<
>

El Barça acude al derbi pendiente de la rodilla de Suárez

play
Luis Suárez fuerza la máquina para volver ante el Espanyol (0:48)

El delantero uruguayo sigue entrenando aportado del grupo, pero espera entrar en la convocatoria de Ernesto Valverde de cara al choque liguero. (0:48)

BARCELONA -- La rodilla de Luis Suárez preocupa en el Barcelona tanto como ocupa la de Samuel Umtiti. El defensa francés sigue en Doha un personalizado plan de recuperación que le evite pasar por el quirófano mientras crece el desasosiego en el club y las voces favorables a un fichaje aunque, en voz baja, es el estado del delantero uruguayo el que mantiene en guardia a los servicios médicos.

Suárez estará en disposición de jugar este sábado el derbi frente al Espanyol después de haberse tratado en las últimas semanas pero la alerta está en saber en qué condiciones afrontará el goleador la parte trascendental de la temporada, a la vista de las molestias que ha padecido desde el comienzo de la temporada.

El ‘9’ está llamado a reaparecer de la misma manera que se da por hecho que Arthur, ausente en los últimos partidos por una sobrecarga muscular, estará a disposición de un Valverde que recuperando a efectivos de primer nivel afrontará la visita a un Espanyol desinflado en las últimas jornadas ligueras (tres derrotas consecutivas) pero que llegará al derbi en una situación impensable a principio de temporada.

El equipo periquito, que no ha sido capaz aún de vencer al rival ciudadano en su nuevo estadio, no podrá contar con Sergio García pero suspira por la recuperación total de Marc Roca para buscar el campanazo que significaría derrotar al gigante azulgrana, que recuperó sensaciones frente al Villarreal antes del trámite copero ante la Cultural Leonesa que sirvió para poner en el escenario a los jugadores de la cantera, con Riqui Puig en el primer plano.

La última victoria local del Espanyol como local frente al Barça en el campeonato de Liga data del 13 de enero de 2007, cuando el conjunto blanquiazul jugaba todavía en Montjuïc y su entrenador era… Ernesto Valverde. Aquella noche el equipo que dirigía Rijkaard cayó por 3-1 en la penúltima jornada de la primera vuelta de una temporada, la 2006-07, que acabó de mala manera para el Barça, derrumbado en el Camp Nou contra el propio Espanyol, la famosa noche del ‘Tamudazo’ que acabó regalando el título al Real Madrid.

Desde entonces sus encuentros en territorio blanquiazul se resumen en seis victorias del Barça y cinco empates, aunque el Espanyol tiene en la retina su único triunfo, en Copa por 1-0 en enero de este 2018. Dos victorias contra 17 derrotas es el saldo de los últimos 21 derbis para el equipo de Rubi, para el que el encuentro de este sábado significa un desafío de primer nivel.

Ganar o ganar es el mensaje escrito en clave Barça para afrontar el final del año en las mínimas condiciones exigidas, llegar a la Navidad como líder y proclamar, una vez más, su absoluta superioridad ciudadana. El Espanyol sueña con dar el golpe… Nada nuevo en la historia moderna del derbi.