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2018 Liga BBVA Bancomer, Torneo Apertura 2018
  • Roberto Alvarado (68')

Cruz Azul sigue su racha perfecta con victoria ante Tigres

Roberto Alvarado festeja su gol ante Tigres. Imago 7

MÉXICO (Iván Cañada / ESPN Digital) -- El Cruz Azul y Estadio Azteca han sido una comunión absoluta. Son el uno para el otro en este inicio de campaña y la afición celeste lo celebra. Ante unos Tigres sin su principal figura, La Máquina se impuso con un solitario gol de Roberto Alvarado en el segundo tiempo. Dos oportunidades y el mismo número de victorias para los cementeros en su nueva casa.

Un don que ha demostrado tener este Cruz Azul, al menos en el inicio de temporada, es el de la paciencia. Es algo que no caracterizaba a equipos celestes del pasado que se desesperaban con facilidad y terminaban como presas de sus rivales. Este conjunto cementero es distinto y lo ha demostrado en las primeras tres jornadas.

A La Máquina poco le importa irse en ceros después de la primera mitad. Es algo con lo que ha aprendido a convivir en la Liga. En ninguno de sus partidos anotó en los 45 minutos iniciales, pero en el complemento encontró sus respuestas. La paciencia ha sido clave en ello.

Si en el primer lapso Cruz Azul tuvo pocas llegadas y muchos menos disparos a la puerta de Nahuel Guzmán, en el segundo tiempo cambió esa tendencia. El conjunto celeste salió, de nueva cuenta, con un hambre distinta para el complemento. Es lo mismo que mostró en los juegos ante Puebla y Chivas y el resultado fue el mismo.

Contra Tigres, no obstante, la clave junto a la paciencia, fue que no desistieron en esa presión incesante para recuperar balones más cerca de la meta rival y con ello recorrer menos metros para llegar a las redes.

Un mal pase de Jorge Torres Nilo que se convirtió en contragolpe celeste valió para vencer a Tigres y su sólida defensa. Elías Hernández ingresó al área, esperó al recién ingresado Roberto Alvarado, quien cambió su pierna izquierda por una bazuca y fusiló a un indefenso Nahuel Guzmán. El Azteca explotó y el juvenil mediocampista celebró con una maroma su primer gol como cementero.

La comunión entre el Azteca y la afición celeste es total en este inicio de campaña. A ambos les ha venido bien la nueva sede y el equipo ha respondido en la cancha. Los festejos por el gol fueron notables, pero sin aun sin que este llegara, los seguidores de La Máquina no abandonaron en ningún momento a los suyos. Desde el empate a cero a mitad del partido, marcaron su presencia y fueron uno más para su equipo.

En el campo, los jugadores se encargaron de lo suyo. Desde Corona y la defensa hasta el mediocampo, ahora comandado por un sublime Iván Marcone, que arranca aplausos constantes con sus detalles para quitar balones y distribuir balones. En las bandas, Édgar Méndez y Elías Hernández son peligro latente, mientras que adelante Martín Cauteruccio hizo de todo para preocupar a los zagueros contrarios y abrir espacios.

Cruz Azul controló las acciones después del gol y se resguardó en su campo asumiendo que los obligados a buscar una anotación eran los rivales, quienes cuando quisieron, ya no pudieron y cuando pudieron atacar, simplemente no lo desearon. La baja de Gignac se notó hasta que en verdad se dispusieron a buscar la meta de Corona. La penitencia de todo eso fue irse a casa con la derrota.