Polo Equipos
Gustavo Sgalla 225d

De ídolo a prócer

BUENOS AIRES -- Toda presentación simplemente es una formalidad, ya que su nombre en la Argentina como en el Mundo es sinónimo de polo.

Juan Carlitos Harriott es el más grande polista de una época dorada de este deporte, y en un tiempo de cambios reglamentarios para agilizar el juego, él sigue representando al jugador ideal, por su pegada, por su visión de la cancha y obviamente por la manera en que se organizó en sus años de jugador.

A la hora de hablar de él la duda siempre se presenta. ¿Por donde comenzar? Sus títulos, sus anécdotas, las historias que cuentan sus compañeros y rivales.

Fue contemporáneo a Fangio. Balcarce le hizo un monumento al "Chueco". Jugó sus últimas temporadas a la vez que Vilas brillaba con su raqueta. El Lawn Tennis Club inmortalizó al marplatense en bronce. De los héroes deportivos de su época sólo su amigo Roberto de Vicenzo parecía quedar fuera de este rubro. Sin embargo no fue en Berazategui sino en la entrada de la Reserva Ecológica donde apareció la figura del "Maestro". ¿Y "Juancarlitos"? El momento de pasar de ídolo a prócer finalmente también le llegó.

El disparador para recordar y recorrer la carrera del emblemático número 3 de Coronel Suárez y la Selección Argentina justamente fue el homenaje/reconocimiento que organizó la Municipalidad de su pueblo natal en los últimos días de febrero.

Coronel Suárez lo vio nacer el 28 de octubre de 1936, hijo de Juan Carlos Harriott y Elvira de Lusarreta, ganó su primera copa en el polo a los 11 años. El 1 de enero de 1953 ingresaba oficialmente en el registro de handicap y ocho años después llegaba a los soñados 10 goles, que no abandonaría hasta su último partido, en octubre de 1980, cuando tenía 44 años.

En la era de la imagen y la inmediatez, justamente lo que escasean son registros de "Juancarlitos", "Juancar" o el "inglés" recorriendo las canchas de polo como sólo él supo hacerlo. Algunos datos dan una idea del jugador que fue.

Tres años después de su primer partido oficial ya jugaba Palermo. El debut fue con éxito vistiendo obviamente los colores de Suárez junto a Enrique Braun Cantilo, Tomy Garahan y su padre. El Abierto Argentino en ese entonces se jugaba por eliminación directa. Aquella tarde de 1956 vencieron por 12 a 9 a Los Ranchos donde también hizo su estreno Horacio Heguy. Vaya paradoja del destino, Horacio fue quizás quien mejor lo entendió dentro de una cancha de polo y su amigo de toda la vida.

Vistiendo los colores de la Selección Argentina, logró en 1953, con un equipo junior, la Copa Vargas ante Brasil; en 1966, conquistó la Copa Sesquicentenario contra Inglaterra y los Estados Unidos, junto con su hermano Alfredo, Gastón Dorignac y Gonzalo Tanoira. Ese mismo año obtuvo por primera vez la Copa de las Américas, con Horacio Heguy y los hermanos Gastón y Francisco Dorignac. Ese mismo equipo repitió la conquista en 1969. Diez años mas tarde, nuevamente junto a su hermano y a Horacio y Alberto Pedro Heguy, ganaron la Copa de las Américas, primero en Palermo y doce meses mas tarde, en Texas, donde jugaría su último partido oficial cerrando una campaña de 33 años.

En la historia del Abierto Argentino, sus 20 conquistas, siempre con Coronel Suárez, lo transformaron en el jugador con más títulos y los números siguen: 14 festejos en el Abierto de Los Indios-Tortugas y 12 en el Abierto de Hurlingham; cinco años recibió el premio Olímpia de Plata al mejor jugador del año; pero en 1976, el reconocimiento fue aún mayor, fue el primer polista que obtuvo el Olimpia de Oro al deportista más destacado del año en la Argentina. Recién en 2014, Adolfo Cambiaso pudo igualar ese hito.

Títulos, festejos y reconocimientos que Juancarlitos fue asumiendo casi con naturalidad, en realidad con la humildad y la modestia de los grandes.

En el monumento no están Burra, Santita, Chacarera, Minishort, Minifalda, Pluma, Favorita, Pampeana, Desquite, Cereza o Cocotero. Ellos también merecen un reconocimiento. En todo caso fueron los caballos detrás, o mejor dicho debajo del gran polista.

La esquina de Avenida Casey e Israel ya no es la misma. Símbolo de toda una época, ganador de todo cuanto pudo ganar, Juancarlitos es una referencia indiscutible, un ícono no sólo del polo, sino del deporte de la Argentina y del mundo.

Reservado y de pocas palabras, sigue disfrutando de sus días en su amado Coronel Suárez, y sólo tuvo palabras de agradecimiento en su paso de ídolo a prócer.

SUS TÍTULOS CON SUÁREZ
Tiene el mejor registro en Palermo. Jugó veinte veces y ganó en 20 ocasiones.

Abierto Argentino (20):
1957, 1958, 1959, 1961, 1962, 1963, 1964, 1965, 1967, 1968, 1969, 1970, 1971, 1972, 1974, 1975, 1976, 1977, 1978 y 1979.

Abierto de Hurlingham (15):
1957, 1961, 1962, 1963, 1964, 1965, 1966, 1967, 1968, 1969, 1971, 1972, 1974, 1975 y 1977.

Abierto de Los Indios-Tortugas (7):
1958 (jugando para Hurlingham con su padre), 1966 (jugando para Tortugas) y luego jugando para Coronel Suarez en 1968, 1972, 1974, 1975 y 1977.

Triple Corona (4):
1972, 1974, 1975 y 1977.

CON ARGENTINA
Copa de las Américas (4):
1966, 1969, 1979, 1980.

Copa Sesquicentenario (1):
1966

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