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Javier Pastore asume el rol protagónico con la Roma

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Sandwichito: la defensa del Real lo maltrató a Pastore (0:34)

Primero llegó Carvajal, después Nacho y lo remató el más bravo, Sergio Ramos. (0:34)

NUEVA YORK -- Basta solamente echar una ojeada al once inicial de la Roma plantado sobre un campo de futbol para entender que la clase, la magia, la pondrá este año el argentino Javier Pastore. El equipo de Eusebio Di Francesco tiene velocidad por las bandas con Justin Kluivert y Diego Perotti, dinamita arriba con Edin Dzeko, y está muy bien balanceado en el medio con jugadores como De Rossi y Cristante. Pero el factor diferencial lo tiene que poner su fichaje estrella, Javier Pastore.

Durante el tour de pretemporada en Estados Unidos, el argentino ha ido de menos a más, y ante el Real Madrid --en su tercer partido como jugador giallorosso-- se pudo ver por fin a ese jugador imponente que el director de futbol de la Roma, Monchi, firmó del PSG esperando a que se convirtiera en el reemplazo generacional de Francesco Totti que el club no tuvo la temporada pasada.

Porque la Roma de Eusebio Di Francesco hizo el año pasado un campeonato excepcional, sobre todo si contamos con que, además de haber perdido a un jugador capital como el egipcio Mohamed Salah, se trataba de la primera vez en 25 años que el equipo de la Loba no contaba con su gran capitán en la plantilla. Más allá de su futbol de purpurina, el liderazgo de Totti en el vestuario fue esencial para llevar a la Roma en volandas durante más de dos décadas, pero el año pasado su figura se esfumó y nadie agarró el testigo.

En un equipo que perfectamente podría ser el titular de la Roma esta temporada, Javier Pastore brilló sobre manera, a pesar de que los blancos se mostraron muy superiores en todo momento y acabaron por llevarse el encuentro por 2-1. El ex del PSG se colocó en el mediocampo junto a Daniele De Rossi y fue el precursor de las mejores jugadas del equipo giallorosso.

Con el argentino al mando, Di Francesco cuenta con un jugador que no sólo se impone físicamente --algo que ya hacía el belga Radja Nainggolan-- sino que también sabe sacar la pelota jugada y de manera muy aseada para así llegar con mejores opciones a las posiciones de ataque.

Aunque la mayoría de su carrera Pastore la ha desarrollado en la posición de extremo, Eusebio Di Francesco tenía otros planes para él al fichar por la Roma, algo que le explicó con lujo de detalles incluso antes de firmar por el equipo lombardo. “La Roma juega con un 4-3-3 y el técnico fue muy claro conmigo. Me quería para jugar en el mediocampo, en la posición de trequartista, con lo que me tenía que esforzar en defensa tanto como en ataque”, comentó en zona mixta el argentino tras el partido ante el Barcelona por la ICC, que la Roma ganó 4-2 en el AT&T Stadium de Dallas. “En seguida acepté el reto. Es algo que sé que puedo hacer, que ya solía hacer en París, y me gusta mucho jugar en esa posición”.

Sus siete años en París estuvieron llenos de altibajos. Pastore llegó a cambio de 42 millones de euros desde el Palermo como una estrella, pero jamás dio el nivel que se le suponía en aquel entonces. Fue el primer gran fichaje de Nasser Al Khelaïfi cuando el fondo Oryx Qatar Sports Investments compró la mayoría del accionariado del mítico club francés y quizás por eso siempre estuvo bastante protegido, aunque también es cierto que conforme empezaron a llegar las grandes estrellas al equipo, Pastore fue acomodándose a otras posiciones para conseguir tener más minutos de juego.

El año pasado, sin embargo, las llegadas de Kyllian Mbappé y Neymar Jr. --unidas a la explosión definitiva de Adrien Rabiot-- acabaron por dejar al argentino sin sitio en el once que comandaba entonces Unai Emery, siendo ese el momento en que empezó a fraguarse su huida finalmente finiquitada este verano con dirección a Roma.

Tal fue el desbarajuste que le supuso la temporada pasada al mediocampista, que sin contar con minutos de juego en su club acabó quedándose fuera de la lista final de 23 de Argentina para el Mundial.

La pretemporada en Estados Unidos de la Roma se ha saldado con dos derrotas (ante Tottenham y Real Madrid) y una victoria (ante el FC Barcelona), pero a estas alturas lo de menos son los resultados. Pastore ha sido titular en los últimos dos partidos de la gira y empieza ya a conocer los automatismos de su nueva posición, además de ir acomodándose a su nuevo rol de líder en el equipo.

Los romanistas pueden respirar tranquilos con el argentino al mando. Javier Pastore quiere volver a sentirse importante y nada mejor que recoger el testigo de Francesco Totti como gran figura de la Roma para lograrlo.