Fútbol
Jordi Blanco | ESPN Digital 9d

Umtiti está en el mercado; declinó negociar su renovación con el Barcelona

BARCELONA -- Samuel Umtiti, fichado por el Barcelona en el verano de 2016 desde el Olympique de Lyon por 28 millones de dólares, está en el mercado. No porque el club azulgrana le haya colocado el papel de transferible sino, simplemente, porque el jugador, a través de sus representantes, ha declinado negociar una modificación de su contrato hasta el verano de 2018.

Una cláusula de 69.5 millones de dólares, que desde el club se aventuró suficiente en el momento del fichaje, se entiende ahora totalmente desfasada a la vista de su rendimiento y trascendencia. Solamente las cláusulas de Sergi Roberto y Gerard Deulofeu son de menor cuantía y en el caso del primero, tal como ocurre con el francés, provoca una preocupación evidente en las oficinas del Camp Nou.

Con Umtiti, sin embargo, la alarma es mayor por cuanto existe la sospecha de que las noticias que apuntan a un interés mostrado tanto por el Manchester United como por el PSG se considera algo más que simples rumores. En Old Trafford se estima necesario y urgente el fichaje de un central que acompañe a Eric Bailly, con recorrido futuro y solventando que ni Phil Jones ni Chris Smalling cumplen ese perfil.

En París el presidente del PSG, Nasser Al-Khelaifi, ya mostró su decepción por no haberle incorporado, habida cuenta de que en el club había quien apostaba abiertamente por su fichaje desde el verano de 2015 y considerando que podía formar junto a Presnel Kimpembe, canterano del propio PSG, una zaga francesa y con gran futuro.

ASEQUIBLE
“A la vista de cómo se ha disparado el mercado en los últimos meses... ¿Quién puede considerar una locura pagar 100 millones por Umtiti y Sergi Roberto?”, trasladó a ESPN un representante que, prefiriendo mantener el anonimato, avisó de los problemas que se le vienen encima al Barça con estos dos jugadores.

En los despachos del Camp Nou se considera que la fidelidad de Sergi Roberto puede facilitar en cierta medida las negociaciones para su continuidad, que puede acabar siendo un asunto urgente porque, con 40 millones de cláusula y junio de 2019 como fecha de caducidad ya se ha comenzado a trabajar y encontrar problemas. Con Umtiti la situación es distinta.

El central francés, apuesta personal de Roberto Fernández en contraposición a varias opiniones contrarias en el Barça, se convirtió en una de las grandes y gratas sorpresas de la pasada campaña, superando al propio Mascherano como acompañante de Piqué, una situación que este curso ya se da por supuesto.

Y los 60 millones de euros que cuesta su libertad, unidos al freno puesto por sus agentes a la hora de negociar un nuevo contrato, provocan desasosiego entre los ejecutivos del club, con Oscar Grau y Pep Segura a la cabeza, por el convencimiento que existe respecto a las dificultades que habrá en la negociación.

El Barcelona pretende prolongar al menos en dos años más su contrato, hasta 2023, y con el correspondiente aumento de salario poder acordar una nueva cláusula que fuera de, por lo menos, los 200 millones de euros que tienen en sus contratos jugadores como Gerard Piqué, Sergio Busquets, Andrés Iniesta o Luis Suárez.

Pero, de entrada, en el Barça existe una preocupación evidente sabiendo que Umtiti, el mejor de los fichajes de los últimos tiempos, no tiene su permanencia asegurada en el Camp Nou.

^ Al Inicio ^