Messi dispara al Barça hacia el título

BARCELONA (Jordi Blanco, corresponsal) -- El FC Barcelona recuperó de golpe y quien sabe si de manera definitiva su papel de favorito único para el título después de ganar al Atlético en el Camp Nou por 1-0 el partido contemplado como definitivo en la carrera por la Liga. Venció el Barça, empujado por Messi, claro.

Al partido decisivo tenía que acudir, por fuerza, el futbolista indiscutible y más aún cuando el Atlético de Simeone se presentó en el campo con la apuesta esperada pero una presión no vista en otras ocasiones, apretando la salida de balón del Barça y lanzando a Griezmann y Diego Costa en la búsqueda de un gol trascendental.

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Se armó de paciencia el líder y aprendió a sufrir, penalizado por la lesión de Iniesta, quien aguantó apenas un cuarto de hora desde que a los 22 minutos sufrió una mala caída, en una segunda entrada que se lo llevó por delante y le expulsó del duelo, obligando a Valverde a variar su idea inicial. Por fortuna, para el Barcelona, en aquel momento Messi ya se había mostrado en todo su esplendor.

A los 26 minutos el '10' azulgrana abrió el marcador a través de un lanzamiento directo mágico, su tercer partido consecutivo anotando de falta y tras forzarla él mismo ante Thomas, a quien no le quedó más remedio, en plena efervescencia, que buscarle el pie para que no se plantase solo ante Oblak.

El 1-0 no cambió los planes de Simeone, que siguió con su presión, su rudeza y la búsqueda de un contragolpe al que respondió el entrenador del Barcelona sorprendiendo, poniendo en el campo a André Gomes por Iniesta y colocando en el puesto del manchego a Coutinho, caído a la izquierda y mucho más cómodo en acompañamiento y protagonismo.

CARA A CARA

Quiso, o pareció querer, el Atlético dar una marcha más al juego en la segunda parte pero se mantuvo firme en su gobierno el Barça, escondiendo el balón cuando debía y evitando en la medida de lo posible que apareciera la electricidad de Griezmann o la rabia de Diego Costa.

Cara a cara, sin rebajar la tensión, se fue jugando una segunda mitad en la que tan escondido como providencial se manifestó Messi, quien por si solo fue capaz de obligar a Koke y Saúl a mirar más atrás que adelante, lo que en no pocas ocasiones provocó un auténtico problema para el Atlético.

Se estiró el Atlético y se replegó con paciencia y sobriedad el Barça, apareciendo entonces la personalidad de Busquets y Rakitic, al tiempo que se iba fundiendo en su trabajo Coutinho y el '10' mostraba con sus movimientos cuándo y cómo debía dar un paso al frente o uno atrás su equipo.

Aguantó con firmeza el Barça y no pudo dar más de si el Atlético, al que se le anuló un gol en la recta final de un choque que, casi, definió la Liga.