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Asistente de Juan Carlos Osorio revela su método para seleccionar jugadores

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Verano ajetreado para el Tri (0:33)

Serán quince juegos los que la Selección Mexicana dispute en un lapso de cuatro meses. (0:33)

GUADALAJARA -- La Selección Mexicana podría jugar 17 partidos en solamente dos meses en este verano. Es un calendario agitado que abarca tres países e implica jugar un partido cada 3-6 días, es decir cada 86 horas.

Esto requiere de, tal vez más, 50 jugadores repartidos en dos escuadras.

Una lista de 32 jugadores para los amistosos ante Croacia (mayo 27) e Irlanda (junio 1) fue anunciada el martes. Ese equipo se reducirá a un conjunto de 23 hombres para los partidos de eliminadoria frente a Honduras y Estados Unidos, así como para la Copa Confederaciones en Rusia. Entonces se hará un anuncio por separado para la Copa Oro de julio, que está destinada para probar a los jugadores más jóvenes.

En meses recientes, ha habido una inmensa misión de exploración llevada a cabo por el equipo de auxiliares de Juan Carlos Osorio para hacer la elección correcta. Para aquellos que conocen al detalle los métodos del técnico de México, no es una sorpresa que su política de rotación se haya utilizado mientras sus colaboradores cruzaban el país evaluando el talento.

El organizador central detrás del scouteo ha sido el asistente Humberto Sierra.

El técnico colombiano fervientemente diseña planes cada semana para su equipo de visores, compuesto por Pompilio Páez, Sierra, Jorge Ríos (entrenador de aconcicionamiento), Néstor Mario Marín (entrenador de porteros) y el propio Osorio, para viajar alrededor del país, observando a tantos jugadores como les sea posible.

"Vemos generalmente entre seis, siete fechas de la Liga mexicana (cada semana). Lo hacemos de una manera muy práctica donde nos rotamos... Todos tenemos la oportunidad de ver todos los equipos y ver todos los jugadores", explica Sierra en entrevista con ESPN FC.

El grupo se ha estado reuniendo una o dos veces a la semana, revela Sierra, para discutir a fondo lo que han visto y discutir cuáles jugadores deberían ser convocados este verano. Naturalmente, los juegos que involucran a futbolistas mexicanos en Europa se monitorean remotamente, aunque Osorio los visita periodicamente.

"Si (uno del cuerpo técnico) vio algún jugador distinto los que hemos estado llamando entonces también habla de él y habla de por qué le gustó, habla dónde nos puede ser útil, cuáles son las características de ese jugador y así cada uno se expresa en la reunión.

En días recientes, probablemente semanas, Osorio habrá invitado a cada integrante de su equipo para armar su propia lista para la Copa Confederaciones, como acostumbra antes de un anuncio para la selección mayor. Si los cinco tienen a cierto jugador -como es el caso de los baluartes Andrés Guardado y Héctor Moreno- generalmente es un caso cerrado, pero las cosas no siempre son tan fáciles. Y parece que Osorio gusta de fomentar la discusión entre sus allegados.

"Se abre mucho la mesa de debate pues ya finalmente esa decisión la toma él, dice: 'esa decisión es mía, yo la tomo', y finalmente él es el jefe y a veces ha pasado así con algún jugador, 'yo quiero a este jugador por esto, esto y esto y es mi decisión', y lo respetamos", agrega Sierra.

Estadísticas y videos se utilizan -particularmente para los jugadores que militan en el extranjero- pero es principalmente por la observación de jugadores que se toman las decisiones y se hacen conclusiones.

Cada posición en la cancha tiene cerca de seis características específicas que guían a los auxiliares a evaluar a los jugadores.

"Por ejemplo, a nosotros nos gusta un defensa central por su juego aéreo, que sea fuerte en los duelos, que sea medianamente rápido y que saque la pelota jugando, entonces ya tienes por ahí cuatro o cinco características, y de cada jugador tenemos más o menos seis características en su posición.

Entre más requisitos reúna el jugador, mayor es la posibilidad de que sea llamado, aunque hay otros factores cuando se trata de planear partidos específicos: si un jugador es versátil, si un central tiene la habilidad de jugar en línea de tres o cuatro, si un extremo puede jugar como interior y si un contención prefiere jugar solo en la posición o tener alguien al lado.

Tras pasar algún tiempo en compañía de Sierra, rápidamente se nota que el ex mediocampista de América de Cali y Atlético Nacional gusta de hablar de futbol. No es difícil ver que el dúo, lo mismo que Páez, dejaron sus familias en Colombia para tomar el reto de el Tri. El grupo de trabajo de Osorio es muy unido, dedicado a un trabajo que claramente aman y con la intención expresa de elevar el nivel de la selección.

“Nosotros disfrutamos el trabajo", afirma Sierra. "El ir a los juegos, eso para nosotros no es una carga ni es como un problema otra vez ir a ver a ese equipo, lo disfrutamos, el estar haciendo lo que hacemos, estar haciéndole seguimiento a los jugadores, el estar viendo el futbol, de estar conociendo el futbol de México, de estar conociendo los nuevos jugadores que van saliendo... Aunque hay gente del futbol que no le gusta, hay gente que no le gusta ni ver videos, ni analizar el rival”.

Es notable que cuando Osorio da opiniones en conferencias o entrevistas, casi siempre dice "nosotros". Casi siempre inicia sus enunciados con "creemos" o "consideramos". Habla en referencia directa al equipo de auxiliares detrás de él, y es una señal de su agradecimiento al grupo.

La relación de Sierra con Osorio se remonta a 2010. Sierra fue reclutado un año antes por el Once Caldas de Colombia para poner los cimientos de sus fuerzas básicas. Osorio fue contratado como técnico del primer equipo, aunque los dos nunca habían hablado.

“Había oído hablar que era un hombre muy estudioso, que se había capacitado y se había hecho en el futbol inglés, trabajando con el Manchester City”.

El dúo poco a poco comenzó a enchufarse. Luego de largas pláticas, coincidieron en su gusto por el juego abierto, que Sierra dice que era común cuando jugaron, pero ha sido olvidado en Colombia. Acordaron que los extremos debían ser enviados tan arriba como los centros delanteros, algo muy raro en el país en esa época.

Otro punto en común fue el sistema de rotación de Osorio. Cuando Sierra fue parte del América de Cali en los 80, el técnico Gabriel Ochoa usaba una amplia plantilla y lo balanceaba con la Copa Libertadores y las competiciones locales. Lo que Sierra admite que tomó tiempo adaptar fue la metodología general de Osorio, que fue refinada en Inglaterra y Estados Unidos, y que no había sido vista antes en Colombia.

"La verdad la metodología de él era muy nueva para nosotros que ya estábamos ahí en Colombia, porque es una metodología totalmente europea la que maneja el profe Osorio, entonces ya me tocó a mí irla conociendo".

El asistente entiende las reacciones que genera la política de rotaciones de Osorio, en particular, especialmente después de la derrota por 7-0 ante Chile. De hecho, el nativo de Envigado dijo que lo mismo ocurrió en el Atlético Nacional, donde Osorio eventualmente se ganó a los aficionados y levantó tres títulos de Liga.

Sierra cree que hay una similitud entre el tiempo de Osorio en Medellín con el Atlético Nacional y lo que ha ocurrido con el Tri.

“Creo que ahí lo más importante ha sido que quienes verdaderamente se han identificado y han creído desde un principio en esa propuesta y en esa idea son los jugadores”, dijo Sierra.

Los jugadores de Mexico han respaldado públicamente a Osorio, y el verano será otro campo de prueba para el Tri, así como para sus leales asistentes.