Fútbol
Paola Núñez, ESPN Digital 538d

Las tres claves de la victoria de Portugal ante Croacia

El partido más esperado de la jornada fue un fiasco. Croacia y Portugal no supieron hacerse daño en 116 minutos, hasta que una jugada a la contra acabó con el suplicio de los espectadores que ya esperaban con ansias la tanda de penales por ver algo de espectáculo y permitió que Portugal avanzara a los cuartos de final con una victoria por la mínima.

DECIDIÓ LA ASTUCIA DE QUARESMA

Dos disparos a puerta en todo el partido; ambos al minuto 116. El segundo fue un contra remate al rechace al primero. Y entró. No hubo más en ninguna de las porterías. Nani intenta un disparo, pero le sale un servicio a Ronaldo, que dispara sin mucho ángulo. Quaresma pesca el rechace de Subacic y anota. Una carambola en la única jugada destacable de Portugal en todo el partido. La desesperación de no poder hacer nada mató a Croacia pocos minutos antes; Domagoj Vida tuvo el único remate claro de su equipo, con portero batido, y lo mandó fuera con un cabezazo horroroso. Vida, central, fue de lo mejor de Croacia en ataque. Que tampoco es que destacara gran cosa; cuatro disparos y todos desviados. Perisic, por más que intentó llegar por la banda, se estrelló con una defensa bien plantada. Fue, por mucho, el partido más pobre de la Eurocopa. Ninguna de las dos escuadras tuvo gran cosa para trabajar en ataque, pero lo que ocurrió con Croacia fue un escándalo. 17 ocasiones creadas y ni un solo disparo a puerta. Portugal tuvo seis intentos, y aunque sólo dos fueron a puerta, bastó para lograr el pase. El partido estuvo a punto de pasar a la historia como el primero en que no se produce un remate en 120 minutos.

AL MENOS VIMOS A RENATO

Portugal no fue Cristiano Ronaldo. Fue un jugador de 18 años el que cargó con el equipo a las espaldas cuando el resto se quedó sin ideas, empezando por la estrella del Real Madrid. Superado por la defensa croata en algunos momentos puntuales y por su propia desesperación el resto del tiempo. Cristiano Ronaldo volvió a desaparecer. Tardó más de una hora en pisar el área; en 120 minutos completó 33 pases, pero más de la mitad fueron hacia atrás. No ganó un solo duelo aéreo y sólo disparó una vez. No centró una sola vez y perdió seis balones. Nani no estuvo mucho mejor; dos intentos desviados y un par de centros que no encontraron rematador. Renato Sanches, que entró de cambio en la segunda parte, fue quien dio algo de vida a un equipo tieso y salida al balón. Por le falló algo la reacción rápida en algún momento, pero lograba que Portugal se moviera hacia adelante. Bastante rápido, atrevido (tres regates exitosos, más que Cristiano incluso) e influyente en la distribución, con 41 pases exitosos, cuatro balones filtrados y una ocasión de peligro creada. Lo más importante, inició la jugada a la contra con que Portugal acabó marcando el gol.

LAS DEFENSAS FRUSTRARON AL ESPECTÁCULO

Si el partido se trabó fue gracias al trabajo de los zagueros de ambos equipos, implacables. Si Croacia no registró tiros a gol fue porque Pepe y José Fonte cortaron todo los balones que se les atravesaron (18 despejes entre los dos) y los laterales Cedric Soares y Raphael Guerreiro no dejaron pasar nada por sus bandas. La defensa croata también hizo la vida imposible a Portugal en sus escasas llegadas, sobre todo Corluka, que le ganó todos los balones aéreos a Cristiano. Después están los medios de contención de Portugal. Adrien Silva no dejó hacer nada a Modric. El balón pasó 103 veces por los pies del pasador croata y no pudo hacer gran cosa. No creó ni una oportunidad de gol. Silva fue eficiente en la marca y en la recuperación. Cortó siete jugadas, tuvo dos despejes y un bloqueo. Y si el merengue por ahí lograba zafarse de su sombra, se topaba con William Carvalho, lo mejor en recuperación para los portugueses, que además mantuvo a raya a Ivan Rakitic, que por lo demás, se vio demasiado abrumado por el trabajo defensivo.

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