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Cinismo de la FMF: quiere usurpar de culpable a verdugo

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Sanciones más fuertes al fútbol mexicano por grito homofóbico (2:56)

Yon de Luisa mencionó que, en caso de reincidir en el grito "homofóbico", la FMF y la Liga Mx recibirían sanciones más fuertes como la expulsión de un torneo oficial. (2:56)

LOS ÁNGELES -- Habiendo fracasado con la fuerza de la razón, ahora la FMF intenta pelear con la razón de la fuerza.

La FIFA ha endurecido los controles para combatir racismo y discriminación. Con México ya no hay tolerancia. Le ha metido 14 multas que representaban apenas centavitos para la FMF. Ahora amenazan al Tri con jugar a puerta cerrada, hasta perder puntos o ser echado de competencias, incluyendo, claro, eliminatorias.

Luego de improvisar campañas tibias, timoratas, pusilánimes, como reflejo del manejo de la misma FMF, ahora intenta frenar el grito que la FIFA considera homofóbico. No quiere más coros de “eeeeeeeh pu…” en los estadios.

Todo un desafío que comienza a partir de la Jornada 11. Queda claro que la mayoría de los clubes no tiene un control de sus aficiones. ¿Podrá la FMF tener control sobre las aficiones?

Y un acto de hipocresía, de doble moral: impone medidas en la Liga MX, pero se despreocupa de la Liga de Ascenso y Segunda División, donde también ocurre eso y cosas más graves.

¿La estrategia? Ciertamente parece implacable, pero parece que aún no identifica la FMF a los tipos de aficiones en México.

1.- Pedir que se detenga el grito cuando el portero adversario despeje, mientras el portero detiene el juego.

2.- Si no obedecen, se suspendería el encuentro unos minutos, enviando a los jugadores a los vestidores.

3.- Se suspendería el partido.

En el papel parece una belleza. Podría ser adaptable con algunas aficiones. Apuesto por las de Tigres, Monterrey y Santos, y tal vez León y Pachuca. No más.

Entremos en detalles de las posibles consecuencias de cada una de las represalias a tomar, porque, recordemos, las tribunas en México, son un campo minado, tierra de nadie.

Recordemos algo: en México, especialmente en escenarios de anarquía como un estadio de futbol, la repulsa hacia la autoridad, hacia el control, hacia la gobernabilidad, es un acto de catarsis.

1.- Tras la advertencia, en aquellos estadios sin control, ¿a quién cree usted que irá dirigido de inmediato el grito de “eeeeeeeh pu…”? Exactamente, contra el tipo de sonido local. Lo cual, evidentemente engallará a otros a desafiar.

2.- Si por reincidencia se suspende el partido y los jugadores van al vestidor, habrá aficiones que cobren conciencia y decidan guardar silencio, y habrá otros que se sentirán provocados y que lejos de someterse, se enervarán.

Incluso, en tribunas irredentas, intratables, se pueden presentar confrontaciones entre pacifistas y revoltosos. Nadie querrá ceder. Y sólo basta un insulto, un golpe lanzado, para desatar una desgracia.

3.- Suspender el partido. ¿Habrá suficiente —en calidad y número—, vigilancia y seguridad en los estadios para evitar que los neandertales y cromañones de la tribuna reaccionen virulentamente contra todo y contra todos, con represalias contra cuerpo arbitral y planteles? Por supuesto que no.

4.- La FIFA misma no está preparada para saber determinar y sancionar a una afición que de visitante vaya a gritar de manera discriminatoria a un estadio ajeno. ¿Cómo distinguir claramente quiénes son?

¿Puede uno o varios de los visores de FIFA clasificar cuál afición, la local o la visitante, es más responsable? ¿A qué estadio vetarán, a qué equipo le quitarán puntos o desaparecerán de un torneo?

5.- En México, ante esa procaz, obscena y variadísimo repertorio de cantos que disponen los porros de la UNAM para insultar a los visitantes, acaso, ¿esos vituperios no merecen ser silenciados o sancionados?

Dice Enrique Bonilla que los gritos de discriminación de genero incomodan a ciertas personas y que estas se incomodan por ello. Tiene toda la razón. Pero, entonces, debe ir una agrupación de madres de familia a protestar ante la FMF porque la progenitora del árbitro, del entrenador o de algún jugador se ve victimizada.

Ciertamente debe actuarse de inmediato. Es tarde, pero de inmediato. Ya hace años, en este tema, decíamos que la FMF debió jugar partidos de la eliminatoria hacia Rusia 2018 a puerta cerrada, por iniciativa propia, para advertir a sus aficionados y para enviar el mensaje a la FIFA de que había intenciones de regenerar el comportamiento en sus estadios.

No lo hizo entonces. No se atrevió entonces Yon de Luisa, quien ya manipulaba la FMF detrás de un cada vez más alucinante Decio de María. Porque prefirió los centavitos que recaudaba en los juegos del Tri, antes que tomar decisiones drásticas. Hipocresía de mercenarios.

Más allá de los ensayos preliminares en los juegos de la Liga Mx, se viene el juego con Trinidad y Tobago en Toluca. Ahí se verá de qué están hechos todos: la FMF, los aficionados, los árbitros, las autoridades policiacas… ya la doble moral de la FIFA.