Fútbol
Jordi Blanco | ESPN Digital 12d

Barcelona perdió la confianza en Yerry Mina como refuerzo

El FC Barcelona acelera la búsqueda de un central de futuro para sumar a la pareja, indiscutible, que forman Pique y Umtiti, y que tomaría el puesto de Mascherano, cuya marcha a final de curso empieza a tomar cuerpo en el Camp Nou. Este jugador, sin embargo, no sería Yerry Mina, en quien el club azulgrana no tiene la confianza necesaria para pensar en él como titular en el equipo.

Clément Lenglet, francés del Sevilla, y Dayot Upamecano, también francés y que juega en el RBLeipzig, son los dos jugadores mejor valorados por la secretaría técnica con vistas a una próxima incorporación, en una lista en que también aparece el holandés Matthijs de Ligt, del Ajax.

El Barcelona alcanzó un acuerdo con el Palmeiras para hacerse con el fichaje de Yerry Mina en el verano de 2017, por quien se pactó un pago de 9 millones de euros y se atrasó su ingreso en el plantel azulgrana hasta enero de 2018 o el verano del mismo año.

En enero su llegada está “prácticamente” descartada, en palabras de una fuente del club, que mantiene el mutismo total respecto a los planes de futuro… Aunque estos no son precisamente halagüeños para el colombiano. 

Los informes que existen en la dirección deportiva del Barça no son todo lo positivos que cabía esperar con Yerry Mina, considerando que su adaptación a los sistemas no serían, precisamente, fáciles. Es rápido, va bien de cabeza y tiene buena colocación… Entonces ¿Por qué no se apuesta por él desde el club azulgrana?

No es comunitario. Ese es el gran defecto, de entrada, que tiene Yerry Mina. Y, segundo, se estima “difícil” su adaptación al sistema de juego defensivo del Barcelona. El club, sin embargo, sí está dispuesto a hacerse su fichaje, aunque no para quedarse en el Camp Nou sino para utilizarle en el mercado.

ELEGIDOS

Dayot Upamecano, quien enamoró a Roberto Fernández ya en su etapa como jugador del Salzburgo, se mantiene como el número uno de la lista… Aunque su fichaje hoy se considera mucho más difícil que hace dos años, cuando siendo juvenil pudo haber llegado al Camp Nou por una cifra muy inferior a los 35 millones, como poco, que hoy costaría.

El secretario técnico del Barcelona habló del jugador, que hoy cuenta con 19 años, con Oscar García, quien le lanzó al estrellato en el campeón de Austria, y le siguió tan de cerca como a Naby Keita… Pero el club azulgrana, contra la opinión de Roberto, prefirió apostar por Marlon.

En enero de 2017 el club de Leipzig, bajo la influencia como el Salzburgo de Red Bull, pagó 10 millones por su fichaje y poco después le sumó a Keita por 34. El medio marchará en 2018 al Liverpool por 70 millones y de Upamecano poco más se sabe. Excepto que sigue siendo el jugador soñado por el secretario técnico del Barça.

Clément Lenglet también gusta entre los rsponsables deportivos del Barça, que le conocen desde su permanencia en el Nancy. El Sevilla no se anduvo con rodeos y todavía bajo el mando de Monchi le incorporó en enero de 2017 pagando por su fichaje 5 millones y convirtiéndose en trascendente en el equipo andaluz, que ahora no le vendería por menos de los 30 millones que especifica su cláusula de rescisión.

Menos probable, al menos a corto plazo, parece la opción de Matthijs de Ligt. Central de gran evergadura que puede actuar también de mediocentro por su calidad con el balón, este joven talento de 18 años se ha hecho indiscutible en el equipo titular del Ajax e incluso ya ha debutado con la selección holandesa.

Muy tenido en cuenta desde el Camp Nou su llegada se entiende menos probable por una razón muy sencilla: prefiere seguir creciendo como titular en el Ajax a guardar banquillo en el Barça. No es una especulación, es una afirmación que hizo el propio futbolista en Holanda, en un programa de televisión llamado ‘Peptalk show’ y en el que fue concluyente en esta dirección.

El Barcelona, Roberto Fernández, trabaja con discreción el asunto consciente de la importancia que tiene esta operación de futuro. Primero por la posible salida, cada vez más contemplada, de Mascherano a fin de curso; segundo porque con él podría irse, sino antes, un Vermaelen que no acaba de entrar en los planes de Valverde a pesar de sus buenas palabras y, tercero, por la necesidad de hallar un jugador de futuro, un valor seguro, que acompañe a Umtiti.

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