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Delfina Moyano 616d

Swooping Pilots

BUENOS AIRES -- Dentro del conjunto que reúne a los deportes de riesgo, el paracaidismo en sus múltiples disciplinas ofrece una muy exclusiva, que está reservada para un reducido y destacado grupo de atletas.

Ellos, verdaderos Ases del pilotaje de velámenes, logran experimentar sensaciones indescriptibles logrando que sus velas actúen con más velocidad, más precisión, y cubran una mayor distancia inducida por técnicas en permanente estudio y desarrollo.

Nos adentramos entonces en el apasionante mundo de una disciplina exclusiva para los más detallistas: El arte de ‘swoopear’. Y para ello nos acercamos a Skydive Chascomus, donde Marcos Darman, campeón argentino de pilotaje de velamen y actual competidor a nivel global e instructor de paracaidismo, brindó un especializado curso para principiantes como para paracaidistas expertos. Quien mejor que él como integrante del Alter Ego Project, -una elite conformada por los más destacados competidores de vuelo de velamen y pilotos de prueba de los constructores- para introducirnos a un mundo en el que salvajes sensaciones se controlan con disciplina, coraje y estilos propios.

En el paracaidismo existen varias disciplinas que se practican antes de abrir el paracaídas, en caída libre a 200 km/h (entre los 4000 y los 1500 metros) y otras que se practican una vez abierto. Dentro de ellas está el Pilotaje de Velamen. Tienen que ver con volar estas pequeñas alas que nos llevan a tierra y qué hacemos con ellas.

Finalizar tal experiencia aterrizando con un logrado y técnico ‘swoop’, es parte de las muchas sensaciones que evoca el pilotar una vela. “El pilotaje de velamen o “Swooping” es la disciplina más competitiva y emocionante del paracaidismo actual. Lo que hacemos es abrir el sistema apenas salimos del avión, a unos 1500 metros de altura y controlarlo para correr un circuito. El circuito consta de un lago artificial con marcaciones, puertas y sensores que van a medir la velocidad, distancia y precisión de cada atleta. Se practica sobre el agua por seguridad, porque estamos llegando a centímetros de tierra a más de 140 km/h”, dispara Darman, cuyo primer salto en paracaídas fue a fin de 2006, cuando cumplía apenas 18 años. “Mi papá salta desde mi primer cumpleaños y me crié jugando con aviones, paracaídas y aprendiendo por qué hoy cualquier persona puede cumplir el sueño de volar con su propio cuerpo. ¡Es más… no todos los que hacemos esto estamos locos! Ingenieros, arquitectos, gerentes de multinacionales o pequeñas PyMes, profesores de educación física y estudiantes me demuestran a diario que se puede y que lo disfrutan mucho”.

Claro está, que la disciplina que nos concierne está compuesta por pilotos de alta performance donde existe “un nivel de desarrollo técnico y tecnológico superior a la necesaria. Es decir, cualquiera puede manejar un auto, pero no todos llegan a manejar un Formula 1. Son categorías dentro del mismo deporte que desafían el límite de lo que se puede hacer, tanto para los fabricantes como para los deportistas”, compara nuestro héroe en cuestión, que dedica gran parte de su tiempo a desarrollarse como profesional. “Tengo una preparación física regular, mantengo el peso antes y durante la competencia (ya que cambia las características de vuelo del paracaídas) y trabajo mucho sobre el torso y la fortaleza de piernas y espalda. Las combinaciones de vientos y situaciones son muchas y estar preparado para sobrellevar cualquiera de ellas en la competencia es lo que te va a llevar a ser el número uno. No se trata de saltar solo cuando el sol brilla y el viento esta calmo”.

Disciplinado al igual que su deporte, Marcos reflexiona sobre la evolución del paracaidismo en los últimos años. “Crece a mil por hora. Cuando mi abuelo empezó a saltar hace 60 años, los paracaídas tenían forma redonda y trataban de caer lo más despacio posible, sin mucho control. Mi papá fue de los primeros en volar paracaídas planos y hacer formaciones enganchándose con otros, hace 30 años. Hoy existen más de 20 diseños y podés elegir cualquier tamaño, según la necesidad. Los arneses son súper resistentes, seguros, hechos a medida y con los colores que quieras. Los cascos, la fibra de carbono, GPS, Altímetros… ¡Tenemos todo lo que podemos querer! La idea ya no es ‘solo’ caer, sino hacerlo cómo queramos y que se vea y sienta bien”.

Cuando hablamos de evolución nos referimos entonces a un avance sin precedentes en el desarrollo tecnológico en torno a la industria. “Para el futuro próximo estimo una explosión y furor del deporte debido a la alta exposición en los medios de comunicación. Imagino una gran evolución en las técnicas de enseñanza para incluir a cada vez deportistas y en cuanto a equipamiento ya estamos en un gran nivel de desarrollo, seguridad y confort pero las fábricas aún son muy especializadas y “a mano”. Yo espero un crecimiento de escala y desarrollo alrededor del mundo”.

“¿Viste como los aviones aterrizan una y otra vez en la misma parte de la pista? Nosotros tenemos ese control, pero con una pequeña desventaja… No tenemos motor, entonces si evaluamos mal el viento o saltamos muy lejos de nuestra zona de aterrizaje vamos a tener que elegir un lugar alternativo. Pero con un poco de experiencia podemos aterrizar en una baldosa. Para que se den una idea, a nuestros alumnos les pedimos aterrizar en un radio de 50 metros, y para ser considerados paracaidistas intermedios se requiere aterrizar consistentemente en 10 metros de radio. Profesionales y competidores de Precisión (Classic Accuracy) aterrizan en un sensor de 16 centímetros de diámetro”.

¿Qué es lo que hace a un aterrizaje de mayor precisión?

La planificación, el análisis del clima y la elección de tu paracaídas son fundamentales aunque un poco de ojo y experiencia también ayudan para corregir cuando el plan no está perfecto. ¡Solo tenemos una oportunidad de aterrizar en cada salto!

¿De qué velocidades estamos hablando a la hora de aterrizar?

Los paracaídas normalmente vuelan entre los 25 y 45 km/h. Pero en competencias de pilotaje de velamen buscamos llevarlos lo más lejos y rápido posible. Por eso con equipos especiales y agregando peso extra aceleramos a 140 km/h verticalmente y cuando nos nivelamos a centímetros del piso estamos a más de 100 Km/h.

¿Qué es el Alter Ego Project?

Es un grupo de instructores especializados en enseñar a los paracaidistas lo último en técnicas de aterrizaje y manejo de su equipo. Para compararlo somos como instructores de manejo de autos, enseñamos desde cómo ponerlo en marcha y con una serie de cursos o planes didácticos llevamos a los conductores a ser seguros en la autopista, en manejar deportivamente, en circuito, rally, maniobras evasivas o manejar un camión. Ya hace un año me uní a Alter Ego para poder compartir eso que a mí me costó tantos años, dinero y viajes aprender.

Los fundadores de este grupo son definitivamente lo mejor en esta disciplina, con 5 títulos mundiales, 8 records mundiales de distancia homologados, miles de saltos, soporte total de las fábricas de equipamiento y excelentes deportistas con ganas de enseñar.

¿Cómo controlas el riesgo en lo que haces?

Lamentablemente incluso los más expertos no están exentos de que les pase nada. El riesgo está y la única forma de controlarlo es conocerlo, tener el mejor equipamiento, preparación física y estar al 100% en cada salto.

Como instructores somos muy meticulosos supervisando a nuestros alumnos para mantener la seguridad constante, pero en competencia, todos están ahí para dar lo mejor, no son alumnos y es su decisión cuanto arriesgar. Yo personalmente lo tengo siempre presente y evoluciono paso a paso.

¿Qué experiencia previa se necesita para hacer aterrizajes de alta performance?

Si bien realmente no hay un atajo o un número de saltos que lo definan, la experiencia necesaria para competir en esta disciplina es mayor al paracaidista promedio. Hay muchos instructores que practican swooping (manejo de velamen) con equipos muy rápidos, pero eso no alcanza, se requiere coaching y entrenamiento especializado para mantener los niveles de riesgo al minino. Llamamos a esto, “habilidades de supervivencia”.

¿Cuál es tu filosofía a la hora de practicar lo que haces?

No soy un gran filósofo, pero la competencia y el entrenamiento me fuerzan a pensar en mí, me mantienen saludable y enfocado, me da satisfacción el saber que trabajo hecho para superarme da sus frutos. Me da mucho que aprender y si hay algo que disfruto es poder transmitir ese conocimiento a los alumnos. Disfrutar el Viento, las alturas y seguir moviéndose en 3D.

DATOS A LA CARTA

• 27 años, de Monte Grande, Provincia de Buenos Aires
• Paracaidista, Piloto de Planeador, Aladelta, Parapente, fan de la escalada y el kitesurf
• 3350 saltos en paracaídas
• 200 hs de vuelo
• Instructor de Paracaidismo y Entrenador deportivo
• Campeón argentino de Pilotaje de Velamen

THE ALTER EGO PROJECT

Marcos Darman forma parte de un grupo de instructores especializados que instruye a los paracaidistas en lo último en técnicas de aterrizaje y manejo de su equipo. Con una serie de cursos o planes didácticos llevan a los paracaidistas a mejorar su rendimiento y ser cada vez más seguros y conscientes. Integrante desde hace un año, se incorporó para poder compartir el conocimiento que a él le costó tantos años, dinero y viajes de aprender.

A los fundadores del Alter Ego Project les sobran las credenciales: 5 títulos mundiales, 8 records mundiales de distancia homologados, miles de saltos, soporte total de las fábricas de equipamiento y son excelentes deportistas con ganas de enseñar.

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