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Místico, herencia de plata y oro

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Místico, herencia de plata y oro (2:37)

En junio de 2012, Dragon Lee dejó su personaje para heredar el de Místico. La transición no fue fácil, pero 'El Prínicipe de Plata y Oro' se sobrepuso y sigue reinante. (2:37)

Hijo, sobrino y hermano de luchadores, Dragon Lee creció admirando la lucha libre. Durante su infancia, además de reflejarse en el espejo de su familia, admiró a Atlantis y Blue Panther. Amante de las artes marciales y de Bruce Lee --donde encontró la inspiración para bautizar al personaje con el que debutó en los cuadriláteros-- Dragon Lee admiraba a otro personaje: Místico.

Poco después de su estreno profesional, la lucha libre le dio una oportunidad dorada.

“Como Dragon Lee era una persona única, yo mismo diseñé mi equipo. Siempre me gustaron las artes marciales, era fanático de Bruce Lee al ciento por ciento y por eso tomé ese nombre. Me iba muy bien así, nunca me esperé que me dieran el nombre de Místico”, comenta.

Con la partida del Místico ‘original’ a la WWE, el Consejo Mundial de Lucha Libre, propietario del personaje, inició la búsqueda de un sucesor. Sobrado de cualidades dentro del cuadrilátero, Dragon Lee estaba en la mira como uno de los candidatos.

“El Consejo estuvo un año y medio buscando al sucesor porque no querían que el personaje se apagara, porque tenía mucho imán con la gente, sobre todo, con los niños. Querían una persona que tuviera esa misma conexión con la afición, casi daban por perdido el personaje, pero vino un torneo que se llamó ‘En busca de un ídolo’ y nos dijeron a los participantes que el ganador se quedaría con el personaje de Místico”, recuerda.

“En la penúltima lucha del torneo, Fray Tormenta me vio, yo sentía mucho nerviosismo, porque estaba ahí de mi second con Atlantis. Entonces, me dijo que había seguido mi carrera, que soy un suicida arriba del ring y que venían buenos proyectos para mí, fue todo lo que me dijo”.

Al término de la competencia, Dragon Lee descubrió que Titán y Euforia lo habían adelantado en la conquista de la primera posición. La decepción se transformó en lágrimas y esas lágrimas, en alegría, cuando el CMLL compartió con el luchador sus planes sobre el futuro de Místico.

“Recuerdo que al terminar la conferencia de prensa en la que anunciaron a los ganadores, llegó Fray Tormenta a decirme que tenía un regalo para mí, iba con una maleta, la abrió frente a mí y era el equipo de Místico. En ese momento me quedé en shock, no sabía si era cierto, pero Fray Tormenta y la empresa me dijeron que era un luchador con mucho talento y futuro, me ofrecieron el personaje de Místico y, obviamente, no lo pensé”.

"ME COSTÓ GOLPES Y SANGRE"

En junio de 2012, Dragon Lee se convirtió en Místico. La transición no resultó nada fácil. Además de desprenderse del personaje que él mismo había creado y de familiarizarse a utilizar los característicos lentes de contacto en color blanco y a las espectaculares ejecuciones aéreas, características inconfundibles de Místico, el joven gladiador debió convencer a los antiguos y fieles seguidores del ‘Príncipe de Plata y Oro’.

“Fue muy difícil olvidar al personaje anterior, igual el inicio de mi etapa como Místico. La gente venía a la arena y me abucheaba, me aventaban vasos, había críticas y comparaciones con el anterior, había muchas cosas en mi contra. De ser un chamaco de 21 años, con año y media de experiencia, me lanzaron a la fama de un segundo a otro, fue difícil”.

¿Qué fue lo más complicado en este cambio?

“La gente me gritaba ‘pirata’ y esa presión llegó a provocar, incluso, que me lesionara. Me metía en la cabeza que la lucha libre no era lo mío y llegué al punto en que quería tirar la toalla, devolver el personaje y regresar a ser Dragon Lee. De repente pensé, ‘¿por qué, porque la gente me da la espalda?’, y me decidí a demostrarles por qué me habían dado el personaje de Místico, a mostrar mis cualidades.

“Me costó golpes y sangre, porque me tenían que probar para ver si yo era el indicado, habían buscado un año y medio al sucesor y no le habían dado el personaje a cualquiera, así que me puse las pilas, dejé de trabajar cinco meses para recuperarme de las lesiones y, cuando regresé, ya no me importaron los gritos, los abucheos ni que me aventaran vasos, sólo quería ganármelos. Me enfoqué en hacer mi trabajo, en demostrar quién era ‘Místico, la nueva era’.

MÍSTICO, LA NUEVA ERA

Con mayor aceptación entre los aficionados, especialmente en la Arena México, el más espectacular exponente de la esquina técnica y la lucha aérea, comenzó a rivalizar con los mejores, Último Guerrero, Euforia, Mephisto y Averno, entre otros.

“Dejé el nombre de ‘Místico, la nueva era’ un año después de tomar el personaje, porque no me gustaba que me llamaran así. Empecé a demostrar arriba del ring, me tenía que ganar el lugar de estrella y conforme se fueron dando los combates, la gente fue creyendo en mí, quizá fue un año y medio en el que luché por lograrlo, se acabaron los abucheos en todas las plazas, y hoy en día mi carrera ha avanzado mucho y estoy agradecido con la gente porque ellos saben quién es Místico”.

"Yo anhelaba tener este personaje, sabía que podía con él, porque desde que empecé lo admiraba, era mi meta, convertirme en Místico"

Místico

¿Hubo una lucha en especial en la que notaras que el público te había aceptado finalmente?

“No lo recuerdo. Poco a poco empecé a escuchar que la gente ya le gritaba a Místico en cada vuelo, en cada lance y eso me animaba a hacer cosas más arriesgadas; me zafaba el hombro, lo regresaba a su lugar y seguía luchando, ahí, la gente se dio cuenta de mis ganas. Yo seguía enfocado en ganármelos y lo sufrí mucho porque a mí nadie me regaló nada, yo lo superé a mis 21 años de edad, me esforcé mucho para no defraudar a la Arena México, a Fray Tormenta y a Paco Alonso que creyeron en mí.

“Aún hay gente que se mete conmigo, antes veía comentarios en las redes sociales y me ponía muy mal, mi mente estaba en dos lugares al mismo tiempo, todo me lastimaba y me hacía sentir mal, sí fue difícil, pero eso me hizo valorar más mi personaje, al Consejo, quién soy y a la lucha libre”.

¿Qué le aportaste al personaje para darle tu toque y hacerlo tuyo?

“Dejé las cosas que hacía de Dragon Lee, de artemarcialista, le aporté fuerza, energía, humildad con los niños y lo más importante, innové en los vuelos, empecé a hacer cosas diferentes, no los vuelos que todo el mundo hace, ser único me ha identificado.

“Hoy en día es algo muy bonito, amo a mi personaje y no voy a permitir que nadie me lo quité, por eso no permito que se metan con mi máscara y trato de innovar para que la gente me quiera y vea a Místico, no me importan mis rivales ni mis compañeros, siempre me digo que tengo que hacer algo para que la gente esté pendiente de Místico”.

"La gente me quiere como soy, con mi lucha aérea, con mi estilo.
Lo que me sirve, lo guardo en mi cabeza, lo que no, lo elimino"

Místico

"SER QUERIDO POR LA GENTE ES LO QUE MÁS HE DISFRUTADO"

Místico se apoderó por completo del personaje, exorcizó los fantasmas del pasado y hoy en día se mantiene en la cúspide, como el gran favorito de los aficionados al arte del pancracio.

“No me importa morirme arriba del cuadrilátero si la gente se va contenta; obviamente, me da miedo hacer cada lance, pero cuando veo a un niño en la primera fila apoyándome, ya no me importa nada, si me están castigando y veo a un niño llorar que me dice ‘Místico, levántate’ y me da su mano para ayudarme a levantar, esa energía es padrísima, no se puede describir con palabras, la gente paga un boleto y no le importa si tienes un mal día o vienes lastimado, cansado o con problemas, pero cuando sales y ves a esos niños, todo se compensa, esta arena es mágica”, recalca.

“No puedes aflojar el paso, la gente está acostumbrada a verte en un ritmo y creo que mi humildad ha sido el ingrediente, así me insulten, yo saludo siempre a la gente, creo que eso me mantiene donde estoy. Es indescriptible ver cómo la gente llora solo por tocarme una mano o con sólo acercarse, porque ven a su súper héroe de carne y hueso, nada se compara con eso, ni los logros materiales, ni los lugares que he tenido oportunidad de conocer, gracias a la lucha libre. Ser querido por la gente es lo que más he disfrutado, ver a un niño con mi máscara o con los brazaletes de Místico, eso es impresionante, tengo una hija, imagínate lo que me hace sentir ver a esos niños”.

CARÍSTICO, SU NÉMESIS

Sin mayores éxitos en la WWE y tras una breve incursión por la AAA, Místico ‘original’ regresó al Consejo Mundial de Lucha Libre con el personaje de Carístico. Aunque el primer ‘Príncipe de Plata y Oro’ ha declarado en algunas ocasiones que su sucesor es un impostor, Místico reconoce la calidad de su rival y lo respeta dentro y fuera del cuadrilátero.

“Cada quien tiene su afición, hemos sido rivales, hemos sido pareja y a la gente nunca se le engañó, siempre supo que de Dragon Lee me convertí en Místico. Dios me ha dado muchas oportunidades y el público me ha puesto en el lugar en el que estoy, sobre todo, los niños que son a los que les debo todo.

“Obviamente, los egos están, porque él es un luchador con mucho talento, con muchísimo carisma, con 14 años de experiencia, yo tengo cinco años de experiencia y 24 de edad, nunca nos hemos hecho maldades, somos profesionales y queremos que la gente salga contenta, a mí me gusta tenerlo de pareja porque es un luchador con mucho ángel y con los dos haciendo vuelos, la gente sale contenta, hemos llenado arenas y hemos hecho cosas muy importantes, me apadrinó cuando llegué a la Arena México y no tengo nada malo que decir de él”, reconoce.

“Con el personaje de Carístico tuvo un ‘boom’ otra vez y me agradó que regresara porque es un reto para mí por las comparaciones que hace la gente. Es bonito para los dos, nos llevamos bien en vestidores y es una meta para demostrar por qué me dieron el personaje, la oportunidad de demostrar que yo soy el verdadero ‘Príncipe de Plata y Oro’”.

Místico está listo para defender a muerte a su personaje.

“A morir… A veces Carístico dice que va por mí, pero nadie me asusta, no tengo nada contra él, pero el día de mañana que quiera apostar su máscara contra la mía y si el Consejo lo permite, lo haré con gusto, porque ahí es donde voy a callar bocas y la gente sabrá quién es el mejor”.