Diego Reyes debuta en triunfo del Leganés

Reyes vivió sus primeros minutos con el Leganés.
Reyes vivió sus primeros minutos con el Leganés.
EFE

MADRID (EFE) - Un gol del marroquí Youssef En-Nesyri cuando el partido llegaba a su fin le permitió al Leganés salir victorioso ante Rayo Vallecano (1-2) tras un duelo donde su equipo demostró una gran capacidad de sufrimiento durante casi toda la segunda parte. El zaguero mexicano Diego Reyes debutó con la escuadra pepinera, al ingresar en el minuto 80 por el delantero danés Martin Braithwaite.

La clasificación, tan objetiva que a veces duele, reflejaba que era el de Vallecas un duelo de equipos necesitados aunque uno no diera crédito mirando solo las dinámicas. En un lado los franjirrojos, que habían sumado trece puntos de los últimos quince. En el otro los blanquiazules, derrotados solo tres veces en los quince choques oficiales previos.

Buscar solo un motivo para el lavado de cara de ambos conjuntos tras un arranque de campaña trufado de tropiezos puede parecer osado. Pero es innegable que la apuesta por la defensa de cinco, que empezó a usar antes Pellegrino, tenía mucho que ver en ello.

Los entrenadores volvieron a exhibirla una vez más, exactamente con los mismos integrantes de la jornada anterior. De hecho el Leganés calcó la alineación entera. No así el Rayo, que repitió con diez hombres pero metió a Medrán por Comesaña toda vez que este cumplía ciclo de amonestaciones.

Y amonestaciones fue lo que más hubo durante los instantes iniciales, tres en menos de un cuarto de hora. De ellas dos fueron para zagueros del Rayo, las que recibieron Abdoluaye Ba y Jordi Amat cercenándose así la intensidad de la retaguardia. También quedó amenazado un hombre atrás en el rival, el carrilero zurdo Jonathan Silva.

Zozobra en el verde y también en la grada, con los seguidores de ambos contendientes dándole la espalda al campo y dejando de animar entre el minuto diez y el doce en protesta por la disputa de partidos de fútbol los lunes. Se dibujó así en el ambiente un comienzo de partido atípico al que parecía ajeno un Leganés decidido a marcar territorio.

Intimidatorio en cada embestida hacia la portería, el cuadro leganense pudo ponerse por delante con un disparo raso desde la frontal de Recio que desvió bien a córner el macedonio Stole Dimitrievski. Fue la demostración de que no venían los visitantes con voluntad de encogerse.

Si esa ocasión fue clara, el peligro fue en aumento con el paso del tiempo. Braithwaite, que como carta de presentación tras incorporarse en el mercado de invierno había dejado un gol al Real Madrid y otro al Barcelona, siguió haciendo méritos para llevarse el apelativo de salvador.

Le faltó suerte en la primera clara que tuvo, un tiro desde el interior del área que se estrelló en el palo después de que En-Nesyri peinase un saque de banda. Pero no tuvo misericordia en la siguiente. Haciendo valer su buen manejo de la cabeza el danés remató a la red un córner ejecutado por Jonathan Silva a la altura del punto de penalti mientras Advíncula trataba de entender cómo no había reparado en la presencia del delantero.

Por detrás al descanso, del túnel de vestuarios salió el Rayo Vallecano con un rostro nuevo. En el partido y en el equipo. Franco Di Santo, incorporado en el cierre del mercado de invierno, tomó la alternativa en detrimento de Abdoulaye.

Modificación de piezas que llevó parejo un cambio de actitud del anfitrión, mucho más incisivo ante un contrario que reculó. Fruto de ese empuje llegaron un testarazo alto ejecutado por De Tomás y un intento de Imbula desde la frontal con efecto que pasó cerca del palo.

Comenzaron entonces a subir las pulsaciones, sucediéndose los contactos y las protestas. Varios jugadores opositaban a abandonar el rectángulo antes del pitido final por cuestiones disciplinarias y al final el elegido fue Nyom. Hizo méritos el camerunés para ello, con una dura e innecesaria entrada sobre Emarba cerca del banderín de córner que fue castigada con roja directa.

Con diez sobre el verde, 0-1 arriba y con casi todas las gargantas en su contra el destino del Leganés estaba escrito. Tocaba atrincherarse y resistir. Misión difícil que parecía imposible cuando un tiro de Pozo lo tocó Omeruo descolocando a Cuéllar, quien antes ya había realizado un paradón a cabezazo de De Tomás. La dejó muerta el portero y la empujó Álvaro García poniendo el empate.

Se ponía el cronómetro a favor de un Rayo entregado pero En-Nesyri congeló acto seguido el tiempo y el ánimo al cabecear un saque de esquina que se paseó por el área y acabó colándose en la portería ante la impotencia de los locales, quienes no solo vuelven a reencontrarse con la derrota sino que pierden también el goal average particular.