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Lakers no entra en pánico pese a falta de resultados, luego de derrota en triple tiempo extra

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Sacramento venció a los Lakers en un juego dramático que tuvo tres prórrogas (3:55)

Fox (34 puntos y 8 asistencias) y Buddy Hield (25 puntos) tiraron del carro de los Kings, que se sobrepusieron a varias situaciones límite y terminaron festejando por un ajustado 141-137. LeBron totalizó 30 puntos y 11 asistencias, pero se quedó corto. (3:55)

LOS ÁNGELES -- Los Ángeles Lakers regresaron a la duela de casa el viernes por la noche, después de cinco juegos de visita, sin embargo, se llevaron la derrota de manera sorprendente en triple tiempo extra, 141-137, frente a Sacramento Kings. En el último cuarto, los angelinos lideraban por 13 unidades y dejaron ir la ventaja.

“Estamos muy frustrados. Claro que hay un sentimiento de urgencia de obtener los resultados, pero a la vez entendemos la adversidad. Una de las cosas por las que me rijo es nunca entrar en pánico, pese a tiempos complicados. No importa lo que la gente diga sobre nuestro vestuario o sobre la manera que estamos jugando”, dijo Russell Westbrook en una noche en la que tuvo triple-doble de 29 puntos, 11 asistencias y 10 rebotes.

LeBron James, Anthony Davis, Russell Westbrook y Carmelo Anthony volvieron a compartir la duela, luego de las ausencias por lesión, suspensión o enfermedad a las que se han enfrentado. Las cuatro veteranas súper estrellas de la liga se combinaron para 98 unidades de las 137 de los púrpura y oro, es decir, el 71.5 por ciento de los puntos concretados, pero no fue suficiente para evitar la derrota frente a Kings.

“Somos los Lakers, todo equipo al que enfrentemos será un gran esfuerzo, todos los equipos quieren vencernos, los demás equipos se crecen. Somos los Lakers, tenemos un equipo bien armado, que puede ganar 10,12,15 juegos consecutivos. Podemos hacerlo y debemos comprometernos con el lado defensivo y si hacemos eso, podemos encontrar esa inercia positiva y entonces hablar de un récord de 20-11 y no 10-11, callar a todos”, señalo Anthony Davis, quien regresó a jugar luego de perderse el duelo anterior debido a malestar y fiebre.

LeBron James, quien venía de una noche espectacular en Indiana en el triunfo de Lakers ante Pacers el miércoles, no pudo encontrar el mismo ritmo en casa, errando tiros clave. James finalizó con 10 de 25 tiros de campo concretados y apenas dos triples en trece intentos.

“El primer juego de regreso a casa luego de un viaje largo es el más difícil, pero podemos poner excusas, aún tenemos que jugar baloncesto al estilo de Lakers, compartir el balón, defender, no entregar el balón. En lo personal tengo que ser mejor, siento que jugué un terrible juego en lo individual y soy el primero en asumir responsabilidad. Debo estar a la altura, más por la situación que estamos”, reconoció LeBron tras la derrota. “Tuve los tiros abiertos y no concreté, fueron mejores espacios que incluso los que tuve en Indiana y fue una mala noche”.

Fue el quinto partido para Lakers en la presente temporada, que tuvo que definirse en tiempo extra. Los cuatro enfrentamientos anteriores que se definieron por esta vía, habían sido triunfos angelinos. Pero cuando hablamos de triple overtime, nos tenemos que remontar al año 2011 para encontrar la última vez que Lakers disputó tres tiempos extra para definir un marcador. En aquella ocasión, vencieron a Phoenix 139-137.

“Nadie nos dará nada, nadie se sentirá mal por nosotros, tenemos que salir y ganarnos todo, trabajar por todo, es lo que tenemos que hacer para que, al final, el tener el trofeo haga que todo valga la pena”, señaló un optimista Anthony Davis, quien también tuvo una mala noche desde el perímetro (0-5).

Con la derrota, Lakers se puso de nueva cuenta con marca negativa en la temporada de diez triunfos y once descalabros. El siguiente compromiso para los angelinos será el domingo recibiendo a Detroit Pistons; duelo que estará que arde considerando la urgencia de triunfos de Lakers, sobretodo en casa, y lo ocurrido la semana pasada en la visita de los angelinos a Detroit, la cual resultó en el altercado entre LeBron James e Isaiah Stewart que les valió una suspensión a ambos.

“No entro a un juego pensando en una situación individual. Escuché los comentarios de Stewart hoy (que siente fue intencional de mi parte el golpe a la cara), pero fue un accidente. El querer quitar su presión, esa parte sí fue a propósito, pero no el golpe a la cara. No soy ese tipo de jugador. Mi enfoque el domingo es ganar y regresar a .500, es lo más importante”, finalizó LeBron.