<
>
2017/2018 Spanish Primera División
  • Cristhian Stuani (22', 25')
  • Ángel Correa (78')
  • José Giménez (85')
  • Antoine Griezmann (67')

La fe de Atlético rescató un punto con diez jugadores

play
Resumen: Girona 2-2 Atlético de Madrid (3:31)

La Liga. (3:31)

Dos goles del argentino Ángel Correa y del uruguayo José María Giménez en el tramo final rescataron un punto para Atlético de Madrid, con diez jugadores, por la expulsión de Antoine Griezmann, y en un partido que tenía perdido con Girona, vencedor hasta el minuto 85 con dos tantos de Cristian Stuani (2-2).

El debut histórico del equipo catalán en Primera División rozó la proeza de derribar a uno de los mejores conjuntos de Europa en la actualidad, pero su hazaña quedó incompleta por su inexperiencia y por la fe de un Atlético que nunca se rinde, capaz de nivelar un 2-0 en contra cuando era impensable, con diez y en apenas siete minutos.

Después de una protestada doble amarilla al francés Antoine Griezmann, al entender el árbitro Martínez Munuera que se había tirado en una acción ante Gorka Iraizoz dentro del área, un disparo lejano y colocado de Correa, en el 77, y una falta cabeceada por Giménez, en el 85, igualaron el duelo, que no habría terminado 2-2 sin una extraordinaria parada de Oblak en la última ocasión local.

Los dos conjuntos saltaron al nuevo césped de Montilivi con una alineación muy parecida a la del curso pasado. El Atlético obligado por la sanción de la FIFA; Girona con tan solo cuatro nuevos fichajes: Gorka Iraizoz, Bernardo Espinosa, Marc Muniesa y Pablo Maffeo, que ha vuelto a ser cedido por el City a Montilivi y que ha sido uno de los más destacados del encuentro.

Después de una ocasión de Granell y de otra de Torres en los primeros instantes, el partido entró en una fase en la que ambos equipos, muy parecidos en su idea de hacer un fútbol intenso, se mostraron muy bien plantados sobre el verde y con una presión muy elevada.

Las siguientes ocasiones fueron para los locales, que inquietaron a Jan Oblak con dos tiros lejanos de Stuani y Aday Benítez, que celebraba 100 partidos defendiendo la elástica de Girona. Por el lado de Atlético, en los primeros minutos, el único acercamiento con peligro ha sido un tiro de Saúl Ñíguez que salió por encima del arco de Gorka.

Tras esos primeros minutos, la posesión y la iniciativa eran claramente para Girona. Mientras, los pupilos del Cholo Simeone esperaban resguardados, casi encerrados, en su área.

Con este guión, en el minuto 21 llegó el primer gol. Desde la frontal del área, el capitán local, Àlex Granell, puso un centro medido con la zurda que recogió Stuani. El uruguayo, fichado este verano de Middlesbrough, se levantó entre la zaga atlética y conectó un cabezazo que entró rozando el palo izquierdo de Oblak.

Cuando la afición de Girona aún casi no se había sentado, llegó el 2-0. De nuevo, Stuani recogió una pelota muerta en el área tras el saque de una falta lateral y, con la cabeza, logró su segundo gol. No había podido marcar en 450 minutos de pretemporada, pero en esta ocasión se presentó ante su nueva afición de una manera prácticamente inmejorable.

El 2-0 dio confianza al bloque local, superior toda la primera parte a un Atlético irreconocible, temeroso en cada centro sobre su área e inadvertido en ataque, lejos del equipo que ha sido en los últimos tiempos a las órdenes de Diego Simeone.

Con el paso de los minutos, Atlético comenzó a sobreponerse al dominio gerundense y volvió a llegar al área rival. Yannick Carrasco, desde la frontal, fue el primero en disparar por los madrileños en esta fase del partido, pero su disparo lo atajó Gorka sin demasiados problemas.

Los visitantes lo intentaron de nuevo antes del descanso, pero los centrocampistas colchoneros no lograron conectar con éxito con Antoine Griezmann y Fernando Torres, quien se vio demasiado solo en ataque.

Girona, incluso, tuvo la oportunidad de anotar el 3-0 antes de terminar los primeros 45 minutos. En una de las últimas acciones del primer tiempo, una mano milagrosa de Oblak evitó que Portu consiguiera sentenciar el partido.

Todo cambió en el segundo tiempo, con un Atlético consciente de la necesidad de revertir lo visto hasta el momento. A los cinco minutos, Griezmann fue el primero en inquietar a Gorka con un remate de chilena que salió rozando el palo.

Tras este primer intento visitante, Girona volvió a acercarse con peligro al arco madrileño. En este caso, el protagonista fue el marcador zurdo Marc Muniesa, que obligó a Oblak a estirarse para atajar su remate de cabeza.

El siguiente momento clave del encuentro ocurrió cumplida la hora de juego. En el minuto 67, Antonie Griezmann fue expulsado por doble amarilla. Las dos las recibió en el mismo minuto; una por, según entendió el árbitro, por simular un posible penal y la otra por protestar esta misma acción.

Pero, justo cuando más difícil parecía, pese a jugar con un hombre menos, Atlético se volcó al ataque para intentar equilibrar el marcador de Montilivi, reducido primero por Correa, con un potente misil desde la frontal del área ante el que nada pudo hacer Gorka. El 2-1 en el 78, a doce minutos del final.

El partido entró entonces en las alternativas continuas, más abierto y con oportunidades para ambos equipos, mientras el Cholo Simeone y Pablo Machín, que cumplía 150 partidos en el banquillo de Girona, se desgañitaban en las áreas técnicas.

En el minuto 81 fue Pere Pons quien no pudo cabecear al arco vacío después de recibir un buen centro de Portu y en la siguiente acción llegó el empate de Atlético, con un saque de falta de Koke y un cabezazo de Giménez, que se adelantó en su salida a Gorka Iraizoz y que rescató un punto para un equipo madrileño sin demasiado juego, pero con mucha fe y con un imbatible Jan Oblak en el tramo final.

Noticias - La Liga