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Europa League no era el título esperado, pero redondea la era dorada del Cholo

Una Europa League para redondear una era ‘dorada’. Y los títulos que faltan. Diego Simeone, el gran artífice del éxito sin precedentes del Atlético de Madrid, llegó en 2012 para tomar un equipo alicaído que sufría para sellar la permanencia, y lo ha convertido en una de las fuerzas dominantes de Europa.

Seis años y seis títulos, que se dice pronto. Dos campeonatos Europa League, una Liga, una Copa del Rey, una Supercopa de España y una Supercopa de Europa. Pero la era de Diego Simeone, con dos años más de contrato hasta 2020, apenas empieza.

El título de Europa League con el que el Atlético de Madrid significa un final feliz inesperado en todos los sentidos.

Por un lado, al tratarse de una temporada en que han tenido que sortear un sinfín de dificultades, desde la imposibilidad de fichar en verano debido a la sanción impuesta por la FIFA por irregularidades en la inscripción de menores, pasando por un cambio de casa, del Calderón al Wanda Metropolitano, y ante la súbita salida, en pleno febrero, de Yannick Carrasco, Nico Gaitán y Miguel Ángel Moyá, (dos bienvenidas pues suponía una recapitalización a través de jugadores que contaban poco y otra, la del portero, problemática), que dejaron al Cholo con un plantel de 19 jugadores para luchar en dos frentes.

Y por otro, al no ser el título al que aspiraban en septiembre. Diego Simeone y sus hombres aún tienen entre ceja y ceja esas dos Champions League que se les ha escapado ya dos veces. Ambas ante el acérrimo rival, Real Madrid. Caer eliminados en la fase de grupos de la Champions League por primera ocasión después de cuatro temporadas alcanzando al menos los cuartos de final fue un duro golpe para los rojiblancos, que veían ya en ese torneo de Europa League que tantas alegrías le había en el pasado tras conquistarlo en 2010 y 2012, un torneo “de mier…”, según palabras textuales del capitán Gabi Fernández.

Pero con ADN Atlético hicieron frente a la Europa League dando lo mejor que tenían. Gabi, en particular, que víctima del paso del tiempo ha empezado a perder paulatinamente el protagonismo para guiar a su sucesor, otro canterano, Thomas Parteny.

Pero llegada la final lo dio todo. Una asistencia y un gol. El último en el el 0-3 con que el Atlético venció al Olympique de Marsella para convertirse en el segundo jugador más veterano en marcar en una final de la UEFA después del ex milanista Paolo Maldini.

“Ahora me tengo que tragar mis palabras sobre la Europa League. Esta Copa nos ha dado mucho”, dijo el capitán del Atlético de Madrid a la televisión española tras el encuentro.

La conquista de la Europa League reivindica, de alguna manera, no solo al capitán, sino el gran trabajo del Cholo en una difícil campaña, que ya desde la víspera el propio técnico había calificado como exitosa. Y es que el Atlético, además, ocupa la segunda plaza del campeonato español – su mejor resultado desde que se proclamara campeón en 2014 – y llegó hasta las semifinales de Copa del Rey.

Además, se mantiene como la mejor defensa del continente al acabar como uno de los equipos menos goleados en la Europa League, con solo cuatro goles en contra en nueve partidos de eliminación directa, y el menos goleado en la Liga española, con solo 20 goles en contra en lo que va del torneo.

Será el viernes cuando el Atlético de Madrid se acerque a la fuente de Neptuno, en el corazón de Madrid, a celebrar el título conquistado. El primero en cuatro años y el que pone una guinda a una época de ensueño.