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¡Ya no más desaires! Cómo Anthony Rendón dejó de ser la Glenn Close del béisbol

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Inmenso cuadrangular de Anthony Rendón rompe el empate (0:27)

El antesalista de Washington Nationals le dio la ventaja a su equipo con estacazo por el jardín izquierdo ante Houston Astros. (0:27)

Anthony Rendón es miembro del roster del Juego de Estrellas. Finalmente.

Una vez más, los aficionados no votaron por Rendón para el puesto de tercera base titular de la Liga Nacional (terminó en el quinto puesto de su posición). Sin embargo, en una sorprendente ruptura de la tradición, los poderosos a cargo lo seleccionaron como reservista. Parafraseando una cita de 2017 de su excompañero de los Washington Nationals, Daniel Murphy, finalmente debieron haber visitado FanGraphs. Como consecuencia, se dieron cuenta que antes del anuncio oficial del domingo, Rendón se ubicaba en el puesto 12 en Las Mayores en WAR entre peloteros de posición y segundo entre los antesalistas de la Liga Nacional. En otras palabras, Rendón ha sido uno de los mejores jugadores de todo el béisbol este año.

A pesar de ello, el electorado no le confiere mucho amor. Esto no debería sorprender a nadie. Desde inicios del año 2014, su primera temporada completa en Las Mayores, Rendón se ha establecido como uno de los mejores jugadores en general en las Grandes Ligas. Durante ese periodo, ha sumado un total de 27.9 de WAR, lo cual lo coloca en la séptima posición entre todos los jugadores de posición. Los mejores 30 peloteros en dicha lista suman 78 apariciones en el Juego de Estrellas durante las últimas cinco campañas y cada uno de ellos ha acudido al Clásico de Mitad de Verano en al menos una oportunidad, con la excepción de Rendón. Hasta esta semana, ha sido básicamente la versión de las Grandes Ligas de Glenn Close.

Si usted es aficionado al béisbol, probablemente conoce a Close por su papel en la clásica cinta de 1984 “The Natural”. La actriz interpretó a Iris Gaines, la novia de Roy Hobbs en su terruño natal, rol que le hizo merecedora a una nominación al premio como Mejor Actriz de Reparto por parte de los votantes al Premio de la Academia. Fue su tercera ocasión como nominada y la tercera vez que perdió. Desde entonces, Close ha recibido cuatro nominaciones más al Oscar (incluyendo a principios de este año por su rol en “La Buena Esposa” (“The Wife”) y en todas las cuatro ocasiones, Glenn se ponchó. Si llevan la cuenta en casa, está bateando de 7-0 de por vida y podría considerarse la actriz más grande de todos los tiempos que jamás haya ganado un Premio de la Academia.

Contrario a la reiterada omisión de la Academia en el caso de Close, el hecho que los votantes al Juego de Estrellas jamás hayan elegido a Rendón apenas sorprende un poco. Después de todo, la elección por parte de los aficionados se encuentra típicamente dominada por peloteros a cuyos equipos le va muy bien en la pizarra y/o tienen una afición intensamente apasionada y los Nationals realmente no se ubican en ninguna de esas categorías. Además, los jugadores que llenan estadísticas como lo hace Rendón (peloteros versátiles que hacen muchas cosas bien pero no tienen una estadística particularmente destacable) tienden a perderse en el lote. Especialmente cuando tienen una discreción que raya en lo patológico, como es el caso de cierto tercera base de los Nationals.

Dicho todo lo anterior, el hecho de que Rendón jamás había sido designado como suplente (un honor no determinado por las masas y por ende, considerado como un producto significativamente mayor de la meritocracia) era algo muy difícil de asimilar. Pero no imposible. A continuación, cómo esto llegó a ocurrir:


2014: El año en el cual realmente nadie sabía quien era aún

Los fanáticos se equivocaron de verdad en esta ocasión, votando por Aramis Ramírez como abridor de la Liga Nacional, a pesar de una primera mitad de temporada en la cual el tercera base de Milwaukee sumó un OPS relativamente discreto de .795 y un WAR aún más discreto de 1.3. Mike Matheny, manager de los St. Louis Cardinals eligió en ese entonces a Todd Frazier de los Cincinnati Reds (quien se lo merecía) y al hombre de las esquinas de los Cardinals, Matt Carpenter (decisión cuestionable) como reservas en la Liga Nacional.

Hecho curioso: El WAR de 3.8 de Rendón en el receso del Juego de Estrellas ese año fue el mejor entre todos los antesalistas de la Liga Nacional, ligeramente por encima del 3.6 de Frazier.

Hecho curioso extra: En su primera campaña completa en las mayores, Rendón terminó quinto en la votación al Más Valioso.

Escala Glenn (Close) de aproximación*: 5.5. Es tentador colocar una cifra más alta basándonos únicamente en la data; sin embargo, gústenos o no, un joven pelotero requiere de tiempo para penetrar el subconsciente colectivo de aficionados y managers. Dicho lo anterior, hoy en día requieren mucho menos tiempo (gracias al Internet) que hace cinco años. Si 2014 fuera como 2018, Rendón probablemente hubiese sido invitado.


2015: El año en el cual se lesionó

Rendón sufrió una fractura del ligamento colateral medial en los entrenamientos primaverales y apenas disputó 18 encuentros en la primera mitad de la temporada. Frazier fue el titular merecido en su parque de local, donde también se impuso en el Derby de Cuadrangulares. Además, el manager Bruce Bochy hizo bien al elegir a Kris Bryant y a Nolan Arenado como reservas (aunque Justin Turner tenía argumentos válidos, también).

Hecho curioso: Bryant llegó al Juego de Estrellas como sustituto, aunque no como tercera base. De hecho, jugó como jardinero izquierdo, posición en la cual había sido titular de por vida previamente en solo una ocasión.

Escala Glenn (Close) de aproximación: 1.0. No hay nada que ver aquí.

2016: El año en el cual tuvo una primera mitad pobre

Rendón se mantuvo sano en esta ocasión, pero sus números no le ayudaron. Antes del receso del Juego de Estrellas, bateó para .254 con nueve jonrones y OPS+ de 103 que lo mantuvo atascado dentro del promedio. Bryant (titular), Carpenter y Arenado se merecían sus nominaciones.

Hecho curioso: Si bien Rendón no fue invitado, los Nationals tuvieron cinco de sus jugadores en el Clásico de Mitad de Verano, empatando su mayor cantidad de apariciones de todos los tiempos (Bryce Harper, Murphy, Wilson Ramos, Max Scherzer, Stephen Strasburg).

Escala Glenn (Close) de aproximación: 1.0. No lo llaman “Juego de Peloteros Promedio”.


2017: El año en el cual Daniel Murphy mandó a visitar FanGraphs

Rendón terminó la primera mitad de la temporada con WAR de 4.0, el mejor entre todos los peloteros de posición en las Grandes Ligas y significativamente mayor al 2.6 de WAR de Arenado, quien se impuso en la votación de los aficionados. Jake Lamb de los Arizona Diamondbacks (WAR 2.3), quien había bateado un montón de jonrones a principios de la temporada, fue designado como reservista. Cuando los candidatos al Voto Final fueron anunciados, Rendón fue uno de tres antesalistas en la boleta de la Liga Nacional, junto a Bryant y Turner. Al día siguiente, cuando se le preguntó por qué debía ser All-Star, Murphy simplemente respondió: “¿ustedes visitan FanGraphs?” A pesar de las palabras de Murphy, Turner ganó el Voto Final.

Hecho curioso: Solo porque Rendón perdió, eso no significa que los aficionados ignoraron FanGraphs por completo. Entre los peloteros de posición, Turner (WAR 3.8) se ubicó en el tercer puesto en el receso del Juego de Estrellas, por debajo de Rendón y el shortstop de los Dodgers Corey Seager.

Hecho curioso extra: Rendón, quien terminó en el sexto lugar en la votación al Juego de Estrellas, fue uno de cuatro peloteros de posición que terminó la temporada con mayor cifra de boletos que de ponches.

Escala Glenn (Close) de aproximación: 7.0. Uno de los desaires más atroces de la historia moderna del Juego de Estrellas, en la cual existe amplia información y data disponible.


2018: El año en el cual el momento oportuno lo fue todo

Exactamente un mes antes del Clásico de Mitad de Verano, Rendón no merecía ser invitado. Se había ausentado durante tres semanas con una molestia en un dedo pulgar del pie y ligaba para .254 con seis cuadrangulares y 23 impulsadas. Durante el mes siguiente, comenzó a arrollar, bateando para .333 con nueve vuelacercas y 22 empujadas. Para el momento del receso del Juego de Estrellas, Rendón había elevado su OPS en más de 100 puntos y se colocó en el tercer puesto en WAR entre los tercera base de la Liga Nacional. Los dos jugadores que le superaban (Arenado y Eugenio Suarez) formaron parte del Juego de Estellas. Si el manager de la Liga Nacional Dave Roberts hubiese optado por un antesalista más, probablemente hubiera sido Rendón o Carpenter. Por el contrario, Roberts utilizó a cuatro tercera bases (Freddie Freeman, Paul Goldschmidt, Joey Votto y el ganador del Voto Final Jesus Aguilar).

Hecho curioso: Desde el 15 de junio hasta el final de la temporada, el OPS de Rendón de .981 lo ubicó en el tercer lugar en la Liga Nacional por debajo de Christian Yelich y Carpenter.

Escala Glenn (Close) de aproximación: 3.7. Juzgando solamente en base a las estadísticas hasta el receso del Juego de Estrellas, esta cifra hubiera sido mayor. Mucho mayor. Sin embargo, considerando que la votación del Juego de Estrellas comienza con mucha anticipación a la celebración del partido, el proceso sufre del efecto diametralmente opuesto a verse afectado por hechos recientes. Nos gustaría pensar que la elección de reservistas, que se hace muy poco antes del Clásico de Mitad de Verano, ayudaría a evitar esa brecha evidente en la votación de los aficionados. Pero no siempre las cosas funcionan así.


2019: El año en el cual finalmente lo logró

Bajo el nuevo formato, los tres jugadores más votados en cada posición en la boleta “principal” tienen una batalla para decidir quién es el titular. Rendón estaba en un distante quinto puesto en la votación de los aficionados por debajo de Arenado, Bryant, Josh Donaldson y Turner. Eso significa que la única forma que tenía de viajar a Cleveland en julio era como reservista. Hasta hace un par de años, el manager era el encargado de elegir a sus suplentes. Ahora, se trata de una combinación de una elección hecha por los propios peloteros y los designios de la oficina del comisionado. Independientemente de quién toma la decisión, si Rendón y su OPS de 1.017 (el mejor entre los antesalistas de las Mayores) hubiesen sido ignorados una vez más, esto habría calificado como uno de los grandes misterios sin resolver de nuestro universo. Afortunadamente para Rendón y el mundo del béisbol (y los detectives mal remunerados cuya función es resolver los grandes misterios sin resolver de nuestro universo), finalmente el antesalista lo logró.

Hecho curioso: El WAR de 3.1 de Rendón para el final de la votación principal se aproximaba al WAR combinado de los dos jugadores que le superaron en dicha elección (Donaldson y Turner).

Escala Glenn (Close) de aproximación: No aplica.

*Un “desairómetro” que oscila entre 1 y 7, en el cual 1 significa “completamente comprensible” y 8 es “la mayor injusticia imaginable”.