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Baron Corbin disfruta su nuevo rol como estrella de la WWE

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Baron Corbin hace la transición de NFL a lucha libre (2:20)

El luchador, conocido en la WWE como el Lobo Solitario, explica las diferencias entre la NFL y la lucha libre y habla de su conexión latina (2:20)

SAN ANTONIO -- Thomas Bestock siempre ha sido un Lobo Solitario, aun cuando jugaba football y cuando fue tres veces campeón de guantes dorados.

Ahora, sin embargo, puede ser él mismo en el mundo de la WWE, en donde se le conoce como Baron Corbin y es una de las principales nuevas estrellas de la compañía de entretenimiento deportivo.

Cuando integró los Indianápolis Colts como agente libre, peleó por su puesto, igual que cuando se unió a los Arizona Cardinals cuando era un liniero ofensivo. De igual manera, fue campeón regional en Guantes Dorados, ya en un deporte individual, uno contra uno como es el boxeo.

Esa manera de ser le ganó adeptos entres sus compañeros de equipo, aunque a veces no se referían a él con otros adjetivos que no necesariamente tenían relación con el apodo que lo acompaña al presente.

"Usaban otras palabras selectivas para hablar de mí, pero peleaba por mis compañeros", explicó Corbin antes del comienzo del Royal Rumble en esa ciudad. "No me agrada ese tipo, pero acaba de pegarle en la cara a alguien para mí, así que vamos a guerra con él. Seguí con ese persona en la NFL aun cuando estaba peleando por una posición. Decían, pelea por su posición y es verdad, peleaba con mis compañeros.

"Es una actitud con la que he crecido. Mi padre me enseñó a no aceptar un no como respuesta. Consigue lo que quieras de la manera que sea. Se exitoso, pelea por ello".

El camino de Corbin no fue sencillo. Luego de decidir que el football profesional no era para él, decidió intentar en la lucha libre, en donde comenzó en el 2012 en la marca de desarrollo de la WWE NXT, en Florida. Su debut no fue nada espectacular, al caer ante Damien Sandow, luchador que ya no labora con la compañía.

Durante los próximos meses, vio derrota tras derrota antes de su relanzamiento, que vino luego de ser talento de apoyo durante casi dos años. En ese periodo, Corbin comenzó la transformación física que lo ha llevado hasta donde está al presente, algo que no logró de un día para otro y que ha estado lleno de sacrificios.

"La transformación fue un proceso grande, En la NFL pesaba 330 libras y era guardia ofensivo. Miraba hacia abajo, me levantaba y me llevaba lo que estuviese de por medio, mi cuerpo estaba preparado para eso", dijo Corbin, de 32 años. "Al moverme a WWE, tuve que cambiar cómo me muevo, cambiar mis movimientos. Mantener esa agresividad natural".

De 330 libras que pesaba cuando jugaba football, tuvo que bajar a las 265 que pesa ahora. Eso significó largas horas en el gimnasio acompañado de un cambio en su dieta y, de trabajar una vez a la semana mientras le ayudaban a desarrollar su físico para ese deporte, a ejercitarse diariamente.

"En este negocio toma una vida desarrollar ese cuerpo, ahora lo estoy haciendo lo más rápido posible y lo más seguro posible. El entrenamiento ha cambiado completo", explicó Corbin. "Aquí lucho cinco noches a la semana, 30 minutos contra las mejores súper estrellas del mundo. En la NFL, solo jugabas un partido los domingos y se encargan de tu cuerpo. Ahora tengo que variar cómo levanto pesas, cómo entreno... el ajuste ha sido a veces difícil, pero es también emocionante porque es muy suave ver cómo empujas tu cuerpo y hasta dónde puede llegar".

La lucha libre ha estado llena de ex jugadores de football que se han movido al entretenimiento deportivo, en donde algunos han despuntado y la gran mayoría no. Pero eran otras épocas, en donde muchos de ellos trabajaban ante cientos de personas y, en los espectáculos grandes, podrían llenar un estadio de béisbol y 30 o 40 mil asientos en un estadio de football.

En esta época en donde Wrestlemania y otros eventos grandes llevan casi 100 mil personas a estadios, Corbin agradece al deporte en que comenzó que lo preparó en parte para estas experiencias. Pero nada pudo prepararlo para el evento celebrado en Dallas en el 2016, la Wrestlemania que llevó poco más de 100 mil personas al Cowboys Stadium, en donde ganó la Copa Andre el Gigante, una batalla real en memoria al fenecido ex luchador.

Aunque admite que está listo para hacer su trabajo ante miles de personas, Corbin asegura que no puede olvidar el momento en que pasó la cortina que separa los camerinos del público y entró en el estadio de Arglinton, Texas.

"Ese día fue increíble. Las mariposas en el estómago antes de pasar la cortina y la sensación de escalofrío en el cuerpo cuando entras y hasta que ocurre no sabes cómo se siente", recordó Corbin. "Es algo indescriptible, adictivo y vas a pasar el resto de la vida persiguiéndole. Y estaré detrás de ese momento, salir frente a 100 mil personas y escuchar la reacción y ver un mar de cabezas".

Corbin fue señalado como ganador y su carrera comenzó a elevarse en la marca Smackdown Live, en donde es uno de sus principales rudos y en la reciente Royal Rumble, en donde eliminó varios luchadores previo a su salida.

"Fue tan suave ver que Triple H te entregue el balón y a ver qué puedes hacer con ello. No se lo daré a nadie ni lo dejaré caer", afirmó Corbin.

Fuera del ring, Corbin es un aficionado de la música heavy metal y los tatuajes. De hecho, fue seleccionado atleta del año en los Revolver Awards celebrados en Nueva York el pasado año.

"Pude conocer a Anthrax en los Revolver Awards, todas esas bandas me ponen listo para ir allá afuera y hacer mi trabajo", añadió Corbin.

El luchador, aunque natural de Lexena, Kansas, tiene su conexión con el mundo hispano. Su prometida es puertorriqueña y ha visitado la isla caribeña, aprendido un poco de español y conoce algo la cultura latina.

"Mi novia es puertorriqueña así que he aprendido algo de español. Me encanta San Juan, quiero ser mejor así que he aprendido algo de la cultura. Es suave sumergirse en ella y disfrutarla", aseguró Corbin.

Aunque quizás su futuro no esté escrito en piedra en la WWE, su persona y su actitud serán la misma, ya que Pestcock y Corbin son los mismos, dentro y fuera del ring.

"Esa personalidad la amplifico y así es que soy para que entiendan qué voy a hacer y cómo lo voy a hacer. Tienen que entender que no personifico a Baron Corbin. Soy Baron Corbin y es así es que me siento".