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Federer regresó a pleno, arrasa y acumula récords

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Entre lágrimas Federer festeja un nuevo título (0:50)

Wimbledon. (0:50)

"Esto es un sueño, es algo increíble". La frase la repite Roger Federer. Sí, el mismo que no para de seguir sumando récords en su extraordinaria carrera. El suizo, tras un 2016 con lesiones, sin ganar un título y jugando solamente en la primera mitad, volvió de una manera inesperada, ya obtuvo dos Grand Slam, cinco torneos en total y es otra vez Top 3 del ranking ATP.

Lo más llamativo de este retorno soñado de Federer, para sus millones de fans e inclusive para él mismo y su grupo de trabajo, es que está por cumplir 36 años y cada vez rinde mejor. Como nunca antes en su carrera, el suizo sufrió problemas físicos en la temporada pasada y su rodilla izquierda lo dejó afuera de la competencia después de Wimbledon. Tras vivir una situación inédita, volvió en enero siendo Nº16 del ranking mundial, quedó 17º para ir a Melbourne y terminó ganando el Abierto de Australia.

Así, Federer volvió a adjudicarse un Grand Slam, su esperado 18º Major, después de cuatro años y medio. El 17º lo había conseguido en Wimbledon 2012 y había estado cuatro temporadas completas sin poder ganar uno solo. Su regreso en enero fue tremendo, derrotó a más de un Top 10 y terminó superando en una finalísima a Rafael Nadal, precisamente su archirrival.

El aspecto clave de su mejoría fue que soltó mucho más el revés, lo está ejecutando de forma más agresiva y eso sorprendió y destruyó a sus adversarios. El propio español lo padeció, incrédulo, en el choque decisivo en Australia, y después también en octavos de Indian Wells y en la final de Miami. El suizo logró esos tres certámenes, hasta que decidió frenar y saltearse la gira europea de arcilla para preparar bien la gira de pasto.

La vuelta de Federer fue en su aliado césped. Allí, en Stuttgart, perdió con su amigo alemán Tommy Haas, tras disponer de un match point. Fue una situación muy similar a la vivida en Dubai -entre Melbourne e Indian Wells-, cuando tuvo tres puntos para llevarse la victoria y cedió ante el ruso Evgeny Donskoy. Ya retomó a full, tras ese traspié con Haas, en Halle, para sumar nueve títulos en ese ATP en pasto, su récord personal.

Así arribó a Wimbledon, señalado por la mayoría como el principal favorito. Y vaya si lo ratificó, ganando su segundo Grand Slam, tras Australia 2007, sin ceder un set, siendo el segundo en Wimbledon, después del sueco Björn Borg en 1976. Es más: se transformó en el campeón de mayor edad en La Catedral. Ah, y en su recorrido a su anhelado 19º Major se convirtió en el tercer varón en superar la marca de los 10.000 aces, además de sumar, en Londres, los récords de 11 finales y 12 semifinales.

Por eso, con 35 años, a semanas de llegar a los 36, lo de Federer es de otro planeta. Ahora ya es Nº3 en el listado de la ATP y no defiende puntos, debido a su inactividad, en la segunda mitad del calendario. Por eso, arremete contra Nadal (2º) y el escocés Andy Murray, líder pero siendo irregular y con mucho por revalidar hasta las Finales ATP de Londres. Justamente, el suizo ya se clasificó -como Nadal- para esa cita, que jugará por 15ª vez, en otro récord con su sello, donde es el máximo Maestro, con seis copas.

Con marca 31-2 en 2017, ya suma 1.111 triunfos en su carrera. Su gran nivel le permite gozar con cinco títulos una vez terminado Wimbledon, cifra que no conseguía, a esta altura del año, desde 2012., y previamente lo había hecho en 2006. Desde esa temporada 2006, justamente, no obtenía dos Grand Slam y dos Masters 1000 en la primera mitad del año, como hizo ahora, demostrando que está en un nivel superlativo a una edad en la que la mayoría ya se retiró. Y apuntará a llegar al 20º Major, en el US Open, y poder ser nuevamente el Nº1. Ya nadie se puede atrever a impedirle seguir soñando.