Fútbol
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Previo del Grupo F: Portugal, por la hazaña

PORTUGAL JUEGA SUS BAZAS PENDIENTE DEL FÍSICO DE CRISTIANO RONALDO

La selección portuguesa, que no se considera favorita para la Eurocopa pero que asume tener la ambición de ganarla por primera vez, jugará sus bazas pendiente del físico de su capitán Cristiano Ronaldo.

Tal y como ya ocurrió hace dos años en el Mundial de Brasil, en el que Portugal cayó con estrépito en la primera fase, Ronaldo llega a la recta final de la temporada algo tocado físicamente, aunque con la moral de haber vuelto a ganar la Liga de Campeones con el Real Madrid.

Aunque esta vez no se trata de problemas de rodilla, las molestias musculares han sido comunes en los últimos meses.

La indiscutible estrella del combinado nacional luso, no obstante, tendrá más de dos semanas para recuperarse de la final de Champions ante el Atlético de Madrid antes de debutar en el torneo.

La selección de Portugal, encuadrada en el grupo F, debutará el 14 de junio en Saint Etienne ante Islandia, una selección poderosa físicamente y muy organizada en el plano táctico. Austria (el 18, en París) y Hungría (el 22, en Lyon) son los otros rivales de los lusos.

El pragmático seleccionar Fernando Santos, que suplió a Paulo Bento en octubre del 2014 después del fracaso de Brasil, ha reconocido que una de sus misiones es potenciar al máximo las cualidades de Ronaldo.

Para ello, piensa optar por un 4-4-2 en detrimento del ya 4-3-3 que era utilizado tradicionalmente por las "quinas" en los últimos años.

"Si tuviese un Benzema, pensaría en el asunto (de usar un 4-3-3), pero creo que es mejor jugar con dos delanteros móviles. Busco una solución para potenciar a Cristiano con las características de mis jugadores", comentó Santos en una entrevista a EFE.

A Ronaldo, de 31 años, le acompañará en la delantera con casi toda seguridad el jugador del Fenerbahce turco Nani, otro de los veteranos de la selección, con 29.

En el campeonato de Europa, el astro del Real Madrid presumiblemente batirá el récord de participaciones internacionales que ostentaba el legendario Luis Figo (127).

Ronaldo acumula 125 encuentros, en los que ha marcado 56 goles, el récord anotador en la historia de la selección lusa (0,44 tantos por partido).

Santos, un experimentado técnico que llevó a Grecia a la Eurocopa del 2012 y al Mundial del 2014, ha intentado promover el buen ambiente en el vestuario.

Ejemplo de ello es la libertad que ha dado a sus jugadores, a los que en la concentración en Oeiras (a las afueras de Lisboa) les ha concedido un régimen de "semi libertad", por el que pueden dormir fuera de las instalaciones de la Federación lusa si lo desean.

El resto de la selección tiene muchas caras conocidas de los últimos grandes torneos. Pepe será el líder de la defensa, Rui Patrício, el meta titular, y Joao Moutinho se perfila como motor en el centro del campo, aunque la competencia en su puesto sea grande.

El trío de medios del Sporting de Lisboa que forman William Carvalho, Joao Mário y Adrien Silva también podría partir como primera opción. El cuarto elemento de la medular, el más técnico, lo podrán completar André Gomes, del Valencia, o Rafa Silva, del Braga.

El todocampista Renato Sanches, de 18 años, aguardará su ocasión. Sanches, que acaba de ser transferido del Benfica al Bayern de Múnich en una operación millonaria, ha sido la gran sorpresa de la lista. Hace apenas seis meses jugaba en el filial del club lisboeta, en la Segunda División.

Destaca igualmente en la convocatoria la presencia de uno de los jugadores más veteranos del Europeo, el central del Mónaco Ricardo Carvalho, de 38 años.

Carvalho es, junto a Ronaldo, el único superviviente del Europeo del 2004, en el que Portugal finalizó segunda al caer como anfitrión ante Grecia.

El conjunto de las "quinas" sufre varias bajas de calado por lesión: el lateral zurdo propiedad del Real Madrid Fábio Coentrao, el medio creativo del Zenit Danny y el extremo del Mónaco Bernardo Silva.

El de Francia será el séptimo Europeo de Portugal (1984, 1996, 2000, 2004, 2008 y 2012).

ISLANDIA BUSCA PROLONGAR HAZAÑA CON ORDEN DEFENSIVO Y LOS GOLES DE SIRGURDSSON

Islandia, que debuta en una fase final de un gran torneo, aspira a escribir una nueva gesta en la Eurocopa de Francia apoyada en el orden defensivo, su espíritu de lucha y la capacidad goleadora del centrocampista Gylfi Sigurdsson.

De la mano del veterano técnico sueco Lars Lagerbäck, que asumió el cargo hace casi cinco años, Islandia -un país con apenas 330.000 habitantes- ha dado un salto enorme en ese período.

De ocupar el puesto 112 en la clasificación de la FIFA ha pasado a jugar la repesca para el Mundial de Brasil en 2014 y sacar billete para Francia logrando el pase a falta de dos partidos.

La actuación de Islandia en la fase previa -donde tenía como principales rivales a Holanda, Turquía y Chequia- ha sido sobresaliente: acabó segunda con 20 puntos y solo seis goles encajados, y se dio el gusto de derrotar a la 'oranje', que no estará en la Eurocopa, en Reikiavik y en Amsterdam.

La mano de Lagerbäck, que clasificó a Suecia para cinco rondas finales consecutivas entre 2000 y 2008, se ha hecho notar, y le ha dado orden y competitividad a un grupo que tiene su base en el equipo que hace cinco años jugó por primera vez una Eurocopa sub-21.

De esa hornada son por ejemplo los delanteros Kolbeinn Sightórsson y Alfred Finnbogason y los centrocampistas Johann Gudmundsson, Birkir Bjarnasson y Gylfi Sigurdsson.

El centrocampista del Swansea es el "motor" de Islandia y una de sus principales armas ofensivas, gracias a su excelente toque de balón y a su llegada, que quedaron de manifiesto en la fase previa: seis de los tantos islandeses llevaron su firma, una marca que lo convirtió en el máximo goleador del equipo.

El estado físico de Gylfi Sigurdsson, y el de otros jugadores como Kolbeinn Sigthórsson, son una de las preocupaciones de Lagerbäck, que pese a que en Islandia es un héroe nacional, ha reiterado que dejará el cargo tras la Eurocopa.

Lagerbäck le ha hecho un hueco en la lista de 23 -en la que todos los convocados juegan fuera de Islandia- al exazulgrana Eidur Gudjohnsen, mito del fútbol islandés que a sus 37 años no quiere perderse una cita histórica y que se enroló en el Molde noruego hace unos meses para no perder la forma tras su paso fugaz por China.

En la lista no figura al final el canterano del Oviedo Diegui Johannesson, de padre islandés y que hace unos meses debutó con la absoluta, pero al que una lesión le ha dejado fuera.

El "sueño" islandés en Francia no será sin embargo completo, ya que la UEFA ha rechazado la petición -apoyada por cientos de nacionales en internet- de lucir en las camisetas de los jugadores sus nombres propios en vez de los apellidos, que en Islandia son mayoritariamente patronímicos y no se usan.

AUSTRIA: UNA NUEVA "GENERACIÓN DE ORO" QUIERE DEVOLVER A AUSTRIA A LA ELITE DEL FUTBOL

Una nueva "generación de oro" busca devolver Austria a la elite del fútbol europeo con un juego vertical y descarado en el que el líder y jugador decisivo es el versátil futbolista del Bayern de Múnich David Alaba.

Invicta en un grupo en el que se impuso con claridad a los teóricos favoritos, Rusia y Suecia, Austria busca en la Eurocopa certificar el buen juego que desplegó en la fase de clasificación.

La progresión de la escuadra alpina en los últimos años ha sido vertiginosa desde que el suizo Marcel Koller asumió las riendas del equipo a finales de 2011.

Entonces, Austria estaba en el puesto 70 de la FIFA y ahora es ya la undécima del ránking de la clasificación mundial.

Los jóvenes jugadores austríacos han logrado hacer historia al conseguir la primera clasificación del país para una Eurocopa, ya que su participación en 2008 fue como anfitrión.

Esta hazaña ha despertado ilusiones y ha situado a esta generación a la altura de otras ya legendarias, como la de los Hans Krankl, Kurt Jara y Herbert Prohaska a principios de la década de 1980 o la de Toni Polster, Andreas Herzog o Ivica Vastic en los 90.

La base del equipo la forman jugadores que llegaron a las semifinales del Mundial sub-20 de 2007, como Sebastian Prödl, defensa del Watford inglés; Martin Harnik, extremo del Stuttgart; o Zlatko Junuzovic, mediapunta del Werder Bremen.

A ellos se suman otros más jóvenes, como Alaba (23 años) o el central del Dinamo de Kiev Aleksandar Dragovic (25), junto a veteranos trotamundos como el delantero del Basilea Marc Janko (32).

El claro líder del equipo y único jugador de talla mundial es Alaba, que en la selección juega de "todocampista" y suele ser el encargado de dirigir las transiciones de defensa a ataque.

Aunque Alaba es la estrella de la selección por talento, toque y potencia, Austria no es un equipo de un solo hombre y cuenta con buenos jugadores en todas las líneas, aunque ninguno a su altura.

En defensa destacan dos carrileros infatigables: el zurdo Christian Fuchs, del Leicester inglés, y el diestro Florian Klein, del Stuttgart.

En el centro del campo, además de Alaba, el veloz Harnik y el habilidoso Junuzovic, es fundamental el despliegue físico de Julian Baumgartlinger, del Maguncia germano.

En ataque es donde el equipo se muestra más irregular y depende, en gran parte, de cuán acertado esté ese día Marko Arnautovic, un jugador con grandes condiciones físicas y calidad, pero de rendimiento desigual.

Arnautovic, que carga con la imagen de ser uno de esos futbolistas díscolos que nunca terminan de explotar, suele jugar de extremo o incluso de falso segundo delantero y es capaz tanto de jugadas imposibles como de fallar lo inexplicable.

El equipo tampoco ha encontrado a un goleador fiable, lo que permitiría que la selección alpina terminara de dar un salto de calidad.

El seleccionador puede elegir entre dos delanteros de características opuestas: el gigantón Marc Janko, un atacante potente, buen cabeceador y con olfato de gol, pero lento y más dotado para el juego estático.

La otra opción es Rubin Okotie, un delantero rápido y vertical que puede agitar un partido atascado, aunque no es muy prolífico ni un rematador de garantías.

Koller también ha convocado a dos de los jugadores con más proyección del fútbol austríaco, aunque es posible que no cuenten con demasiados minutos: el habilidoso centrocampista Valentino Lazaro, de 20 años, y el extremo zurdo Marcel Sabitzer, de 22.

Ambos juegan en el Red Bull Salzburgo entrenado por el español Óscar García.

HUNGRÍA REGRESA A LA EUROCOPA TRAS 40 AÑOS CON GANAS PERO POCAS OPCIONES

La selección húngara, que regresa a la Eurocopa tras 40 años de ausencia, llega con más ilusión y sed de victorias que con posibilidades reales de pasar de la fase de grupos, en la que se medirá con Austria, Portugal e Islandia.

Poco tiene que ver este equipo con el "equipo dorado" de Puskás, Kocsis o Czibor que triunfó en el fútbol mundial entre 1950 y 1970.

De hecho, llegar a Francia es la mayor hazaña del combinado húngaro en cuatro décadas, desde que 1972 quedara cuarto en la Eurocopa de Bélgica, última competición internacional en la que ha participado.

En la fase de calificación para Francia, los magiares, dirigidos por el alemán Bernd Storck, quedaron terceros en el grupo F, por detrás de Irlanda del Norte y Rumanía. En la repesca, la selección se impuso a Noruega dos veces, asegurando así in extremis el billete a Francia.

Sobre el papel, Portugal es la clara favorita del grupo de Francia 2016 y debe jugarse la segunda plaza ante equipos de un nivel parecido como Austria e Islandia, pero que han mostrado un rendimiento superior.

"Estoy satisfecho con el juego de la selección", ha asegurado sin embargo Storck, que rehúsa dar pronósticos sobre el juego de los húngaros en la Eurocopa.

Los magiares jugarán el último partido de preparación contra Alemania el 4 de junio y Storck opina que ese encuentro servirá para que la selección se prepare para su primer partido en la Eurocopa, contra Austria en 14 de junio.

El indiscutible líder del conjunto es el capitán Balázs Dzsudzsák, centrocampista de 29 años del Bursaspor turco, y que durante la fase de calificación ha marcado importantes goles.

El público húngaro también confía en la energía del centrocampista del Werder Bremen László Kleinheisler, de 22 años, que, en su debut internacional, ante Noruega en la repesca, marcó ya su primer gol con la selección.

Krisztián Németh, un atacante de 27 años del Al-Gharafa catarí, que actualmente sufre una leve lesión, es otro de los jugadores que podrían ser clave en el resultado del equipo.

El portero Gábor Király (Haladás) es un veterano a sus 40 años, pero aún así sigue siendo un punto seguro de la selección, con sus emblemáticos pantalones de chándal grises que viste en todos sus partidos.

Sea como sea, la sed por el éxito de la selección húngara es uno de los factores que podrían sorprender a sus rivales, así como la organización que ha traído al equipo el técnico alemán.

La selección magiar actualmente ocupa el puesto 18 del ránking de la FIFA, el mejor en las últimas décadas, pero está por detrás de dos sus rivales de grupo en Francia: Portugal (8) y Austria (11), mientras que Islandia le sigue de lejos (35).

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