<
>

Eslovenos se apoderan de Miami para el primer choque entre Doncic y Dragic

Más de 2,000 fanáticos de Eslovenia volaron a Miami para presenciar el partido entre el Heat y Mavs el 28 de marzo. Scott McIntyre para ESPN

Ya era una gran noche para Goran Dragic y el Miami Heat.

Con el Heat luchando para hacerse con uno de los últimos cupos a los playoffs en la Conferencia del Este, cada partido en este tramo clave tiene implicaciones importantes para el equipo y su jugador base. Sumen un primer enfrentamiento contra Luka Doncic, su compañero en la selección nacional, con 2,000 aficionados eslovenos acompañándolos y un partido disputado el 28 de marzo entre Mavericks y el Heat rápidamente cobró vida propia, a orillas de la Biscayne Bay de Miami.

"Se sentía como si estuviéramos en Liubliana (Eslovenia)", comentó el entrenador del Heat Erik Spoelstra a los periodistas después del partido.

A continuación, les presentamos una mirada a los aficionados que hicieron el viaje de más de 5,000 millas de distancia y se apoderaron del American Airlines Arena y crearon una experiencia única para Dragic y Doncic, verdaderas estrellas en su Eslovenia natal.

Era fácil distinguir a los hinchas eslovenos entre la multitud, ya que muchos de ellos usaron pañuelos verdes y camisetas con la leyenda "Siento a Eslovenia" con las figuras de sus compatriotas Doncic y Dragic. Aproximadamente 2,000 aficionados eslovenos viajaron hasta Miami y se encontraban dispersos por el American Airlines Arena. Durante el partido, los aficionados se apoderaron del ambiente con sus cánticos al mejor estilo del fútbol, apoyando a Doncic y Dragic.

Un grupo de aficionados eslovenos que hicieron el trayecto se reunieron y charlaban mientras compartían con bebidas en el Rakija Lounge, un bar y restaurante ubicado en Miami Beach, en la noche anterior al partido entre Mavericks y Heat. Rakija se convirtió en un punto popular de encuentro para los eslovenos visitantes debido a su atmósfera balcánica, cocina familiar y licores de la zona. En cualquier momento del día o la noche, los brindis eslovenos podían ser escuchados por todo el bar.

Para muchos eslovenos, este era su primer viaje a los Estados Unidos. "Eslovenia es hermosa, pero esto se siente como todo un sueño", dijo Jan Gioahion, tercero desde la derecha.

Magda Kuznik, a la derecha, ayudó a su amiga Mojca Reven con un tatuaje temporal de la bandera de Eslovenia mientras se reunieron con varios compatriotas en Segafredo Bayside antes de ver el partido.

Se trataba del primer viaje de Reven y Kuznik a Estados Unidos. En los días previos al encuentro, Reven viajó a Orlando y Key West.

Cuando se le preguntó a cuál jugador aplaudiría más, Reven no eligió favoritos. Simplemente, se limitó a decir: "Hoy. el pueblo esloveno es uno solo".

Cientos de aficionados eslovenos se congregaron en Segafredo Bayside, cubiertos con la bandera de su país y vistiendo prendas alusivas a Eslovenia, entonando canciones y gritos de guerra eslovenos antes de presenciar el enfrentamiento entre Doncic y Dragic.

Hinchas eslovenos posaron para fotografías junto a la madre de Luka Doncic, Mirjam Poterbin, segunda desde la izquierda, mientras que uno de ellos sostenía una figura del rostro de su hijo antes del partido. Poterbin se detuvo constantemente para tomarse fotografías con los aficionados en las cercanías de la arena antes del partido.

"Se siente como si estuviéramos en casa", expresó Saso Kredar al ver el amplio número de eslovenos que viajaron a Miami para ver el encuentro.

Al acercarse el pitazo inicial, los hinchas eslovenos marcaban su presencia al acercarse al American Airlines Arena cubiertos con banderas y pañoletas con los colores patrios de Eslovenia. El momento tuvo casi un año de preparación, ya que los eslovenos se prepararon durante ese periodo para hacer un trayecto que congregó a aproximadamente 2,000 personas provenientes de un país con población de dos millones de habitantes a Estados Unidos para ver el encuentro.

Durante su calentamiento, Doncic se detuvo para posar para una fotografía con una multitud de alegres aficionados eslovenos. "El ambiente fue increíble", expresó.

Doncic se dirigía al canasto siendo marcado por Dragic. Si bien este era el primer partido que enfrentaba a ambos en la NBA, Dragic y Doncic se han conocido durante años. Fueron compañeros de habitación en 2017 cuando ambos jugaron con la selección nacional de Eslovenia, que ganó el Campeonato Europeo de Baloncesto ese año.

Los aficionados de Eslovenia presenciaban detenidamente el encuentro mientras la pizarra se mantenía reñida hasta el final. El Heat se impuso 105-99, con Dragic registrando 23 puntos, 12 rebotes y 11 asistencias para así conseguir el segundo triple-doble de su carrera y el primero de la temporada para así ayudar al Heat a recobrar el octavo puesto en la tabla de posiciones de la Conferencia del Este.

Doncic sumó 11 puntos, mejor cifra de su equipo, aunque falló 12 de sus 18 intentos de enceste. A pesar de la derrota, fue una noche especial para el novato de los Mavericks.

"Fue grandioso", dijo Doncic. "Honestamente, en la que quizás fue la primera vez de mi carrera, me sentí nervioso antes del partido. Fue algo diferente para mí".

Un hincha esloveno veía la pantalla gigante mientras hacía gala del orgullo por su país durante el encuentro entre Mavericks y Heat. Si bien se encontraban dispersos por las tribunas del American Airlines Arena, eran fáciles de distinguir y explotaron con cánticos eslovenos tales como: "¡El que no salte no es de Eslovenia!"

Después del encuentro, Dragic saludó a su compatriota esloveno y popular aficionado deportivo Aleksander Javornik. Dragic agradeció a los hinchas que viajaron hasta Miami para ver el primer partido en la NBA entre él y Doncic, poniéndole punto final a la noche con un cántico esloveno.

"Comprar un boleto y volar desde un continente distinto hasta llegar acá, quedarse y apoyarnos", dijo Dragic, "es algo asombroso".

Información adicional por Stefano Fusaro de ESPN.