Los bullpens de ambos conjuntos tuvieron su primera prueba de fuego en el Juego 1 de la final, con el del conjunto taurino llevándose la peor parte.
El Juego 1 de la Serie Final de la temporada 2025-26 de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) ya es historia, y los Leones del Escogido, actuales campeones nacionales y del Caribe, tomaron ventaja frente a los Toros del Este en una serie inédita en la historia de la pelota invernal dominicana.
Muchas son las razones a las que se les puede atribuir el triunfo rojo en el primer partido, pero uno de los factores que merece especial atención y que será determinante a lo largo de la serie es el rendimiento del relevo de ambos equipos.
Los Leones hicieron la mayor parte del daño frente a los envíos de J.C. Mejía en la octava entrada. Mejía había sido completamente dominante durante el Round Robin, con 11 apariciones sin permitir carreras, a pesar de haber tolerado nueve hits. Fuera de ese episodio, el Escogido no logró generar demasiado ante el resto del bullpen taurino. Por su parte, los Leones utilizaron a nueve relevistas, de los cuales solo dos permitieron carreras, mientras el resto logró mantener el control del encuentro, a pesar de que los Toros amenazaron constantemente, dejando 12 corredores en circulación.
El punto central es que el uso y manejo del bullpen tendrá una incidencia directa en los resultados de la serie, y al comparar ambos grupos, resulta difícil definir cuál de los dos cuerpos de relevistas está en una situación más apremiante.
Durante la temporada regular, el Escogido fue el equipo que más recurrió a su bullpen en sus 50 partidos. Lideraron la liga en entradas lanzadas con 284.2, permitieron 275 hits y los rivales les batearon para .253, el segundo peor promedio del circuito. Cerraron esa etapa con efectividad de 4.11 y un WHIP de 1.41.
El relevo de los Toros, en ese mismo período, trabajó 244 entradas, permitió un promedio de bateo de .267 y registró la peor efectividad de la liga con 4.87, además del WHIP más alto, con 1.52.
Ya en el Round Robin, ambos bullpens mostraron una mejoría considerable. Los Leones contaron con el mejor relevo entre los cuatro equipos clasificados, lanzando 95.2 entradas con efectividad de 1.79 y WHIP de 1.24, limitando a las ofensivas rivales a un promedio de .204.
El conjunto de La Romana fue el segundo mejor en esa etapa, con 95.1 episodios de labor, efectividad de 3.12 y WHIP de 1.29, mientras que sus oponentes les batearon para .244.
Aunque estos números ofrecen un panorama claro del rendimiento reciente de ambos relevos, lo verdaderamente interesante será el manejo de los bullpens a partir de ahora. En el Juego 1, los Leones utilizaron a sus relevistas durante ocho entradas, mientras que los Toros solo requirieron tres, una diferencia que puede resultar determinante en la disponibilidad de brazos para los próximos encuentros, al menos hasta el descanso programado para el sábado 24 de enero.
Con una serie tan pareja en los aspectos de calidad de la ofensiva y la rotación abridora, el verdadero punto de diferencia parece estar en la profundidad y el manejo del bullpen. Si el patrón del Juego 1 se mantiene, el bullpen de los Leones puede empezar a dar muestras de cansancio más temprano que tarde y convertirse en el factor decisivo para inclinar la balanza a favor de los Toros en esta Serie Final.
Al mismo tiempo, el relevo de los Toros no puede continuar perdiendo grandes ventajas que les han sido dejadas desde la rotación abridora, porque obligan a mayor uso de lanzadores y, evidentemente, a perder partidos tal y como ocurrió en el arranque de la Serie Final LIDOM.
