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Cómo Mike Trout y Cody Bellinger están rompiendo la tendencia de ponches

ANAHEIM, California – La cifra de ponches está en alza, nuevamente, por decimocuarto año consecutivo; sin embargo, existen señales potenciales que nos indican que un sutil cambio está comenzando a ocurrir, evidente a los niveles más altos del béisbol.

El partido inaugural de la llamada “Serie de la Autopista” entre Los Angeles Dodgers y Los Angeles Angels escenificado en la noche del lunes no solamente fue un enfrentamiento entre los dos equipos con mejor desempeño en lo que va de la actual temporada. Fue un recordatorio de las formas en las cuales los mejores peloteros (a la edad apropiada y con la tecnología correcta) pueden mejorar continuamente, incluso cuando el ímpetu sea tan significativo en la otra dirección.

Cody Bellinger y Mike Trout se encontraban empatados en el liderato en Grandes Ligas con 4.5 triunfos sobre reemplazo (WAR, por sus siglas en inglés) acorde con la fórmula FanGraphs al iniciarse la semana; no obstante, fue la mejoría de sus coeficientes entre ponches y boletos lo que más se destacó.

Trout promedió 40 ponches por encima de su cifra de bases por bolas en siete temporadas completas antes de comenzar la temporada 2019; no obstante, ha negociado 13 pasaportes más que ponches en el año actual. Bellinger sumó 144 ponches más que boletos entre 2017 y 2018, pero ha compilado una transferencia por encima de su cifra de abanicados en los 67 primeros encuentros disputados por los Dodgers en 2019.

Los Angels y Dodgers se encuentran entre los mejores en esta categoría a nivel colectivo, ubicándose en el primer y cuarto lugar, respectivamente, en porcentaje de ponches. Se ubican como los dos equipos más selectivos de la pelota grande, a un nivel de elite en un concepto tan simple que es excesivamente difícil de concretar contra los pitchers de la era actual: ignorar bolas y strikes que puedan terminar siendo dañinos. El manager de los Dodgers, Dave Roberts, cree que el resto de este deporte puede empezar a alcanzarles en ese ámbito a un punto en el cual el péndulo podría estar, finalmente, moviéndose hacia la otra dirección.

“Se va a devolver”, indicó. “He visto a más chicos intentando imponerse al shift defensivo con un swing, un toque de bola, tratando de poner la pelota en juego. Los jugadores están comenzando a hacer algo más que un simple ajuste con dos strikes en la cuenta. Creo que alrededor del béisbol, los managers y coaches de bateo están hablando más al respecto. No veo que regresemos en algún momento a la situación en la que nos encontrábamos antes porque los bateadores quieren seguir bateando para poder. Pero a mi criterio, eso es lo que distinguirá a los peloteros realmente buenos y que los jugadores de elite sigan a nivel de elite”.

A continuación, presentamos un análisis de cómo dos de los mejores jugadores de las Grandes Ligas han conseguido una mejora tan difícil.

Cody Bellinger

Números más importantes: Es claro que Bellinger se ha ubicado en una estratósfera diferente en esta temporada y una de las razones más importantes para ello se deriva de su habilidad tan súbita para pulverizar pitcheos que viajan abajo y adentro. Bellinger batea para .438/.600/1.000 contra pelotas enviadas en esa dirección, un incremento significativo con respecto a la línea ofensiva de .220/.418/.380 que sumó contra dichos lanzamientos el año pasado. Su promedio de ponches en esa zona fue de un 32.8 por ciento en 2018. Este año ha decaído hasta un 20 por ciento.

Cómo lo logró: Los scouts han notado que Bellinger se está parando más cerca del plato, particularmente con el pie que ubica por detrás, lo cual le da una mejor cobertura y ha jugado un rol fundamental a la hora de ayudarle a disminuir ese promedio de ponches del 23.9 por ciento al 14.1 por ciento. Brant Brown, asistente al coach de bateo de los Dodgers, afirma que Bellinger nunca hizo un esfuerzo consciente con la finalidad de ponerse más cerca del plato. “Creo que se trata más de un tema de comodidad y la dirección a la que se aproxima con su pisada”, dijo Brown.

La pregunta es la siguiente: ¿Cómo es Bellinger capaz de hacer tanto daño en pitcheos abajo y adentro mientras se ubica tan cerca del plato? Bellinger sonrió y se encogió de hombros cuando se le hizo esta pregunta. “Hombre, no lo sé”.

Sostenibilidad de esta tendencia: Brown indicará que la mejoría en la forma cómo Bellinger trabaja en el plato con dos strikes en contra es evidencia concreta de que éste puede mantener su cifra de ponches baja y aumentar los boletos obtenidos. “Creo que se trata de la maduración de su proceso mental a la hora de saber cuáles son los pitcheos que suelen utilizar para alejar, por dónde cree que te van a lanzar con dos strikes, cosas así. Aunque también se trata de recortar su swing con la intención de mover la pelota adelante”, indica Brown. “Y creo que él también ha entendido, incluso cuando está dentro de su mentalidad con dos strikes y él intentará recortar, o hacer menos, cuando logra chocar la pelota con el cilindro del bate, que allí cuenta con mucho poder”.

Mike Trout

Números más importantes: Con Trout, es una cuestión muy simple: Persigue menos pitcheos que nunca (haciendo swing a un 16.7 por ciento de los pitcheos fuera de la zona de strike, la menor cifra de su carrera) y hace swing con la mayor eficiencia de su devenir en las Mayores (haciendo contacto a un 93.3 por ciento de pitcheos dentro de la zona de strike, mayor registro en su carrera). Trout es famoso por manejar las cosas con mentalidad simple y cuando analiza a los pitchers rivales, la información más importante para Trout radica en cuáles son los pitcheos que utilizan cuando están en problemas y las zonas hacia dónde los dirigen.

Cómo lo logró: Contrario a Bellinger, quien se movió más cerca del plato y volvió a utilizar un swing que se asemeja mucho a su estilo de 2017, Trout no ha hecho cambios notables en su mecánica de bateo. Trout atribuye la mejoría en su promedio entre ponches y boletos (un objetivo que Trout dejó en claro antes de comenzar la temporada 2019) a “la experiencia ganada con el tiempo, enfrentándose a los pitchers en más de una ocasión”. Jeremy Reed, nuevo coach de bateo de los Angels, también lo atribuyó a un mayor énfasis en este aspecto por parte del nuevo cuerpo técnico.

“Hacemos énfasis en pasar la batuta, diría yo, y hacer que los chicos entiendan que podemos atemorizar a los pitchers para sacarlos de la zona y podemos hacer que éstos lancen strikes”, expresó Reed. “Cuando nuestros jugadores tienen problemas en esos aspectos, se lo recordamos. Y si hay otros temas en los cuales vemos la necesidad de que trabajen tras bastidores, también lo hacemos con el fin de que regresen a su zona. Intentamos predicar que mantenerse dentro de la zona nos da la oportunidad de causar daño. Hacer swing fuera de la zona solo nos perjudica”.

Sostenibilidad de esta tendencia: El manager de los Angels Brad Ausmus nos recuerda que Trout apenas tiene 27 años, edad en la cual los bateadores pueden hacer mejorías dramáticas. “Sigue desarrollándose”, expresa Ausmus. “Uno olvida lo joven que es, realmente. Ha sido un jugador tan bueno a la ofensiva en todos los años que ha jugado en Grandes Ligas y creo que a uno se le olvida que él sigue aprendiendo como bateador. Está aprendiendo los lanzamientos que puede batear y aquellos contra los cuales no le va bien. También creo que los lanzadores están siendo mucho más cautos con él de lo que probablemente eran en el pasado”.