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Qatar 2022 no depende de FIFA, depende de la Justicia

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Catar 2022 y lo último sobre el "FIFA Gate" (3:44)

El escritor Ken Bensinger, autor del libro "Red Card", habló sobe lo último y lo próximo en los tribunales sobre el escándalo de corrupción del fútbol. (3:44)

La novela Red Card (Tarjeta Roja) relata la evolución y consecuencias del caso judicial que, en Estados Unidos, destapó el escándalo de corrupción en la FIFA, conocido como el FIFA Gate. Su autor, el periodista Ken Bensinger, que desde mayo del 2015 acompañó una a una todas las audiencias en la Corte Judicial de Nueva York, es una de las personas más informadas sobre el tema.

Bensinger fue entrevistado por el programa Destino ESPN (edición mundialista) de la cadena radial ESPN Deportes Radio y además de revelar lo último sobre el proceso judicial, también reflexionó sobre la realidad actual y futura del “mundo FIFA”.

En ese contexto, sorprendió con su opinión sobre la posible participación del actual presidente del organismo rector del fútbol mundial, el suizo Gianni Infantino, en los casos de corrupción y respondió a la pregunta de todos: ¿Se realizará el Mundial 2022 en Qatar o las evidencias de corrupción obligarán al cambio de sede?

LA VIEJA, LA NUEVA, LA MISMA FIFA

“Es el mismo caso que vimos llegar a la opinión publica en 2015 con los arrestos en Zúrich durante la elección de la FIFA”, dijo Bensinger sobre su obra. “El libro cuenta la historia de cómo empezó el caso, cómo evolucionó, cómo llegó a primera, segunda y tercera ronda de arrestos, hasta – finalmente – el juicio que tuve la suerte de cubrir el año pasado”.

La investigación y arrestos por los casos de corrupción parecerían ser un parte aguas en la historia de FIFA. Sin embargo, en la visión del escritor las cosas parecen ser diferentes a esa percepción. Algo que respondió ante la pregunta directa: ¿qué ha cambiado con esta nueva FIFA?

“Estamos hablando de una organización (FIFA) con décadas de corrupción, no es una cosa nueva. Corrupción que para mí comenzó en los años 70”, afirmó. “Son muchas generaciones de directivos del deporte que metieron la mano en el bolsillo ajeno para robar dinero en grandes cantidades y cambiar eso del día a la noche es imposible”.

Bensinger considera que la investigación criminal y todo lo que se ha descubierto ha empezado un proceso de cambio en la FIFA. Sin embargo, es difícil imaginar que sobre los restos de la corrupción se pueda levantar una organización limpia, de acuerdo con lo que piensa del actual presidente: Gianni Infantino.

“Es difícil creer que alguien como (Gianni) infantino, pueda estar totalmente limpio cuando creció en el mismo ambiente corrupto de sus antecesores”, puntualizó. “El (Infantino) subió de la misma manera que subió Joseph Blatter, que fue primero secretario general de la FIFA debajo de Havelange e Infantino lo fue debajo de Platini en la UEFA."

"Tienen perfiles muy parecidos, los dos son suizos, crecieron y vivieron en la misma zona del país, en dos pueblos a seis kilómetros uno del otro. Por eso Infantino es una copia casi completa de Blatter”, dijo el autor de Red Card.

"Es difícil creer que alguien como Gianni Infantino pueda estar totalmente limpio." Ken Bensinger

Bensinger, asimismo, citó las promesas de Infantino como otra similitud con Blatter. “ Es un hombre que promete darle más dinero a las federaciones y todos sabemos muy bien que esa promesa de distribuir dinero de esa manera, siempre fue una forma de enviar un mensaje: ‘si tú me eliges yo voy a generar más dinero para tí’. Entonces, en este aspecto nada ha cambiado”.

Ken Bensinger, no obstante, consideró que sí ve cambios en algunos aspectos como la ampliación del comité ejecutivo, la llegada de mujeres al núcleo directriz y la trasparencia en el voto de las sedes mundiales. “Ahora el voto es por congreso completo de los 211 países en vez del comité ejecutivo y cada voto será público. Me parece que son pasos pequeños, pero son avances”, reconoció.

NAPOUT, MARIN, BEDOYA Y BURZACO

Sobre las últimas expectativas en el caso, Bensinger fue muy claro en señalar el mes de agosto como el próximo momento importante en las instancias judiciales.

“Dos de los dirigentes condenados en diciembre, Juan Ángel Napout de Paraguay y José María Marín de Brasil, están esperando sus sentencias para el mes de agosto”, dijo. “Mientras esperan, sus abogados han estado gestionando ante la Corte una manera de quitar o reducir la pena. La maniobra de los abogados fue solicitar a la jueza del caso anular el veredicto del jurado (cancelar el juicio) y hacer un segundo juicio, pero les negaron ese pedido. El juicio se mantuvo firme”

Bensinger considera como muy alta la probabilidad de que "Naput y Marín tengan que pasar un largo tiempo en la cárcel".

“Luego de esa condena, se espera que otros dirigentes y colaboradores (cómplices) también reciban sus sentencias. Me refiero a figuras como Luis Bedoya (ex presidente de la Federación de Fútbol de Colombia) y Alejandro Burzaco (ex directivo de Torneos y Competencias de Argentina) que confesó haber pagado 160 millones de dólares en sobornos a través de diez años en esa posición”, agregó. “Ellos también esperan sus sentencias, las que se supone qu ocurrirán durante los cuatro a cinco últimos meses del año”.

Dentro de la información que maneja Bensinger, también aseguró tener conocimiento de que la investigación se ha mantenido muy activa en Europa en relación con este caso, especialmente en España, Alemania, Francia y Suiza.

“LA CORRUPCION EN EL FUTBOL ES ENDEMICA”

A Bensinger se le preguntó si esa imagen que intentan vender tanto el presidente de la FIFA (Giani Infantino), como el presidente de CONMEBOL (Alejandro Domínguez) de que hoy el fútbol es manejado con transparencia y libre de corrupción, ¿coincide o no coincide con la realidad?

El escritor de Red Card citó como respuesta el caso más reciente involucrando al ghanés Kwesi Nyantakyi, integrante del Consejo de la FIFA, acusado de recibir dinero en efectivo en un soborno, antes de reconocer que la corrupción endémica impide imaginar esa trasparencia mencionada.

“Una cosa que dijeron los fiscales es que la corrupción fue endémica y no aislada, es decir fue a todos los niveles. Estaban involucradas todas las confederaciones y prácticamente todas las asociaciones nacionales con ejemplos de corrupción en países pequeños y países grandes”, señaló.

Como reflexión adicional citó el caso de Costa Rica. “El uniforme que utilizan ahora es New Balance, antes fue Lotto y resulta que una empresa panameña pagó un soborno de 500 mil dólares al entonces presidente de la Asociación de Fútbol, Eduardo Li, para que cambiara el uniforme”, dijo. “Cuando vemos ejemplos de ese tipo nos damos cuenta que cualquier cosa en el deporte puede estar contaminada por la corrupción”.

Bensinger, profundizó esta parte de su declaración periodística, recurriendo con una crítica al papel que han desempeñado desde siempre las federaciones nacionales.

“Una crítica que he escuchado y que me parece interesante, es que las federaciones están autorizadas a funcionar como organizaciones sin fines de lucro, lo que quiere decir que el dinero que llegue a las mismas no va a los empleados, supuestamente debe ir al deporte”.

A juicio del escritor, ello es un error que influye en la existencia de corrupción, ya que permite a los directivos vender a un precio módico cualquier derecho y recibir un soborno alto por debajo de la mesa.

“De acuerdo con muchos argumentos, lo que necesitan hacer es profesionalizar la gerencia del futbol y pagar sueldos a las personas que controlan el deporte para que no haya la tentación de los sobornos”, entendió.

¿PODRIA QATAR PERDER LA SEDE DEL MUNDIAL 2022?

Una vez finalizado el Mundial de Rusia, las selecciones comenzarán a preparar su camino hacia el próximo Mundial, que será en Qatar, cuya elección está rodeada de sospechas de sobornos y mucha corrupción.

Según Bensinger, esa investigación no se ha detenido y hay figuras como el ex presidente del Barcelona, Sandro Rosell y el ex presidente de la Confederación Brasileña de Futbol, Ricardo Texeira que han estado bajo la lupa por lavado de dinero y fraude involucrando a la selección de Brasil, donde los derechos fueron vendidos a una empresa de Qatar. En ese aspecto, todo es parte de un enorme grupo de dirigentes que de una forma u otra son sospechosos de recibir dinero por sus votos favorables a Qatar.

“Durante el juicio escuchamos a Burzaco acusar a (Julio) Grondona, el fallecido ex presidente de la AFA, de recibir un soborno de por lo menos un millón y medio de dólares por su voto favorable a Qatar”, citó Bensinger. “Este asunto está muy enmarañado aún”.

“Hace un año, un dirigente de Guam, un diminuto país en el pacifico que forma parte de la Confederación de Asia, se arrepintió y confesó haber recibido sobornos de varias figuras de esa Confederación y leyendo era muy obvio comprender que uno de los que sobornaba era Mohammed bin Hammam, que presidía la Federación de Qatar en el momento en que la FIFA le adjudicó el mundial”.

Ante la posibilidad de que esa investigación provoque un cambio de sede para el Mundial 2022, Bensinger fue muy escéptico al respecto.

“Tomando en cuenta que ya fue confirmado el mundial de 2026 en EEUU-México-Canadá, no parece existir voluntad de revisar si corresponde o no la sede en Qatar para 2022”, admitió. “Al menos si fuera por voluntad de FIFA no se lo van a quitar, porque si se lo sacan lo más obvio sería dárselo a EEUU y eso ya no podrá ocurrir”

“Ahora bien – aclaró – si los fiscales aquí en EEUU o los de Suiza, encuentran cuestiones fraudulentas o irregularidades en los documentos, es posible que puedan anular los contratos y cancelar por esa vía el mundial en Qatar. Eso estaría en las manos de los fiscales, más que los dirigentes de la FIFA. Para mi Gianni Infantino no tiene plan de tocar nada y si de él depende, el Mundial será efectivamente en Qatar”, afirmó por último Ken Bensinger a Destino ESPN.