<
>

Shohei Ohtani puede batear, lanzar... y hacer reír a sus compañeros de Angels

ANAHEIM, California – Kole Calhoun acababa de batear un jonrón, otro estacazo de rutina, en medio de otra tarde rutinaria. Trotó por las bases, cruzó el home plate y regresó de forma estoica al dugout, esperando los choques de manos y emoción mitigada que usualmente se ven en situaciones similares. Lo que escuchó por parte de un sorprendentemente sociable Shohei Ohtani, simplemente lo desarmó.

¡Qué batazo!

Calhoun estalló en risas. No había pasado mucho tiempo de aquella temporada de novato de Ohtani en 2018, cuando un miembro del equipo de Los Angeles Angels se encontraba en medio de un turno al bate que se prolongó mucho. “¡Sigue, pelea!”, gritó el japonés, lo que causó la risa entre varios de sus compañeros. Durante el resto de la temporada, “¡Sigue, pelea!” evolucionó hasta convertirse en una especie de grito de guerra cuando los toleteros estaban involucrados en conteos complicados.

Ohtani, de 25 años, no ha pasado más de 21 meses desde que se apartara de su vida en Japón, con un dominio limitado de cualquier idioma distinto a su lengua natal. Sin embargo, ha logrado ganarse el afecto de sus compañeros en Grandes Ligas, quienes se comunican bien sea en inglés o español. Ellos expresan asombro y maravilla ante las peculiares y raras destrezas con las que cuenta Ohtani (su poder, velocidad de sus envíos, capacidad de pitchear en distintas situaciones), aunque su extrovertida personalidad y sentido de la oportunidad para el humor despiertan carcajadas entre sus colegas. Algunos piensan que se trata de un joven sumamente gracioso.

“Parece que”, indica el relevista de los Angels, Cam Bedrosian, “él aprende una palabra nueva a diario”.

Muchas de esas nuevas palabras son groserías en español que Ohtani usa en momentos de quietud. El castellano parece ser más fácil de aprender para el lanzador que el inglés, en gran medida porque una gran cantidad de peloteros latinos conforman los rosters en la Liga Japonesa del Pacífico, donde jugó Ohtani antes de llegar a Estados Unidos. Sin embargo, Ohtani ha mostrado un interés encomiable en ganar fluidez en la lengua inglesa. Sus compañeros juran que él tiene mayores conocimientos de ese idioma de lo que deja mostrar.

“Le exijo mucho, de hecho, porque yo sé que lo entiende bien”, indica el relevista de los Angels, Noe Ramirez. “Sé que lo puede hablar”.

Ohtani demostró rápidamente que poseía la capacidad de liderar una rotación abridora en Las Mayores, sumando efectividad de 3.31 y ponchando a 63 bateadores en 51 2/3 innings antes de que el ligamento lateral del codo de su brazo de lanzar se rindiera el verano pasado. Durante las giras, mientras los jugadores empezaban a ocupar el autobús que los llevaba al estadio, Mike Trout coreaba: “Sho time!” (“¡Es el momento de Sho!”) en los días en los cuales Ohtani tenía previsto pitchear. Antes de su debut, en el primer día del mes de abril de 2018, Trout le preguntó a Ohtani cómo decir “Felices Pascuas” en japonés. “Felices Pascuas”, fue la respuesta de Ohtani, con una sonrisa. Sus compañeros estallaron en carcajadas.

En las últimas semanas, a medida que avanza su proceso de recuperación de la cirugía Tommy John, Ohtani repite la misma respuesta cada vez que el manager de los Angels Brad Ausmus le pregunta cómo le fue en sus sesiones de bullpen. Ohtani alza su pulgar con una sonrisa intencionalmente fingida, diciendo: “(Me fue) Grrrrandioso”.

“Su humor es sutil”, afirma Ausmus, “pero él es un chico bastante gracioso”.

Blake Parker, quien ahora funge como relevista de los Philadelphia Phillies, desarrolló afinidad con Ohtani durante los primeros días de los entrenamientos primaverales del año pasado, antes del inicio oficial del campamento. Ohtani veía cómo Parker solía jugar el popular videojuego Clash Royale en su teléfono inteligente y le dijo que él también lo jugaba de forma constante. Ohtani era líder de un grupo de amigos en Japón, aunque se incorporó a otro grupo dentro de los Angels, logró fusionar ambos y utilizó este juego como una forma de forjar nexos con compañeros con quienes no tenía otros elementos en común.

“Hizo que todos jugaran Clash Royale”, dice Calhoun. “Todo el mundo”.

Ohtani se ha establecido como leyenda del Clash Royale dentro del clubhouse de los Angels. Es considerado, de forma unánime, el mejor del equipo en este videojuego. Algunos llegan a decir que es un jugador bastante aventajado. A veces supera a sus oponentes mientras hace varias cosas a la vez en el comedor. En otras ocasiones, hace ruidos ininteligibles mientras domina a sus competidores, que son descritos de mejor manera por Bedrosian como un bip bip bip bip bip muy agudo.

“Él es bueno en todo”, afirma Ramírez. “Hombre, eso apesta. A veces, uno lo envidia, pensando: ‘Demonios’. Como si fuera Superman”.

En 2018, Ohtani logró compaginar una exitosa actuación de 10 aperturas sobre la loma con una línea ofensiva de .285/.361/.564 y fue designado Novato del Año de la Liga Americana. Actualmente, batea para .286/.343/.505 mientras se limita a desempeñar el rol de bateador designado en la presente temporada, a pesar de ligar solamente tres cuadrangulares desde el 27 de julio. Volverá a asumir su rol como pitcher y bateador en 2020. Los Angels tienen pensado que Ohtani haga una apertura en el morrito por cada cuatro incursiones como toletero en el orden titular cada semana.

Martin Maldonado, el cátcher de los Houston Astros que estuvo detrás del plato en el 80 por ciento de las aperturas de Ohtani en 2018, indicó que “no tengo duda alguna en mi mente” de que Ohtani se convertirá en pitcher de élite durante la siguiente temporada. Mientras tanto, el infielder de los Angels Tony La Stella ha afirmado sentirse asombrado por el poder en bruto desplegado por Ohtani, resaltando cómo el japonés logró batear elevados de forma consistente hacia una barra ubicada más allá de la cerca del jardín central en el Target Field durante una serie disputada en mayo pasado.

“Su práctica de bateo no se parece en nada a todo lo que he visto”, afirma La Stella. “Ni siquiera sé qué superlativo utilizar para describirla”.

Durante sus distintos triunfos, Ohtani ha dado muestras ocasionales de emoción pura, algo que los periodistas japoneses que le hacen seguimiento no recuerdan haber visto de él en el Lejano Oriente. Por ejemplo, cuando arrojó su bate después de negociar un boleto en el octavo episodio para empatar el partido contra los Oakland Athletics el 5 de junio. O cuando flexionó sus bíceps luego de soltar un jonrón contra Yusei Kikuchi el 8 de junio. O bien cuando soltó un grito primitivo después de obtener su ponche número 12 contra Oakland el 8 de abril de 2018.

Dentro del clubhouse, los peloteros de los Angels han visto de forma gradual cómo Ohtani ha dejado revelar su personalidad. Como, por ejemplo, cuando cantó “Despacito” en el autobús como penitencia de novato. O bien, cuando cambió su música introductoria para usar el tema de la serie “Game of Thrones” después de que se le recomendó ver el popular programa de la cadena HBO. O cuando mandó a fabricar camisetas con la imagen de su traductor Ippei Mizuhara posando en el Cañón del Antílope de Arizona y las distribuyó en secreto dentro del clubhouse de los Angels.

“Parece que está comenzando a germinar un poco más este año”, indica Calhoun. “Se está sintiendo un poco más cómodo”.

Maldonado estableció como prioridad desarrollar una relación fluida con Ohtani desde el principio. Con el propósito de romper el hielo, lo llamaba “José”, lo que Ohtani comenzó a sentir como un nombre adoptado. Maldonado entendió que Ohtani es un joven travieso. Maldonado constantemente veía cómo Ohtani simulaba no entender a un compañero, para después reírse, una vez que le obligaba a repetir lo que estaba diciendo. Frecuentemente, algún artículo se perdía dentro del vestidor de Maldonado (una media, una pulsera, una gorra). Maldonado comenzaba a buscarlo, para luego ver a Ohtani riéndose con maldad.

“Siempre escuchabas su risa tan graciosa, por todos lados”, dice Ramírez. “Todos son objeto de un chiste para él y los recuerda muy bien”.