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Atlético Madrid brilla en su operación salida más importante

Cuando un equipo de primera línea pasa por una profunda restructuración y pierde hasta cinco titulares indiscutibles, siempre existe la posibilidad de hacerlo bien o hacerlo mal; el Atlético de Madrid este verano lo ha hecho magníficamente bien.

En estos procesos, que pueden llegar a ser traumáticos, toca mirar a las dos partes de la ecuación, a los que se van y a los que se vienen.

El Atlético Madrid ha dejado marchar a jugadores importantísimos que han formado parte de la columna vertebral del equipo en el último lustro. Hombres tan identificados con la institución como Juanfran, Godín o Filipe Luís, un canterano de tronío como Lucas Hernández, y hasta el jugador que ha sido la bandera del proyecto en la última época, Antoine Griezmann.

Cada uno a su manera --sí, incluso Griezmann-- ha sido despedido de la mejor manera posible. Por supuesto que los tres veteranos defensas, santo y seña de la época dorada del club y que además salen tras finiquitar sus respectivos contratos, siempre iban a tener mejor un mejor y más emotivo adiós que los que salieron haciendo efectiva su cláusula de rescisión.

No hace falta más que recordar el evento que armó el club para despedir a su gran capitán, Diego Godín, o el multitudinario adiós que se preparó antes de que Filipe Luis viajara rumbo a Brasil este pasado fin de semana. Pero hasta en los otros casos, los de Griezmann, Lucas o Rodri, se ha entendido que los jugadores salen en busca de mejores oportunidades y lo hacen dejando en caja suculentas cantidades que han ayudado a fichar a recambios de un gran nivel.

La situación más clara es la de Rodrigo Hernández, el mediocentro que llegó el año pasado por apenas 20 millones y que sólo 10 meses después se ha marchado al Manchester City a cambio de 70 millones. Aunque una venta así siempre es una decepción, el gran rédito económico y el hecho de que con su traspaso se haya podido fichar a otro jugador con gran potencial como Marcos Llorente, han convertido lo que podía haber sido una película de horror en una historia con final feliz.

Y es que con el dinero de estas tres ventas (80 millones de euros por Lucas Hernández, 70 por Rodrigo Hernández y 120 por Antoine Griezmann), el equipo de Diego Simeone ha rehecho completamente la plantilla, fichando no sólo a jugadores para cubrir los puestos de los que se han marchado, sino trayendo también otros nombres que sin duda proveerán un mayor fondo de armario, haciendo si cabe un equipo más potente de cara al año que viene.

Así, a las sensibles bajas que ha sufrido el club, la directiva ha contrarrestado con fichajes ilusionantes, que tienen encandilada a la afición. Los fichajes de Kieran Trippier, Renan Lodi, Mario Hermoso, Felipe, Marcos Llorente, Ivan Saponjic, Joao Félix y el mexicano Héctor Herrera han llegado como agua de mayo a un equipo que tendrá el año que viene un perfil completamente diferente que el del año pasado, pero que de momento ha creado una inusitada emoción entre la hinchada. Si al final llega el gran golpe en la mesa, llámese James Rodríguez o Christian Eriksen, esta ventana de fichajes podría ser inmejorable.

El club ha sabido hasta manejar la tan controvertida salida de Antoine Griezmann de la manera más inteligente. Su queja formal a La Liga por la diferencia entre los 200 millones de cláusula que tenía el francés antes el 1 de julio y los 120 que acabó pagando el FC Barcelona al hacer efectivo el traspaso después de esa fecha demuestra que los rojiblancos no se amilanan ante nadie y que piensan defender sus derechos hasta las últimas consecuencias.

El mensaje al aficionado es bien claro, pues el equipo piensa pelear de tú a tú con los grandes tanto en la cancha como en los despachos. Que luego se pueda conseguir que el Barça pague parte o la totalidad de esos 80 millones de diferencia es otra historia, y quizás casi ni importe llegados a este punto.

Por lo tanto, el Atlético de Madrid ha convertido un verano que podría haber sido desastroso en uno ilusionante, algo de lo que su directiva debe estar muy orgullosa. Con mucho menos que arreglar y defender, sus rivales más inmediatos (lease Real Madrid y FC Barcelona) no han sabido manejar las situaciones ni la mitad de bien de lo que lo han hecho los colchoneros.

Si además les sale una gran temporada en el plano deportivo, este verano será recordado en la entidad como el más glorioso en toda la historia del club.