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Heather Dinich | Escritora Senior de ESPN.com 203d

Cloud Computing dejó muchos corazones rotos al final del Preakness

BALTIMORE -- Con el fango de la pista de Pimlico por toda su cara, el jinete de Always Dreaming, Johnny Velázquez se movió rápidamente hacia los establos el sábado en la noche, dejando dos semanas de anticipación y sueños de una posibilidad de ganar la Triple Corona atrás en solo un momento.

"Sencillamente le ganaron", dijo Velázquez sobre el caballo ganador del Kentucky Derby. "Yo no lo tenía. Eso es todo, no hay mucho que decir".

Por las últimas dos semanas, hubo mucha habladuría sobre el favorito del Preakness y su duelo con Classic Empire que provetó las historias para la 142da edición del Preakness States. Los dos caballos, lado a lado en la salida, con el siempre relinchoso Always Dreaming en la posición 4 y Classic Empire en la posición 5. Entre los 10 caballos compitiendo, esos dos se convirtieron en nombres que todos conocían, aún los observadores más casuales del hipismo.

Pero en vez, la decepción de duplicó con Cloud Computing -- que salió con probabilidades de 13-1 le ganó a Classic Empire por una cabeza. Always Dreaming terminó octavo.

Esperen. ¿Quién ganó?

Conozcan al dueño Seth Klarman, quien se crió a solo tres cuadras de Pimplico Race Course y vino al Preakness en "muchas, muchas ocasiones" cuando era niño. Comenzó en el hipismo como adolescente, pero esta vez vino como dueño de Cloud Computing junto al entrenador Chad Brown y el jinete Javier Castellano.

"Nunca imaginé que sería dueño de un caballo y mucho menos ganador del Preakness", dijo Klarman, quien es el Principal Oficial Ejecutivo de The Baupost Group, un fondo de inversiones con sede en Boston.

La mayoría que estaban mirando  tampoco se lo hubieran imaginado.

Always Dreaming capturó la atención de la nación hace dos semanas y su estilo agresivo de correr aparentaba ser perfecto para la pista corta del Preakness, especialmente contra un caballo sin experiencia como Cloud Computing, que entró con solamente tres salidas. Castellano nunca había montado el caballo antes del sábado.

"Teníamos un plan y no nos íbamos a apartar del plan y todo funcionó a las mil maravillas", Castellano dijo sobre su conversación con Brown. "Analizamos la carrera juntos. Tuvimos muchas ideas y las juntamos y creo que eso es lo más importante en una relación. Tenemos muy buena comunicación y pienso que esa es la clave para ganar la carrera".

Brown ganó una carrera de Triple Corona en su primer intento, y lo hizo con un caballo fresco que no corrió en el Kentucky Derby -- la estrategia de poco trabajo que el entrenador de Always Dreaming, Todd Pletcher, utiliza, pero que obviamente no podía en esta ocasión por la oportunidad de ganar la Triple Corona.

"Pienso que posiblemente parte de la razón por la cual ganamos hoy es porque fuimos pacientes y no tiramos a un caballo con poca experiencia a una carrera contra 20 caballos en el Derby en una pista demasiado difícil", dijo Brown.

La salida congestionada, y la pista enfangada, fue lo que ayudó a sacar a Classic Empire de carrera en el Derby. Aunque hubo una tormenta en Baltimore el viernes en la noche, las condiciones en Pimlico no estaban tan malas, y con el campo más pequeño, se esperaba que Classic Empire fuera la mayor competencia para Always Dreaming.

"Hicimos el viaje que queríamos afuera de Always Dreaming", dijo el jinente de Classic Empire, Julien Leparoux. "Pero ocurrió que Always Dreaming se salió de la carrera temprano, así que acabé en el puntero temprano, quizás demasiado temprano".

Fue la primera vez que el entrenador Mark Casse tuvo un caballo que terminara por encima del cuarto lugar en una carrera de Triple Corona, pero eso no fue mucha consolación. Antes del Preakness, Casse le dijo Leparoux que "el segundo lugar no significa nada, vamos a salir esta carrera".

Y por poco lo logran.

De hecho, el dueño de Classic Empire, John Oxley, casi celebra demasiado temprano.

"Cuando uno mira a Javier Castellano, uno de los mejores en el deporte, el lo planificó muy bien, y nos alcanzó, nos agarró durmiendo un poco", dijo Oxley. "Nada que ver con el caballo o el jinete. Cuando uno abre así, uno piensa que ganó".

Una victoria era todo lo que Pletcher quería el sábado.

Sacó su ganador del Kentucky Derby del establo 40 el sábado por la noche, una hora antes de la carrera, hablando por su teléfono celular como si fuera otro día en la oficina.

Estaba ansioso, dijo, pero no consumido por el reconocido hecho que no ha ganado en el Preakness Stakes. Always Dreaming era el noveno caballo que Pletcher había corrido en el Preakness, y solo el segundo en los últimos cinco años.

"Quiero ganarlo hoy", dijo.

En última instancia, lo que pudo ser fue más grande de lo que fue.

En un deporte que aplaude sin tapujos al ganador de la Triple Corona, en el cual sorpresas en las primeras tres carreras le quitan el brillo al Belmont Stakes, la esperanza que acompañó a Always Dreaming desapareció instantáneamente. Velázquez ahora tiene marca de 0-8 en el Preakness -- y sin embargo, él y Pletcher, amigos desde hace 20 años, han ganado 1,620 carreras juntos.

"No tenemos una excusa", dijo Pletcher. "Estábamos en posición, como esperábamos, y creo que el tiempo de preparación fue quizás muy corto. Corrió tan duro en el Derby, que hoy sencillamente no fue su día".

Cloud Computing fue el que desafió las probabilidades.

Esperen. ¿Quién?

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