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Tal día como hoy en la historia latina: Dolf Luque, de los Rojos es el primer latino en jugar en la Serie Mundial

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Nación ESPN: Un Día como Hoy (0:57)

El 3 de octubre de 1919 el cubano Adolfo Luque se convirtió en el primer latinoamericano en participar en un partido de Serie Mundial del mejor béisbol del mundo. (0:57)

Nota del Editor: Pueden ver la versión en inglés de esta historia aquí.

Adolfo 'Dolf' Luque se paró en el montículo del Comiskey Park, para ver acción por primera vez en la Serie Mundial al ser llamado en el bullpen a fin de reemplazar a su compañero de los Rojos de Cincinnati Ray Fisher.

A noventa pies de Luque, se encontraba el jardinero derecho de los Medias Blancas de Chicago Nemo Leibold, el primer bate en el octavo inning. Requirió de cinco lanzamientos, sin embargo, el lanzador cubano ponchó a Leibold.

Eddie Collins se paró en el plato y conectó un roletazo a la primera base, el cual Luque debió cubrir en la almohadilla y así sacar el segundo out del inning. Buck Weaver salió a batear para sacar otra rodada a la segunda. El camarero lanzó a primera y así obtener el último out.

Luque lanzó 13 pitcheos (cuatro strikes, seis bolas, dos roletazos y un foul) el 3 de octubre de 1919, convirtiéndose en el primer pelotero latino en jugar una Serie Mundial. Los Rojos perdieron ese cotejo 3-0, sin embargo, se alzaron con la serie a ocho encuentros por 5-3. Ocho peloteros de los Medias Blancas fueron acusados de perder la serie de forma intencional por dinero en lo que sería conocido como el "Escándalo de los Medias Negras".

Luque igualmente lanzó en el Juego 7 y se enfrentó a 13 bateadores, ponchando a cinco y permitiendo sólo un imparable.

El diestro, que terminó con 194 triunfos en total durante una carrera de 20 años, repitió su éxito como miembro de los Gigantes de Nueva York, que se alzaron con la Serie Mundial de 1933. Durante muchos años previos a la Segunda Guerra Mundial, Luque formaba parte de un muy pequeño grupo de peloteros latinos en las Mayores.

Inició su carrera con los Bravos de Boston en 1914, se unió a los Rojos en 1918 y pasó 12 años en Cincinnati, antes de pasar a los Brooklyn Robins en 1930. Dos años después, Luque llegó a los Gigantes, retirándose con ese equipo en 1935.