Arsenal venció 4-2 a Tottenham en un clásico vibrante

Aubameyang comemorando pelo Arsenal
Aubameyang comemorando pelo Arsenal
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En el clásico del norte de Londres hubo idas, venidas, euforia, polémica, tensión, héroes como Lacazette y Aubameyang, antihéroes como Mike Dean, el árbitro, y, por encima de todo, los aciertos de Unai Emery, artífice con sus decisiones de la espectacular remontada del Arsenal en el 4-2 ante el Tottenham.

Los de Mauricio Pochettino rozaron durante muchos minutos la posibilidad de romper su estadística en el Emirates, estadio en el que, desde su inauguración en 2006, solo han conseguido una victoria, pero dos goles de Pierre-Emerick Aubameyang y dos latigazos de Alexandre Lacazette y Lucas Torreira dejaron los tres puntos en casa.

Y de haberse llevado la victoria los 'Spurs', Mike Dean, árbitro del encuentro, hubiera tenido gran parte de la culpa, ya que los dos goles del Tottenham llegaron en acciones discutibles.

El primero, de Eric Dier, fue en fuera de juego y el segundo, de Harry Kane, por un penal inexistente sobre Heung-Min Son. Ambos goles pusieron por delante a los visitantes hasta que Aubameyang, que había abierto el marcador desde los doce pasos, firmó el empate, que se rompió más tarde por el acierto de Emery con la pizarra y la efectividad de Lacazette y Torreira.

Las cosas se le pusieron muy cuesta arriba al Tottenham en el inicio. A los diez minutos, de claro dominio 'Gunner', los locales colocaron un centro lateral al que Jan Vertonghen fue con todo. El belga saltó con la mala suerte de levantar un brazo por encima de la cabeza y con el despejar el balón.

Penal, que apenas protestó Vertonghen, titular por segundo partido consecutivo después de varias semanas fuera por lesión.

Aubameyang asumió la responsabilidad, engañó a Lloris y convirtió su gol número nueve en la Premier, el que le permite tomar el liderazgo en la tabla de goleadores.

El Tottenham encontrando premio gracias a la pelota parada. Christian Eriksen, héroe contra el Inter de Milán en la Champions, puso una pelota al primer palo en una falta lateral y Dier, en fuera de juego por centímetros, cabeceó al primer palo y batió a Bernd Leno.

Dier, en el éxtasis de la celebración, mandó callar a la tribuna, lo que no gustó a los suplentes del Arsenal, que, con Stephan Lichsteiner a la cabeza, increparon a sus rivales. Se organizó una pequeña pelea, a la que acudió a separar Pochettino.

El Arsenal había perdido los nervios y el mando del encuentro y solo cuatro minutos después el Tottenham volteó el marcador con ayuda del árbitro.

Heung-Min Son ingresó al área y se dejó caer ante una barrida de Rob Holding. Dean cayó y señaló penal. Kane, con templanza, marcó el 2-1.

El resultado obligó a mover el banco a Emery, que quitó al descanso a los intrascendentes Henrikh Mkhitaryan e Iwobi, y dio entrada a Lacazette y Aaron Ramsey.

El galés tardó trece minutos en asistir a Aubameyang para nivelar el partido. Héctor Bellerín rompió dos líneas con un pase en profundidad. Ramsey, en carrera, rozó lo justo el balón para dejárselo a Aubameyang frente al área y el gabonés, de primera, colocó el 2-2.

Llegado a ese punto, Emery quería la victoria a toda costa y se deshizo de la defensa de tres metiendo al joven Matteo Guendouzi al medio.

Los frutos llegaron rápido. Lacazette cazó una contra y, resbalándose, acertó con un disparo que rozó en Dier y se coló en el arco de Lloris. El uruguayo Torreira, minutos después, desató la euforia en el Emirates cuando cruzó un balón dentro del área para poner el 4-2 de los Gunners.

El Tottenham quedó sin margen de reacción y recibió una mala noticia más, cuando Vertonghen fue expulsado por doble amarilla.

No pudieron refrendar los de Pochettino la victoria ante el Chelsea y cayeron hasta el quinto puesto de la tabla, mientras que el Arsenal escala hasta puestos Champions y se sitúa a ocho puntos del lider Manchester City.