Fútbol
Jordi Blanco | ESPN Digital 17d

Barcelona acelera las renovaciones de Piqué y Sergi Roberto

El Barcelona, a la espera de que Leo Messi acceda a una imagen solemne con Josep Maria Bartomeu que traslade al público una renovación que en el club se da por hecha, ha contactado con los representantes de Gerard Piqué y Sergi Roberto. ¿El objetivo? Renovar sus contratos lo antes posible.

Ambos futbolistas, como Mascherano, Deulofeu y Vermaelen, acaban contrato en junio de 2019 y si el futuro del argentino y el belga está tan en el aire como se teme el del delantero, en el caso de los dos citados la coincidencia es absoluta en el club: no se entiende un futuro sin ellos.

Las circunstancias son, sin embargo, distintas. Con Piqué, 31 años en febrero, no se estiman dificultades en una prolongación que se calcula de dos años, más aún teniendo en cuenta que el propio central no ha negado, al contrario, la proliferación de especulaciones respecto a una salida del club en la recta final de su carrera.

Gerard ha insinuado en alguna ocasión que estaría dispuesto a probar en el extranjero, solventándose que la MLS, donde ha triunfado su buen amigo David Villa, sería un posible destino.

EXIGENCIAS

El caso de Sergi Roberto se sospecha menos fácil en el Camp Nou. El canterano rechazó por activa y por pasiva su marcha del Barça cuando para nada su figura era tan visible como en la actualidad y su permanencia pasó por salarios considerados de cuarto orden en la plantilla.

Esto es, apenas un escalón por encima de los canteranos recién llegados al primer equipo. En su última firma, en septiembre de 2014, Sergi Roberto pactó un salario neto anual de 1,5 millones de euros, en la parte más baja de la plantilla azulgrana, que tras su eclosión el pasado ejercicio disfrutó de un aumento en cuanto a las primas y bonus, quedando pendiente una adecuación de sueldo.

Y ese es el escenario en el que ya trabajan los ejecutivos del Barça con los colaboradores de Josep Maria Orobitg, representante del jugador y que exige al club un salario a la altura de titular.

Después de haber apostado por el Barça y rechazar cualquier propuesta que tuvo en los tres últimos años, Sergi Roberto confía en ver recompensado su esfuerzo y fidelidad en la que será primera gran prueba para los nuevos gestores del club, con Pep Segura junto a Òscar Grau dirigiendo las operaciones.

No será sencillo. Más aún teniendo en cuenta que el jugador tiene una cláusula de rescisión de 40 millones de euros que desde varios ámbitos se afirma podría hacer frente algún club. De momento la pelota está en el tejado del Barça.

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