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Estados Unidos, detrás del éxito de la natación mexicana en Centroamericanos

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'Somos una generación que ha ido mejorando' (2:46)

Miguel De Lara Ojeda y Mauro Castillo, ganadores de oro y plata, respectivamente en los 200m pecho varonil, destacaron la clave del éxito de la delegación mexicana de natación en Barranquilla 2018. (2:46)

Una de cada tres medallas que se repartieron en la natación de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla fue ganada por México gracias a un equipo formado y entrenado en universidades estadounidenses, que se conjuntó y preparó para dominar en el medallero con 15 oros, 18 platas y 10 bronces.

Las 43 medallas totales de los nadadores aztecas equivalen al 35.8% de todas las que se repartieron en las competencias del Complejo Acuático Eduardo Movilla, donde México volvió a la cima de este deporte luego de dos ediciones (Veracruz 2014 y Mayaguez 2010) en las que había dominado el equipo de Venezuela.

La razón de éxito mexicano está en territorio estadounidense, donde entrenan la mayoría de los nadadores, y en una preparación que incluyó extender los planes de entrenamiento de las universidades para que no dejaran de nadar hasta la tercera semana de julio, incluyendo campamentos y competencias adicionales.

“De los 24 nadadores, 17 entrenan en Estados Unidos. Quiere decir que el trabajo es de ellos con la participación nuestra, el problema en México es lo poco que se les paga a los entrenadores y eso provoca que haya pocos, entonces los nadadores se van a Estados Unidos”, cuenta a ESPN Nelson Vargas, delegado del equipo mexicano en Barranquilla 2018 y veterano entrenador que participó en el equipo que ganó la medalla olímpica de Felipe Muñoz en 1968.

Además México llegó a Barranquilla una semana antes de las competencias en una estrategia de adaptación que generó resultados que no se veían hace más de una década, cuando México ganó 15 oros en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Cartagena 2006 y en los de San Salvador 2002.

La coordinación alcanzada incluyó también al entrenador Jay Holmes, de Texas A&M, quien llegó con la idea de seleccionar nadadores para representar a su universidad, fue invitado a integrarse al equipo mexicano y terminó viajando a Barraquilla junto a seis entrenadores mexicanos que comandaban la misión.

La expectativa original de la Federación Mexicana de Natación rondaba las 10 medallas de oro en las pruebas de natación, pero la cifra fue superada y se redondeó implantando 27 récords mexicanos y 20 de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Además, México tiene ahora en Fernanda González, experimentada nadadora que en Barranquilla ganó cinco medallas, a la máxima ganadora de preseas, con 20, en la historia de estos juegos.

“Se escucha más fácil de lo que es, han sido cuatro ciclos completos y estoy contenta de cerrar con tan buenos resultados para México”, dijo González.

“Este es apenas el primer año del ciclo, vamos a lo que sigue porque el ciclo estará difícil, vamos empezando bien y eso nos augura grandes cosas”, agregó.

La natación mexicana ha vuelto a la cima regional en la primera competencia del ciclo, pero el nivel aún está alejado de la élite mundial y para muestra el hecho de que de todas las marcas dadas en la alberca de Barraquilla, sólo el de Shane Atkinson, de Jamaica, en 100 metros pecho (1:06.83 minutos), sería hoy marca para calificar a los próximos Juegos Olímpicos.

“La expectativa ahora mejora, creo que podremos llevar una decena de muchachos a los Juegos Olímpicos de Tokio, que son marcas durísimas”, se aventura Nelson Vargas, una cifra de nadadores que México no tiene desde Los Ángeles 1984.