Fútbol
Paoloa Núñez, ESPN Digital 432d

Piqué anuncia que deja la selección española tras el Mundial de 2018

SHKODER, Albania -- Gerard Piqué se cansó. El defensa catalán, harto del tratamiento por una gran parte de la afición y algunos medios de comunicación, ha anunciado su retiro de la selección tras el Mundial de 2018.

A dos años de que se dispute el torneo – y con siete fechas por delante en la fase de clasificación – el defensa hizo un anuncio que podría considerarse como prematuro como resultado de la última ‘polémica’ absurda en torno a su relación y compromiso con la selección española de futbol.

“No es una decisión ni mucho menos, pero la de hoy una más después de muchas. Yo he intentado darlo todo y lo sigo dando. Creo que no hay ninguna duda, pero creo que hay gente que considera mejor que yo no esté. Estoy muy ilusionado con el proyecto de Julen (Lopetegui) y por eso no quiero dejarlo hoy; voy a seguir hasta el Mundial”, señaló Piqué ante los medios de comunicación presentes en el estadio de Shkoder donde se disputó el encuentro entre Albania y España que se saldó con una victoria por 0-2 para la Roja.

Gerad Piqué ha disputado 86 partidos con la selección española. Campeón del Mundo en 2010 y de Europa en 2012. Internacional desde los 17 años. Campeón Europeo sub-19 en 2006. Más de doce años, en total, vistiendo la Roja. Y no es de los hombres que se prueban o llenar huecos. Piqué, si no está lesionado o suspendido, ha sido fijo en el campo y los llamados para Del Bosque y lo es para Lopetegui, que lo ha mantenido como titular desde que llegó al cargo en septiembre.

El incidente de este domingo, como la mayoría de los anteriores, nació en la red. Piqué, quien generalmente juega con el uniforme de manga larga, había recortado las mangas de la camiseta para disputar el partido. Inmediatamente empezaron las críticas pues, resulta, que la camiseta de manga corta lleva un cintillo rojo y amarillo, los colores de la bandera española. Nadie le preguntó la razón – claro, estaba jugando. Sus detractores simplemente asumieron que Piqué había “recortado” intencionalmente la bandera española porque, catalán y azulgrana, se le tiene por pro-independentista, pese a que jamás ha hecho un comentario público al respecto.

Pero las críticas y dudas en torno al jugador vienen de hace tiempo. No gustó que se le viera en las calles participando en la fiesta de la Diada en Barcelona – la fiesta oficial de Cataluña que, en los últimos años, el movimiento pro-independentista ha aprovechado para reivindicar su causa. Las dudas en torno al jugador se convirtieron en confrontación en junio de 2015, cuando gran parte de la afición española tomó los comentarios de burla hacia el Real Madrid – emitidas como jugador del Barcelona – para recriminarle su identificación con Cataluña.

Empezaron las rechiflas. España se disponía a jugar un amistoso frente a Costa Rica en la ciudad de León. Un feudo sin futbol de Primera División desde hace más de 80 años y con fuerte presencia de afición madridista. La afición presente en el entrenamiento sorprendió hasta al propio Vicente Del Bosque con la sonora rechifla. Fue tan incómodo, que el técnico estuvo a punto de suspender el entrenamiento, según trascendió posteriormente. Para cuando se disputó el partido, un día después, Piqué ya sabía lo que le esperaba.

“Me lo pasé bomba y lo volvería a hacer. Fue una broma nada más”, dijo Piqué tras aquel encuentro, quitando importancia al asunto, si bien reconoció que ““Sí (es incómodo). Es raro que en un campo local se silbe a un jugador (español)... espero que poco a poco se vaya pasando. Somos futbolistas, pero también tenemos sentimientos y a nadie le gusta que le silben”.

Desde entonces se le ha mirado con lupa cada que salta al campo con la camiseta de España. Al grado de montarse un alboroto porque se le ocurrió tronarse los dedos mientras sonaba el himno nacional – gesto que, por cierto, se vio obligado a explicar. Las rechiflas lo siguieron por todos los campos de España y no cesaron – relativamente – hasta que en el primer encuentro de la Eurocopa ante la República Checa salvó a España marcando el único gol del encuentro al minuto 87. Iniciada la ‘era Lopetegui’ a Piqué se le había perdonado, en parte. La selección volvió a León en septiembre pasado para disputar el primer partido oficial de clasificación al Mundial frente a Liechtenstein y la afición lo recibió con menos animosidad, aunque un sector de la grada persistió en silbarle. Al final su actuación le valió los aplausos de la afición, pero las dudas seguían latentes.

Y se demostró este domingo. Piqué no fue Trending Topic durante la primera mitad del partido porque fue, al lado de Silva, uno de los mejores en el equipo de Lopetegui en esos primeros 45 minutos. Si no por la última teoría conspiracional.

Terminó el partido y se vio obligado a salir a mostrar la camiseta de Sergio Ramos, que también jugó con manga larga, para comprobar que, efectivamente, no había recortado ningún símbolo nacional. La polémica cobró tanta fuerza, que la propia Federación Española de Futbol, emitió un comunicado defendiendo a su jugador.

“La RFEF quiere mostrar su apoyo al internacional Gerard Piqué por la polémica situación suscitada por el corte de las mangas largas de su camiseta”, vino a decir el organismo que rige el futbol español explicando que no llevaba vivos en rojo y amarillo a medio brazo y que el defensa simplemente “cortó las mangas con el único objetivo de jugar más cómodo, como otros internacionales han hecho en multitud de ocasiones”, como Iker Casillas, por ejemplo.

Un año se tardó la Federación en posicionarse a favor de su jugador.

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