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Miguel Layún, víctima de ese cáncer despiadado: el racismo

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¿Se queda corta la sanción tras los hechos violentos en el América vs Pumas? (2:27)

América y Pumas recibieron multas económicas a consecuencia del mal comportamiento de sus grupos de animación; el Azteca recibió aviso de veto por invasión de cancha de un aficionado; los expertos comentan. (2:27)

LOS ÁNGELES -- Miguel Layún denunció racismo en sus redes sociales. Un juez de línea del amistoso en el que Pumas venció al América, le habría espetado: “I don’t speak spanish, fucking mexican!!”. Algo así como “¡no hablo español, pinche mexicano!”, revela César Caballero, reportero de ESPN.

El jugador americanista increpó nuevamente sobre los insultos al cuerpo arbitral al final del juego, y fue contenido por compañeros de equipo. Miguel Layún manifestó su enfado en el vestidor y en redes sociales.

Michael Radchuk, estadounidense, era la cabeza de la tripleta arbitral. Él es director de la Asociación de Árbitros del Condado al Norte de Orange (NOCRA). Art Arustamyan era el primer asistente y Matthew Seem el segundo. La cuarta oficial era Samantha Martínez.

Nada difícil será identificar, entonces, al juez de línea que habría insultado a Miguel Layún. Todos ellos están debidamente registrados como árbitros dentro de la US Soccer, aunque su experiencia se limita a juegos de la USL, en la que además militan actualmente 28 jugadores de origen mexicano, y casi un centenar de hispanoparlantes.

La delegación americanista se habría inconformado ante los organizadores, quienes a su vez habrían prometido promover una investigación y un eventual castigo contra el juez de línea. Habrá que esperar, porque los empresarios habían hecho ya un pingüe negocio.

El Dignity Health Sports Park de Carson reportó la venta total del boletaje para este América contra Pumas desde el jueves al mediodía. La capacidad total es para 27 mil personas, y fue un estadio pintado totalmente de amarillo con el fervor americanista.

Ciertamente, de haberlo deseado, el mismo Layún y el América podían haber procedido con una denuncia dentro del mismo estadio con la policía local, que se habría visto obligada a levantar acta y proceder de inmediato. Seguramente las Águilas decidieron dejar correr el asunto y delegarlo todo a un eventual reclamo por parte de los organizadores, y que, eventualmente, el castigo llegue por parte de la agrupación de árbitro.

Entre el gremio de futbolistas se acostumbra el trillado “lo que pasa en la cancha se queda en la cancha”. Gallardamente, ante desplantes racistas, jugadores en todo el mundo han tomado decisiones drásticas y poderosas, como abandonar el terreno de juego acompañados de sus compañeros.

Si el vandalismo discriminatorio en la tribuna es a veces incontrolable, lamentablemente, al menos sí debería ser sometido y castigado, cuando ocurre por parte de una presunta figura de autoridad en el campo de juego, como en este caso el juez de línea que retó a Layún con ese, “I don’t speak spanish, fucking mexican!!”.

Entendible puede ser que Layún y el América decidieran regresar al hotel de concentración, olvidar el percance, viajar de regreso a México este fin de semana, y dejar atrás el insalubre hecho.

Plausible que Layún reclamara al abanderado ese acto delincuencial, y por supuesto el haberlo denunciado a través de sus redes sociales. Claro, habría sido encomiable, por parte del jugador y del club, ir más allá y querellarse... simplemente, “por los que vienen detrás”.

2019 fue tal vez uno de los años más penosos en casos de racismo en canchas de futbol en el mundo. Desde los saludos nazis y ruidos guturales en Bulgaria contra jugadores afroingleses en las eliminatorias para la Euro 2020, hasta el infierno sufrido por el senegalés Kalidou Koulibaly, agredido por fanáticos de la Roma y del Inter de Milán.

En noviembre de 2019, la tribuna del Hellas Verona arremetió contra Mario Balotelli, jugando para el Brescia, y el entonces técnico del Verona, Ivan Juric, ninguneó el hecho asegurando que sólo habían sido cuchicheos y bromas.

Ese mismo año, en un hecho altamente criticado, el diario italiano Corriere dello Sport, promovía el partido entre Inter y Roma, con el encabezado “Black Friday”, y las fotografías encontradas de Romelu Lukaku y Chris Smalling.

Por eso, mientras Layún y el América se van, sus aficionados, esos que colmaron el estadio, se quedan, y el juez de línea posiblemente seguirá trabajando en una liga como la USL, en la que, aunque él no habla español (“I don’t speak spanish, fucking mexican!!”), hay casi un centenar de latinos procedentes de México, Honduras, El Salvador, Panamá, Costa Rica, Cuba, Nicaragua y Guatemala.

Entendiendo los tiempos de vuelo, viaje, compromisos en México, pero tal vez, sólo tal vez, Miguel Layún y el América podrían hacer o haber hecho un poco más, simplemente, “por los que vienen detrás”.