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La Liga MX, creciendo, se haría más 'pequeña' con 24 equipos

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Así será la "nueva normalidad" del futbol mexicano (2:06)

El Dr. Meráz nos presenta los puntos fundamentales para el regreso de la Liga MX ante la Nueva Normalidad. (2:06)

LOS ÁNGELES - En un universo en el que Pinocho y el Flautista de Hamelín gozarían de intachable reputación, imagen y moral, como lo es el bajo mundo del futbol mexicano, es necesario escudriñar con cautela las aseveraciones de Enrique Bonilla, al asegurar que para los torneos del año 2023 la Liga MX albergará 24 equipos.

Aumentar de 18 a 24 equipos sería saltar de manera suicida de la pobreza a la miseria. Son tiempos de supervivencia, para después intentar, al menos intentar, buscar la bonanza. ¿Qué tiempos son estos?

1. Son los tiempos en los que se aniquila a la Liga de Ascenso por su franciscana pobreza y se dejan expuestas al caos a cerca de 300 familias.

2. Son los tiempos en los que aún se olisquean los vientos fétidos del zafarrancho con Fidel Kuri y la desaparición del Veracruz.

3. Son los tiempos en los que Monarcas Morelia se escurre, como forajido, en la oscuridad del silencia, para refugiarse en Mazatlán bajo la bendición de los dineros del pueblo.

4. Son los tiempos en los que Grupo Caliente contempla cercenar su estructura deportiva y administrativa por el endeudamiento originado por La Multipropiedad (Querétaro y Dorados).

5. Son los tiempos en que los equipos especulan sobre el destino de 181 jugadores extranjeros, la mayoría de los cuales tienen un rendimiento por debajo de las expectativas, y además que no quieren empezar a cobrar en devaluados pesos mexicanos, sino seguir haciéndolo en reconfortantes dólares estadounidenses.

6. Y son los tiempos en los que al menos media docena de equipos se estremecen por la brusquedad trepidatoria que les espera en el Clausura 2021, si televisoras, patrocinadores y fondo de emergencia de la FMF no salen a ampararlos.

No son tiempos de construir sobre cimientos falsos, sino de reconstruirse sobre los vestigios dolientes y dolorosos a causa de la pandemia implacable del COVID-19, que aún debe mostrar su cara más aterradora en el mes de junio.

La aspiración de aumentar a 24 equipos en la Liga MX es legítima pero no es genuina ni inteligente. Más 'populachera' y 'centavera' que empresarial.

Es decir, no es en busca de mejorar el nivel de competencia, o de potenciar el nivel de futbol, o con apego a un proyecto sólido y cimentado, con miras a una selección competitiva para el Mundial de Catar o para la organización del Mundial 2026.

Buscan aumentar gradualmente de equipos, hasta 24 en total, para generar volumen de contenidos para las televisoras. Ya se ha explicado: a los propietarios del futbol mexicano le llena de codicia el anhelo irrefutable de que usted permanezca horas ante el televisor, en lugar de ir a los estadios.

En México, genera más riqueza a las televisoras, quienes controlan el futbol, que usted se apoltrone por horas en su casa a devorar futbol, que acudiendo a los estadios. La consigna estudiada, y comprobada, es que a estadios vacíos, ratings llenos… y patrocinadores satisfechos.

Y si con 18 equipos no son capaces de identificar plenamente la catadura moral de los 14 dueños, seguramente en un crecimiento desordenado a 24, por ahí se filtraría alguna desafortunada parodia de Fidel Kuri, o el mismo Kuri, o uno peor—si se puede—que el mismo Kuri.

Además, si el futbol mexicano no es capaz de generar jugadores de su raza para tener presencia dominante en los 18 equipos, ¿alguien cree que podrá hacerlo con 24?

Y volvamos al mismo ejercicio: ¿Cuántos de los 181 jugadores no nacidos en México que se registrarían para el Apertura 2020, son titulares en sus selecciones nacionales y son genuina, auténtica, comprobada y honestamente, codiciados para ser repatriados en su país?

Muchos de ellos llegaron, llegan y otros llegarán, por esos sospechosos acuerdos entre algunos dirigentes de equipos y representantes de jugadores, en contubernios que de tan establecidos en el futbol mexicano, han pasado a ser permitidos y tolerados como normales.

Visto así, ¿se imagina la cantidad de jugadores de medio pelo que se agregarían a esa legión de mediocridad ya existente?

Es una realidad: el futbol mexicano debería intentar tener 16 equipos realmente competitivos en lugar de pretender llegar a disponer de 24 engendros de mediocridad.

Sería lamentablemente que el futbol mexicano brincara de una pandemia a consecuencia de otra: es decir de los estragos del COVID-19 a la contaminación absoluta de una mediocridad absoluta.

Aunque suene a contrasentido, la mejor forma de crecer, en este caso, es siendo menos.