Fútbol
Mark Ogden | ESPN FC 48d

Las fallas del Manchester United de José Mourinho en perspectiva antes de la reunión con Frank Lampard

Frank Lampard se asemejará al fantasma de las Navidades pasadas a los ojos de José Mourinho, cuando tome el que fuera su lugar en el banquillo del Derby County que jugará este martes contra el Manchester United en Old Trafford.

Lampard, de 40 años, está iniciando su propia carrera como técnico con el club que hace vida en el Championship inglés. El ex volante del Chelsea y la selección inglesa ha comenzado su nuevo empleo de forma decente. Los Rams están actualmente metidos en la clasificación después de cinco triunfos en nueve compromisos de liga.

Mourinho, cuya primera estadía como entrenador del Chelsea coincidió con los mejores días de la carrera de Lampard como jugador en Stamford Bridge, disfrutará el reto de colocar a su protegido en su lugar, al guiar al United a la victoria.

Sin embargo, la presencia de Lampard también le dará al portugués un recordatorio del por qué fue tan exitoso con el Chelsea y por qué le está siendo tan difícil repetir la formula ganadora en Old Trafford.

Pocos jugadores personificaron los mejores aspectos de Mourinho como lo hizo Lampard. Recuerden los títulos consecutivos obtenidos en la Premier League bajo el mando de Mourinho en 2005 y 2006 y la imagen de Lampard anotando goles o celebrando un tanto crucial, que es imborrable.

Lampard anotó 13 tantos en la primera campaña en la cual el Chelsea se alzó con el título y 16 al año siguiente, ausentándose en apenas tres partidos en ambas temporadas.

El éxito de Mourinho siempre ha sido impulsado por jugadores hambrientos, comprometidos y poderosos. Lampard cumplía con esos requisitos as satisfacción.

Igualmente, asumió los métodos y exigencias de su técnico, convirtiéndose gracias a ello en mejor futbolista, como también fue el caso de compañeros de la talla de John Terry, Michael Essien, Joe Cole, Didier Drogba y Ashley Cole.

Cuando Mourinho vea el vestuario del United antes del pitazo inicial de la noche del martes, no tendrá a su alrededor a un Lampard o a un Terry, ni siquiera a un Cole.

Paul Pogba podría estar allí, aunque si bien se puede argumentar que posee mayor talento que Lampard, no hay punto de discusión con respecto a cuál sería la preferencia de Mourinho en su mediocampo en el United.

Se podría decir lo mismo de Cole y Anthony Martial: ambos son jugadores talentosos, pero fue solo Cole quien mostró la disposición a asumir el amor fuerte de Mourinho, al igual que sus exigencias de mejora y ética de trabajo.

Es válido preguntarse si Mourinho era un técnico con el cual era más fácil convivir en sus días con el Chelsea, porque ciertamente mostraba mayor carisma en aquél entonces, junto a la personalidad digna del Flautista de Hamelin que ayudaba a que los jóvenes jugadores siguieran su camino sin mayor resistencia.

Pero también esa personalidad del portugués requiere que los jugadores tengan la misma voluntad de ganar y mejorar que hombres de la talla de Lampard, Terry y compañía mostraron en abundancia bajo las ordenes de Mourinho en el Chelsea.

En el United, Mourinho no tiene la misma profundidad de calidad y personalidad que tenía a su disposición en el Chelsea. Heredó a algunos de sus mejores y más consistentes jugadores de Claudio Ranieri, aunque también hizo fichajes brillantes para así hacer del Chelsea un equipo formidable durante sus primeros dos años al mando.

Mourinho no ha sido tan afortunado en Old Trafford. Louis van Gaal armó un equipo desequilibrado y bajo en confianza, pero los fichajes hechos por Mourinho no han surtido los efectos deseados, siendo Pogba una de las mayores decepciones, más el fracaso de Henrikh Mkhitaryan que fue vendido en un periodo de 18 meses y las interrogantes que aún merodean a jugadores tales como Victor Lindelof y Eric Bailly.

El fracaso de Mourinho en hacer del United un equipo competitivo otra vez; uno realmente competitivo, como potenciales ganadores de la Premier League o la Champions, ha generado el debate con respecto a si él sigue siendo uno de los técnicos más grandes del mundo o si ha perdido la magia.

Pero podría ser algo tan simple como aceptar que no cuenta con los mismos jugadores que tenía en el Chelsea.

Si ese club ganador del primer título en 2004-05 jugara en la Premier League de hoy en día, se podría sugerir sin temor a equivocación que podría superar ampliamente al Manchester City y al Liverpool, simple y llanamente por la calidad que tenía en sus filas.

No habría ningún cuestionamiento con respecto al planteamiento táctico de Mourinho porque una oncena con Petr Cech, Terry y Ricardo Carvalho, Claude Makelele, Lampard y Drogba en su núcleo, sería un rival sin igual para cualquiera de los mejores equipos de hoy en día.

Lamentablemente, Mourinho no se puede dar el lujo de derrochar calidad similar en Old Trafford y ciertamente no cuenta con un Lampard.

Quizás su mejor charla previa al partido del martes consistiría en mostrar un video de las mejores jugadas de ese Chelsea a los jugadores de su United.

Si Pogba fuera encerrado en una habitación por espacio de 20 minutos siendo obligado a ver lo mejor de Lampard, el jugador de la selección francesa podría entender que puede aportar mucho más para la causa de su equipo y así convertirse en el futbolista de altísimo nivel que su habilidad implica.

Sin embargo, esto sería mucho optimismo por parte de Mourinho y al girar a su izquierda y ver a Lampard a pocos metros de él, le hará entender eso mejor que nada.

Lampard es un recordatorio de cómo solían ser las cosas y la frustración de Mourinho radicará en el hecho de entender que no tiene suficientes Frank Lampard en su nómina del United.

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