Fútbol
Dante García 14d

Bélgica y México, generaciones doradas por caminos diferentes

México y Bélgica continúan a la espera del gran paso de sus selecciones nacionales, pero en los últimos años surgió una nueva ilusión: La 'generación dorada' de ambos países fue descubierta y con el paso de los años la realidad es contrastante.

Entre sus procesos más exitosos a nivel Selección, México consiguió dos Copas Mundiales Sub-17 y unos Juegos Olímpicos, pero de aquellas generaciones apenas y queda rastro en el equipo con proyección a Rusia 2018.

De los 'Niños Héroes' de Perú 2005 apenas resisten Giovani dos Santos, Héctor Moreno y Carlos Vela, mientras que en el camino se han quedado otros tantos como César Villaluz, Efraín Juárez, Patricio Araujo y Enrique Esqueda.

Tras esa primera generación, que apuntaba al Mundial de 2018 desde su salto a la fama, surgió un segundo colectivo que se coronó en la Sub-17 de 2011, pero entre el 'Pollo' Briseño, Jonathan Espericueta, Carlos Fierro y Marco Bueno no hay un sólo convocado por Juan Carlos Osorio.

Mientras todo eso ocurría, en Bélgica centraron todas sus esperanzas en un posible once que un día habría de despuntar y aunque algunos casos terminaron sólo en esperanzas, la gran mayoría de sus integrantes alcanzaron cierto grado de éxito internacional.

Previo al Mundial de Brasil 2014, una publicación de un diario belga se volvió viral y presumía a los 'Red Devils' del futuro, una proyección realizada presuntamente en 2003 y con las esperanzas puestas en la madurez de una camada que se forjó en el futbol de laboratorio.

Hombres como Dries Mertens, Romelu Lukaku, Kevin de Bruyne y Eden Hazard fueron captados para un proceso de selección juvenil desde antes de cumplir 15 años, un proyecto encabezado por el estratega Bob Broaweys, quien ha trabajado para la Asociación de Futbol Belga desde hace años.

"Bob es uno de los visionarios ocultos y coeditor de la visión belga sobre el desarrollo de jóvenes que comenzó en el año 2000 y ha revolucionado el futbol de esa nacionalidad desde entonces", se explica sobre el también entrenador de juveniles en la web del proyecto formativo Cruyff Football.

Y aunque Bélgica cuenta con futbolistas repartidos por los principales equipos de Europa, entre ellos Chelsea, Manchester United, Manchester City y Liverpool de Inglaterra, también hay jugadores que no maduraron como se esperaba, pero que de igual manera llegaron al profesionalismo.

Nicolás Lombaerts pasó su carrera entre el KAA Gent y Zenit; Guillaume Gillet jugó en Anderlecht y Nantes; Sebastien Pocognoli en AZ Alkmaar y Hannover 96 y así sucesivamente. Pese a no haber alcanzado la élite, la gran mayoría de jugadores formados bajo este sistema se consolidaron y el secreto se basa en un análisis de proyección.

"Nos fijamos en el gran potencial, no en las grandes actuaciones. Desde 1999, los jugadores más talentosos de Bélgica tienen ocho entrenamientos por semana. Y cuanto más entrenas, mejor jugador eres", explicó Broaweys en su momento sobre un proyecto de futbol base llamado Topsport.

Con dicha iniciacitva, en 1998 arrancó una captación de talento global para encontrar a los mejores talentos del balompié nacional que tuvieran entre 14 y 18 años, de esa manera fueron descubiertos hombres como Thibaut Courtois, Axel Witsel y De Bruyne, todos figuras en sus equipos, pero también promesas que se hicieron realidad.

Bélgica tiene una extensión territorial de cerca de 30,500 kilómetros cuadrados, aún menor a los 34,309 km² del estado de Puebla, una de las 15 entidades más pequeñas de todo México; la clave está en no desperdiciar una pizca de talento en un país pequeño, pero que incluso ya trabaja en su próxima generación, repartida en ocho academias y más de 300 nuevos talentos.

^ Al Inicio ^