Ahora viene la incertidumbre

Los dueños entran a un invierno difícil en el la contracción y la situación laboral dominan el ambiente

DEBE RENUNCIAR
Bud Selig está causando daños al béisbol
(AP)
PHOENIX - Escasas horas después de una de las series mundiales más espectaculares, los propietarios de los equipos de béisbol de grandes ligas se reúnen el martes para debatir si eliminan equipos o ponen en marcha un cierre patronal, que sería la novena paralización de actividades desde 1972.

Los propietarios han discutido en privado la eliminación de dos equipos, lo que podría suceder para la próxima temporada, y podría afectar a Montreal, Minnesota o Florida, las novenas mencionadas con más frecuencia.

Sin embrago, no hay indicios claros de que los dueños de equipos tomarán alguna decisión específica cuando se reúnan en un suburbio de Chicago.

Varios prominentes dueños de equipos, entrevistados en días recientes, dijeron que no esperaban que se tomaran medidas inmediatas, pero señalaron que el comisionado Bud Selig no ha divulgado los planes que presentará en la reunión.

Selig tampoco ha dicho si se inclina por un cierre patronal antes de que los agentes libres comiencen a firmar con nuevos equipos, para el 20 de noviembre. Un cierre patronal sería una estrategia riesgosa para un deporte cuyo promedio de asistencia a los juegos no ha vuelto a ser el normal desde los 232 días de huelga entre 1994 y 1995.

El contrato laboral, firmado el 14 de marzo de 1997, caducó el domingo en la noche, al concluir la temporada con el séptimo partido de la Serie Mundial, en que Arizona derrotó a Nueva York para llevarse el título.

Las leyes laborales disponen que las estipulaciones del contrato que expiró siguen en pie hasta que se llegue a un nuevo acuerdo o ambos bandos no pueden salir de un tranque y la gerencia impone nuevos reglamentos laborales.

Algunos equipos, en particular los de ciudades de bajos ingresos, se inclinan por el cierre patronal. De pasar eso, se produciría un choque laboral entre temporadas, sin que se afecte el itinerario.

Pero no se tienen indicios de que Selig haya buscado consenso por un cierre patronal. Los equipos de mercados grandes se oponen al cierre porque una consecuencia sería que los que compran boletos en serie no reanudarían esas compras y también afecta la propaganda del año siguiente.

Los equipos podrían sugerir que no haya un cierre patronal ni cambios en los reglamentos de trabajo a cambio de una promesa del gremio en que se comprometan a no declararse en huelga durante toda la temporada del año próximo, incluyendo la serie mundial. Eso aseguraría otro año de paz laboral, en lo que se ponen en marcha las negociaciones.

-AP

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martes, 06 de noviembre
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