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Miguel Layún y un nuevo reto en puerta

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Layún: 'Si estamos en planes queremos seguir en el Tri'' (1:11)

El jugador azteca habló de la actualidad de la Selección (1:11)

BARCELONA -- Mejor centrador del Villarreal esta temporada, con 46 centros al área y 14 buenos, la carrera deportiva de Miguel Layún nunca fue un camino de rosas… Y hoy, en el Submarino Amarillo, vuelve a encontrarse frente a un muro a derribar.

Dudando el Sevilla en hacer valer su opción de compra en verano, después de jugar 18 partidos en media temporada con el club andaluz, el Villarreal apareció de pronto y en una negociación supersónica se hizo con su fichaje, apoyado por un magnífico Mundial y entendiéndose clave en el carril derecho de Javier Calleja.

Pero las cosas no salen siempre como se suponen a priori y, tal como le ocurrió en su segundo curso en Portugal, cuando pasó de imprescindible a intermitente, el encaje en los planes de Calleja ha sido semejante a un rompecabezas que, mezclado con los problemas colectivos de un equipo alejado de su mejor versión, le ha pasado factura.

Puesto en forma tras el torneo en Rusia y con la temporada ya comenzada, Layún enlazó siete partidos (cinco de ellos como titular) entre el 31 de agosto y el 25 de octubre, cuando el Villarreal aplastó al Austria de Viena en la Europa League. A partir de ahí, sin embargo, su figura se fue apartando del plano y en los últimos cuatro partidos ha desaparecido de los planes de Calleja.

Y todo ello a pesar de liderar la estadística de centro del equipo amarillo, los referidos 46 centros al área, el que más, y 14 óptimos, también el número uno, con una media de 2,3 centros por partido para ser el jugador con más y mejor desempeño de toda la Liga. Los números, sin embargo, no le han dado esa continuidad esperada.

Daría a pensar que el desempeño del mexicano tendría mucho que ver en su pérdida de protagonismo pero de la misma manera que el entrenador no ha dudado en calificar su comportamiento y profesionalidad como “ejemplares”, nadie en Villarreal tiene una mala palabra hacia él.

No son pocas las veces que marcha de las instalaciones del club cuando ya no queda nadie, machacándose en el gimnasio tras una sesión de entrenamiento, ofreciendo mayor compromiso si cabe y mostrando que la palabra rendición no tiene cabida en el vocabulario de un tipo que, siendo juvenil, superó una rotura de ligamentos cruzados para responder a quienes le daban por acabado antes de

empezar con su llegada al Veracruz, con el que iniciaría una carrera profesional que ha marcado su personalidad.

COMPROMISO

El compromiso de Miguel Layún con su profesión es una constante. Pudo verse en su última convocatoria con la selección mexicana, donde fue el capitán por segunda vez en 69 internacionalidades, mientras mostraba de nuevo su predisposición para ayudar a las nuevas generaciones en su adaptación con el grupo. Su compromiso con México es inquebrantable, siempre estará ahí cuando su equipo nacional le necesite.

De hecho, se repite en su carrera desde aquel día que se quebró su ilusión por entrar en el Cruz Azul y que motivó que redoblase su esfuerzo por ganar batalla tras batalla. Dos Mundiales con el Tri se demuestran como el éxito de su tenacidad, como el premio a esa carrera plagada de muros.

Pasó en silencio (23 minutos en dos partidos) por la Serie B italiana en las filas del Atalanta en 2010 y aquel aprendizaje le sirvió para entrar por la puerta pequeña en el América, reclutado por Jesús Ramírez a pesar de las dudas de unos dirigentes que, de entrada, solamente aceptaron incorporarle como cedido por el club de Bérgamo. Seis meses después ya no se dudaba…

Y en los siguientes cuatro años su voluntad y empeño cambió las críticas y hasta burlas despiadadas en alabanzas entregadas a un jugador que alcanzó la capitanía del equipo después de que en la final del Clausura de 2013 fuera decisivo en el título con el lanzamiento definitivo de la tanda de penalties frente a Cruz Azul.

Su excelente desempeño le llevó al Mundial de Brasil, donde completó con notable los cuatro partidos (México cayó en octavos frente a Holanda) y de allí ya nadie le apartó de la titularidad con el América, sumando un subcampeonato y, después el título para llamar la atención, otra vez, en Europa.

La familia Pozzo le apadrinó con las opciones de Granada, Udinese y Watford, que sería finalmente su elección para conducir en la segunda mitad de la temporada 2014-15 a los ‘Hornets’ al ascenso a la Premier League de la mano de Slavisa Jokanovic. Y cuando a las órdenes de Quique Flores (quien después estudió su fichaje para el Espanyol) parecía despegar en la máxima categoría del fútbol inglés Pinto da Costa llamó a su puerta para incorporarle al Porto.

Debutante un 12 de septiembre de 2015 frente al Arouca en Liga, Layún cerró la temporada disputando 41 partidos de 48 posibles (40 como titular y 34 completos), acumulando 3.533 minutos, marcando 6 goles y sumando 23 pases de gol, casi siempre como carrilero izquierdo, que le convirtieron en capital tanto para Julen Lopetegui como para José Peseiro, su sustituto en enero de 2016 en una temporada marcada por las dificultades en los Dragoes.

La llegada de Nuno al banquillo portista para la temporada 2016-17 significó un frenazo inesperado. Alex Telles, procedente del Inter (aunque propiedad del Galatasaray), comenzó a discutirle y acabó apartándole de la titularidad hasta que a mitad de la siguiente temporada, la pasada, solventó su salida, como cedido, con destino al Sevilla, avalado por Joaquín Caparrós.

Presente en 16 de las 17 jornadas de Liga posibles (11 de ellas como titular), marcó dos goles y sirvió otros seis que hicieron suponer que el club andaluz haría valer la opción de compra que mantenía con el Porto… Pero la tardanza en las negociaciones provocó tras el Mundial de Rusia la aparición del Villarreal y su fichaje por el Submarino Amarillo.

Y vuelta a comenzar…

Layún trabaja en silencio, sin levantar la voz ni hacerse ver más de lo necesario fuera del campo de entrenamiento, esperando días mejores para revertir una situación incómoda pero no desconocida para él. Avalado por su compromiso, su desempeño y sus números le acompañan. ¿Volverá en el Camp Nou