 millones de dólares anuales por patrocinar a las secciones.

El objetivo, tal y como admitió el presidente del club Josep Maria Bartomeu, es “alcanzar los mil millones de euros de ingresos por temporada” en un plazo no superior a los cinco años y para ello es preciso buscar más vías de financiación.

¿Cuáles? De inmediato el Barcelona quiere acelerar la negociación para dotar de patrocinador a las camisetas de entrenamiento de la primera plantilla, lo que podría suponer un ingreso anual cercano a los 16.9 millones de dólares... Pero el gran golpe está en el estadio.

El Camp Nou. Ese es el secreto. Si el club intenta aumentar el presupuesto para los fichajes de esta temporada, a la vez ha frenado el inicio de las obras del estadio... Pero no la búsqueda de una firma dispuesta a darle su nombre al Camp Nou.

El Barça trabaja en diversas direcciones y confía en arrancar un acuerdo que le facilite hasta 45 millones de dólares anuales para dar apellido a su coliseo. Y aunque esas cantidades, en la idea inicial, eran destinadas a sufragar las obras, la actualidad manda. Y la actualidad, la urgencia, es mantener la excelencia en el vestuario.