Fútbol
Jordi Blanco | ESPN Digital 42d

Guardiola-Pochettino: Enemigos íntimos

El Manchester City recibe este sábado al Stoke City a la misma hora que, en Londres, el Tottenham se enfrentará al Bournemouth. Cara a cara, Citizens y Spurs no se encontrarán en la Liga hasta el 16 de diciembre y, sin embargo, entre sus entrenadores se ha encendido, nuevamente, la mecha de la discordia.

“Cuando Guardiola entrenaba al Barcelona yo nunca me referí a ellos como el equipo de Messi”, expresó por sorpresa Pochettino en su rueda de prensa, recordando que hace dos semanas Pep se refirió al Tottenham como “el equipo de Harry Kane” cuando tras ganar en el campo del Chelsea se le preguntó por los rivales del City en la pelea por el título en la Premier.

El entrenador argentino y el catalán nunca fueron precisamente amigos. Pochettino fue un central de armas tomar que en dos etapas distintas (entre 1994 y 2000 primero y en 2004 después) disputó 13 derbis con la camiseta del Espanyol y que fue amonestado en 9 ocasiones y en una expulsado, lo que demuestra su carácter en el terreno de juego.

Solo ganó un partido, en febrero de 1997 por 2-0 en el desaparecido estadio de Sarrià y celebró aquella victoria, fatal en las aspiraciones del Barça que dirigía Robson y en el que brillaba Ronaldo, con un ímpetu que le acabó por convertir en uno de los grandes enemigos del barcelonismo. Por supuesto también de Guardiola, capitán del Barça y que, de hecho, nunca hizo ningún esfuerzo por disimular el poco aprecio entre ambos.

Como entrenadores ambos entraron en la rueda del derbi casi al mismo tiempo. Apenas se había sacado la licencia y había hecho prácticas con el equipo femenino cuando el Espanyol acudió a él, desesperado, para que salvase al equipo de un descenso que en enero de 2009 se aventuraba muy posible. Fue a debutar, precisamente, en un derbi de Copa en Montjuïc, con 0-0 en el marcador y una buena colección de patadas en el césped.

PASIÓN

Pep no escondió su contrariedad por esa desmesurada entrega de los periquitos y a los suyos les contestó Poche que esos nervios del entrenador del Barça eran la señal de que estaban en el buen camino porque la pasión les sacaría del atolladero.

El Espanyol se salvó del descenso, entre otras cosas porque ganó (1-2) en el Camp Nou la noche estelar de Iván de la Peña y a la celebración en el césped de ‘Lo pelat’ se sumó una fiesta auténtica en el vestuario en la que Pochettino no ahorró efusividad.

El tiempo les llevó a los dos a descubrir fútbol más allá de Barcelona y Espanyol pero, para nada, les acercó. De hecho no se recuerda una palabra elogiosa de uno al otro. Ni del otro al uno.

Pero como dicen que Guardiola, inmaculado en su discurso, es de aquellos que se guarda siempre balas en la recámara, la soltó en el momento oportuno. Sabiendo, probablemente, que no gustarían sus expresiones a Pochettino.

Guardiola explicó que la pelea por la Premier estará igualada y avisó al Chelsea que este año “también están el Manchester United y el equipo de Harry Kane, que cada día marca dos o tres goles”. El equipo de Harry Kane… Una puñalada en toda regla.

“No… No es algo que me afecte pero, la verdad, es irrespetuoso para mucha gente”, respondió Pochettino. “A varias personas y jugadores del club les pareció triste, pero yo no me lo tomé mal", solventó el argentino, intentando mantener la compostura y devolviendo la andanada.

“Cuando él estaba en el Barcelona, tenía éxito y Messi estaba a su máximo nivel nunca me refería e los como ‘el equipo de Messi’. Siempre hablé del Barcelona”, resumió Mauricio Pochettino, ninguneado por el mismo Guardiola con el que se las tuvo en Barcelona y con quien, parece, volverá a cruzar algo más que desprecios en Inglaterra.

Nunca fueron amigos pero la pasada temporada, en el estreno de Pep como entrenador del Manchester City, mantuvieron la compostura. En Londres, eso sí, se recuerda que el técnico catalán felicitó muy efusivamente a su llegada al Leicester, campeón un año antes, y no tuvo ni una palabra para el Tottenham.

El 16 de diciembre, si el calendario de la Copa de la Liga no lo decide antes, se enfrentarán por primera vez en la temporada. Para entonces, quizá, se hayan calmado los ánimos. O quizá no. De Barcelona a Inglaterra, el desencuentro entre Pochettino y Guardiola se mantiene en lo alto.

^ Al Inicio ^