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Ranking ESPN: Las peores derrotas de 2017

El 2017 nos ha regalado momentos épicos repletos de emociones vibrantes y sensaciones inolvidables, pero en el mundo del deporte no hay nada que se compare a la derrota histórica que queda inscripta como letra escarlata en el legado de un equipo o deportista.

No se confundan, no estamos hablando solamente de remontadas inesperadas, sino que de aquellas caídas que te generan un nudo en la garganta y te trasladan a ese momento crucial en el que todo por lo que luchaste durante meses o años se derrumbó con un solo golpe, un tiro ganador, un gol, una canasta o un touchdown.

Estamos hablando de las diez derrotas más devastadoras del 2017. Y las repasamos a continuación.

*ESPN Deportes no se responsabiliza por flashbacks traumáticos generados por la siguiente lista.

10. #NoMasChenko

La contienda entre el cubano Guillermo Rigondeaux y el ucraniano Vasyl Lomachenko era la última gran cita del boxeo en el 2017 y una gran oportunidad para que nuestro continente vuelva a ser representado con gloria dentro del cuadrilátero, pero lo que terminó sucediendo fue una derrota tan devastadora para Rigondeaux que su reputación quizás jamás vuelva a ser la misma tras perder por nocaut técnico en el sexto round frente a una audiencia nacional.

Mientras que Lomachenko se lleva elogios merecidos y se postula como el mejor pugilista libra por libra de la actualidad tras humillar a su rival, Rigondeaux ha sido etiquetado como un cobarde que rehuyó de una pelea que iba de mal en peor para él. Él no tiró la toalla, simplemente ni se molestó en pararse de su banquillo.

El boxeador de 37 años de edad se disculpó tras la pelea con un posteo de Twitter que no tardó en borrar, otro gesto poco loable de parte de alguien que parece huirle a la responsabilidad y terminó defraudando a su gente al demostrar lo opuesto al “ojo del tigre”.

9. Thiem cae ante Thor en el U.S. Open

Era la cuarta ronda del torneo y Dominic Thiem, sexto sembrado y uno de los favoritos a ganar el certamen, estaba enfrentando al argentino Juan Martín Del Potro, quien volaba de fiebre. Thiem no le tuvo piedad ganando los dos sets iniciales por 6-1 y 6-2. Solo era cuestión de liquidarlo, pero Delpo no bajó los brazos.

Thiem contó con doble match point a su favor en el cuarto parcial, pero su rival ni lo dejó tocar la pelota con dos aces espectaculares. El colapso, a partir de allí, fue cuestión de tiempo.

Thiem caería derrotado por 1-6, 2-6, 6-1, 7-6 y 6-4 tras tres horas y 34 minutos. Y no tendrá revancha en un Grand Slam hasta el 2018.

8. Rayados de luto

El Monterrey tenía todo a su favor de cara al partido de vuelta de la final del Apertura 2017 de la Liga MX contra su archirrival Tigres. Después de todo, jugaba de local tras haber sido superlíder de la temporada regular, había empatado 1-1 en la ida como visitante durante un partido en el que hasta el palo estuvo de su lado y ganaba por 1-0 a los dos minutos de la vuelta.

A partir de allí, todo mal. Vargas empató el asunto a los 30 y cuatro minutos después el cabezazo con pique al suelo de Meza fue la daga felina que condenó a la afición rayada a ver a su rival más odiado festejar su sexto título dando la vuelta olímpica en su propia casa.

7. ¡Sacre bleu! El PSG se desmorona en el Camp Nou

¿Cómo se pasa de la gloria absoluta al llanto desconsolado en apenas siete minutos? Vayan a París, y allí les contarán la historia del equipo más pecho frío de la historia del fútbol mundial.

El París Saint-Germain le había dado un baile al Barcelona en Francia y llegaba al mítico Camp Nou con una ventaja aparentemente irremontable de 4-0 a su favor tras la ida de los Octavos de Final de la Champions League.

Ese compromiso no había sido fácil, pero todo parecía estar cocinado a pesar de la victoria parcial por 3-1 del Barcelona ya que el marcador global iba 5-3 a favor del conjunto francés al minuto 88 con gol de visitante incluido.

Y de repente…Neymar pone el 4-1 de tiro libre. Al minuto 91, otra vez el crack brasileño, esta vez de penal para el 5-1 (5-5). Y al 95, arremete Sergi Roberto para generar la locura en Barcelona y la desazón en París.

Ahora Neymar juega para el PSG, pero esa mancha no se borra.

6. Los Houston Astros le propinan un mazazo a los Los Angeles Dodgers

El que posiblemente haya sido el mejor juego de la historia de la Serie Mundial duró 10 entradas, cinco horas y 17 minutos, y le arrancó el alma del cuerpo al público angelino.

La serie iba empatada 2-2 y los Dodgers parecían estar enfilados a dar cátedra con una ventaja contundente de 4-0 en la cuarta entrada.

Los Astros, sin embargo, respondieron con cuatro carreras en la parte baja. ¡Ojo, los Dodgers anotan tres en la quinta! ¡Houston responde con tres más en esa entrada, 7-7, y va ganando por 12-9 en la novena!.

Si todo hubiese terminado ahí, ya hubiese sido lo suficientemente doloroso para los Dodgers. Pero no, ellos igualan el marcador 12-12 con dos outs y dos strikes en su contra. Sin embargo, cuando los Dodgers parecían haber agarrado el envión anímico, Alex Bregman impulsó la carrera definitiva en la parte baja de la décima para darle el triunfo a unos Astros que terminarían saliendo campeones en siete juegos.

5. LeBron James es testigo del triplazo de Durant

El marcador del Juego 3 de las Finales de la NBA nos decía que los Cleveland Cavaliers le iban ganando a los Golden State Warriors por 113-111 con menos de un minuto por jugar, y LeBron James encontraba a Kyle Korver en la esquina para el triple que liquidaría el partido…pero no, Korver se erra su intento y el balón cae en manos de Kevin Durant, quien no pide tiempo muerto.

No, él se lleva el balón tras su rebote con una parsimonia y tranquilidad pasmosa para cruzar la mitad de cancha y lanzar un triple que acarició la red con 45 segundos por jugar. Los Warriors terminarían prevaleciendo por 118-113 para liquidar la serie, la cual iba 3-0 a su favor y sería suya en cinco juegos.

Ah, y Durant sería nombrado como MVP de las Finales. Cleveland terminaría perdiendo a Kyrie Irving meses después y todavía no sabe cómo se les escapó una oportunidad de la que nunca lograron recuperarse.

4, 3, 2. “Chau Mundial, Siamo Fuori, Goodbye World Cup”: Chile 0-Brasil 3, Italia 0-Suecia 1, Estados Unidos 1-Trinidad y Tobago 2

Es el gol de Brasil para liquidar la historia sobre el final con un arquero chileno que regresa desesperado y en vano tras buscar el milagro, es la impotencia de un Gianluigi Buffon que no podrá disputar su sexto Mundial y pedía perdón desconsolado porque Italia no supo vulnerar a la defensa sueca por 180 minutos.

Es la vergüenza ajena de una selección estadounidense que puede culpar al gol fantasma de Panamá contra Costa Rica o al maldito palo que les negó el empate de la salvación, pero nada los salva de la humillación de haber caído en Trinidad y Tobago.

Todas y cada una de esas derrotas calan hondo porque te quedaste sin Mundial y debes vivir con ellas por cuatro años sin revancha alguna mientras sabes que tu selección quedó del lado equivocado de la historia.

1. Falcons quedan heridos de muerte por Tom Brady

En Atlanta nunca se van a olvidar del Super Bowl que perdieron por 34-28 tras ir ganando por 28-3 contra los New England Patriots. No porque no quieran, sino porque no pueden. Las cargadas comenzaron un minuto después del touchdown definitivo de los Patriots en la prórroga y continúan hoy en día, diez meses después.

Eso es lo que sucede cuando desperdiciaste una ventaja de 25 puntos a tu favor cuando tenías a tu rival al borde de la derrota y lo perdonaste para permitir la remontada más épica en una final de la historia de tu deporte.

Si Julian Edelman no atrapaba ese pase milagroso… Si los Falcons hubieran corrido un poco más el balón… Si la defensa no se hubiese cansado tanto…

Lo único que les queda a los Falcons es rezar por redimirse en Minnesota durante el próximo Super Bowl en febrero del 2018, pero mientras tanto el “honor” de la peor derrota del 2017 les pertenece a ellos.