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Rusia y la Leyenda de su "Araña Negra"

Rusia por primera vez albergará un Campeonato Mundial de Fútbol. Su historia futbolística es tan lejana como el mismo inicio del balompié como deporte, sin embargo, en los torneos mundiales al libro de su leyenda le faltan muchas páginas. Apenas diez participaciones y un cuarto puesto conquistado, hacen pensar que 2018 debería ser el momento en que se rompa esa mala historia. Y para lograrlo, necesariamente deberán inspirarse en sus primeras páginas.

El pasado 8 de junio, se cumplieron sesenta años exactos del puntapié inicial al Campeonato Mundial de Futbol de Suecia. En la trituradora del tiempo sobrevive en primer lugar de la estadística el nombre de su campeón, Brasil, y el de su figura cumbre: Edson Arantes do Nascimento (Pelé). "O Rei" inició allí su gloriosa carrera mundialista con apenas 17 años, siendo parte de una célebre delantera con Vava, Didí, Garrincha y Zagalo. La estadística también rescata la figura icónica del francés Just Fontaine, que marcó ¡13 goles!, una cifra ya imposible de superar en un solo mundial.

La historia de amor entre Brasil y la Copa Jules Rimet comenzó en Suecia 58’. Pero también comenzaron otras cosas que logran sobrevivir a la mencionada trituradora: el debut de Rusia (URSS) en un mundial de fútbol, es una de ellas.

Y para una selección cuya esencia en el deporte pasaba más por lo amateur que por lo profesional, al punto que llegaban a Suecia cargando en sus alforjas la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956, cumplieron una actuación más que decorosa. En la cita mundialista lograron escalar hasta los Cuartos de Final. Luego, primero como Unión Soviética y a partir de 1990 como Rusia, clasificó a los mundiales de 1962, 1966,1970,1982,1986,1990, 1994, 2002 y 2014.

La de Inglaterra, en 1966, ha sido hasta hoy su más destacada participación: logró el cuarto puesto detrás de Inglaterra, Alemania Federal y la Portugal de Eusebio.

El de 1966 fue el segundo equipo soviético con más goles en la historia de la Copa del mundo, con 10 anotaciones y con él se cerró el que hasta hoy debe ser considerado el ciclo más glorioso del representativo ruso. Un ciclo que tuvo un emblema, un símbolo al cual, por los siglos de los siglos, seguirá atada la epopeya rusa en los mundiales: el legendario portero Lev Yashin

LA ARAÑA NEGRA

El apodo nació de su inveterada costumbre de vestir ropas oscuras y la sensación que su seguridad transmitía en el arco para detener todos los balones, “como si en vez de dos, tuviera ocho brazos”. Es el más glorificado futbolista ruso en todos los tiempos y hay razones para comprender ese dato.

Yashin es el único guardameta que ha conseguido el Balón de Oro (1963), fue galardonado con la Orden Olímpica por el COI, elegido el mejor portero del Siglo XX por la IFFHS, mejor portero del Siglo XX por la FIFA, galardonado con la Orden del Mérito de la FIFA, titular del arco en el Dream Team de la FIFA en la historia de los Mundiales por la FIFA, lleva su nombre el trofeo de la FIFA al mejor portero, que se entregó por primera vez en 1994 y al final de 1999 fue elegido como el mejor deportista ruso del siglo veinte. Además, participó con la selección de su país en 4 mundiales: Suecia 1958, Chile 1962, Inglaterra 1966 y México 1970.

Disputó y ganó la primera Copa Europea de Naciones (Eurocopa), en 1960. Ostenta la marca de partidos jugados en la Liga Soviética, con 326 y en esos 326 partidos que jugó 270 acabó con la portería a cero y atajó más de 150 penales en toda su carrera. Nació en 1929 en Moscú, se retiró del fútbol a los 42 años y falleció el 20 de mayo de 1990 en la misma ciudad que lo vio nacer: Moscú. En 2018 (con motivo del Mundial de Fútbol de Rusia) se emitió un billete con su imagen, siendo la primera vez que en Rusia se emite moneda con una persona que no es jefe de Estado.

Su legado futbolístico es uno de los más respetados en la historia grande del futbol. Fue un portero repleto de cualidades, casi imbatible en la valla y un verdadero innovador en el puesto. Muchas de las técnicas actuales nacieron con Yhasin y fue el primer portero en utilizar guantes de manera oficial.

Por todas las puertas que llevan hacia la historia del fútbol ruso, está la imagen eterna de Yashin, como una figura inmaculada en la veneración de toda la afición. Sin embargo, hay un momento de esa leyenda que pudo escribir una historia diferente. De ella nace la anécdota de Yashin.

LA ANÉCDOTA

Humillación y Reivindicación

Fue en el Mundial de Chile (1962), donde Yashin tuvo una actuación duramente cuestionada y criticada. Para el mejor portero del mundo, la pesadilla nació en la heroica remontada colombiana, en el juego que enfrentó a ambas selecciones. URSS ganaba 4-1 en el segundo tiempo, pero Colombia consiguió dar vuelta el partido.

No solo la remontada fue el apéndice para las críticas, el segundo tanto colombiano – primer gol olímpico en todos los mundiales, anotado por Marcos Coll – fue un error asociado al fallo imperdonable de un zaguero que dejó pasar la pelota, que Yashin no retuvo y entró mansa en la valla. A ese fracaso se sumó la derrota 1-2 ante Chile en cuartos de final que los eliminó del certamen.

“¿Qué demonios estaba haciendo el camarada Yashin que se comió esos dos goles?” fue uno de los titulares de la ácida prensa soviética. A su vez, el prestigioso periódico L’Equipe fue más duro aún y vaticinó que la carrera de Yashin estaba terminada a sus 32 años.

Pero no fue así. El año siguiente (1963) fue el más glorioso en la historia de Yashin, cuando se transformó en el único portero de la historia en conquistar el Balón de Oro. Luego, regresó para disputar su tercer mundial consecutivo con el soviético en Inglaterra y allí, bajó su liderazgo, conquistaron la que hasta hoy es la mejor clasificación soviética en un Mundial: el cuarto puesto.

NOTA DEL EDITOR: Esta columna histórica es parte de la serie de ESPN Digital, El Mundial 32x32, que acompaña el camino de sus 32 selecciones a través de 32 historias originales.