<
>

El VAR y Rodolfo Cota tienen a Chivas con vida

play
Vucetich ve 'digno de reconocerse' cómo Chivas ha venido de menos a más (1:25)

El ténico del Rebaño se comprometió a salir por la victoria en la vuelta ante el León. (1:25)

LOS ÁNGELES -- Chivas respira. Con sobresaltos. El VAR y Rodolfo Cota le dieron respiración boca a boca. 1-1 en la Ida de las Semifinales ante un León generoso, dominante, pero perdonavidas, cuando en Liguilla no cabe la clemencia.

Y Chivas transpira en medio del escándalo. Un aleteo del Pollo Briseño al balón en el área concibe un claro penalti que el árbitro y el VAR se callan. Y esos gestos de José Juan Macías a Rodolfo Cota en el momento de cobrar desde el manchón el disparo que daría el empate al Guadalajara...

1.- ¿Era penalti? Las manos en el área quedan a discreción y criterio del árbitro. En el futbol mexicano, la discreción y el criterio arbitral están embargados por la sospecha desde siempre. De acuerdo con el espíritu de la regla y su interpretación debió marcarse penalti. El Pollo Briseño interrumpe el viaje del balón. Las redes sociales hicieron canibalismo nuevamente con aquello del “ChiVAR”.

2.- ¿La mímica facial de Macías? Al atacante del Guadalajara se le manifiesta ese tic nervioso en momentos de apremio, de tensión, de presión. No es el primer penalti que cobra gesticulando. ¿Y Cota? El arquero lo conoce. Más que compañeros alguna vez, son amigos. Claro, poco los ayuda esa convivencia epistolar en redes sociales. El mariachi que Cota lleva bien metido le suplica a Macías en Instagram que lo arrime a Vicente Fernández. “Si me dejas meterte gol, te llevo”, le responde Macías.


Escucha el Blog de Rafa Ramos

1-1, injusto para el futbol que desarrolló el León en la cancha. 1-1, merecido para Chivas por la transformación, luego de un primer tiempo agazapado, ratonero, a un Guadalajara resuelto, decidido, tras los ingresos de un infiltrado y adolorido Alexis Vega, y de Macías.

Así, con más esperanza de vida que vida esperanzadora, Chivas tomará rumbo a León, al Juego de Vuelta de Semifinales, por esos caminos de Guanajuato, donde, según la filosofía poética de José Alfredo Jiménez, “la vida no vale nada”.

El Guadalajara necesita ganar o empatar por dos goles o más, para ir a la Final del Guard1anes 2020. El León necesita de la victoria, o de un 0-0 o 1-1, para dar el gran paso. Bajo la mística esmeralda, seguirá jugando a matar y morir si es preciso.

play
0:33

Ignacio Ambriz vio a su equipo superior al Guadalajara

El técnico del León consideró que sus pupilos fallaron en la contundencia

Porque Nacho Ambriz demostró este miércoles por la noche que quiere y puede ser campeón bajo su doctrina de juego. Y se le agradece. Mientras Chivas arrancó atrincherado, sobrecogido, temeroso, el León se lanzó sobre su presa, detectando pronto que el carril de Miguel Ponce era una autopista.

Joel Campbell salió con la rabia en el alma. El COVID-19 le quitó de encima al ‘Avión’ Ramírez, quien perteneció a Chivas y fue seleccionado juvenil, pero los sospechosos manejos del #Pelagatos2.0 (bautizo generoso, eterno y exacto de Ricardo Peláez a José Luis Higuera), como con otros tantos jugadores rojiblancos, lo llevó al Grupo Pachuca.

Y Campbell, hambriento, entonces, tuvo una noche deslumbrante. El quiropráctico, el acupunturista y el mecánico de Chivas tendrán un trabajo descomunal reparando el cigüeñal de la defensa rojiblanca, y en especial el de Ponce.

El tico genera la jugada de gol, después de que todo el equipo del León, incluido Ambriz y su masajista, habían paseado lúdicamente la pelota bajo las narices desconsoladas, azoradas e impotentes de Chivas. La jugada la culmina Fernando Navarro, ése gran ignorado por el Tri o víctima de la ignorancia de Gerardo Martino. Y Navarrito, apareciendo donde siempre aparece en el área, emboca a la derecha de Raúl Gudiño. 0-1. Aquello tenía un olorcillo, un tufo a goleada, pero al paso del juego ni Ángel Mena ni el Puma Gigliotti, ni el mismo Campbell, ni Meneses, tuvieron precisión en el disparo final.

Chivas modifica para el segundo tiempo. Vega ingresa por Fernando Beltrán, y Macías por el, nuevamente, improductivo Oribe Peralta, quien queda claro que hizo la gran Chofis López: dio el mejor juego ante el América, para engatusar a los directivos, y volvió a lo de siempre.

El Guadalajara fue otro, pero León no fue menos, sino que, finalmente, ya tenía un contendiente real dentro de la cancha, y el primero en apretar debió ser el peruano Pedro Aquino, quien ratificó su trascendencia en el trabajo mixto desde la media cancha.

El empate llegaría cortesía de Rodolfo Cota. Admirador de la Lucha Libre mexicana, se lanza desde la tercera cuerda sobre la humanidad enclenque y esmirriada de Uriel Antuna. El castigo de Cota: penalti. El premio: un contrato para la Cartelera AAA, desafiando al vencedor de Pagano y Chessman. Error absoluto del arquero, desde la salida, hasta el lance acrobático.

Cobraría Macías. Aparecieron las contracciones en su rostro, habituales en sus momentos de estrés, y que su grupo de apoyo profesional, no ha logrado quitarle. Para abonar a esa tierra fértil que es el morbo, el delantero de Chivas gesticula hacia la derecha de Cota, quien se lanza a su izquierda. 1-1. ¿Conocerá pronto el portero del León a Vicente Fernández, vía Macías? Esos son fetichismos calenturientos de seudoaficionados.

El León tendría minutos de desconcierto. Típico en el equipo de Nacho Ambriz. Le incomoda, le enerva, no tener la ventaja, aunque tenga el balón, como este miércoles por la noche, con un 63% de posesión. Llegaría a meter pavor en el rostro de Gudiño, quien ataja un par de disparos, mientras Mena ratifica, lamentablemente, que el jugador esplendoroso de la fase regular, se encoge en Liguilla, y yerra a centímetros del arco.

¿Y el Chicote Calderón? Seguramente con una nostalgia profunda, inmensa por uniformes color amarillo; por la caterva de jugadores mediocres del América, y por su musa suprema, Guillermo Ochoa, porque simplemente, no apareció.

Afortunadamente, con el 1-1, todo queda abierto para el Juego de Vuelta. Un escenario fascinante para poner a prueba muchos factores en el desenlace de esta Semifinal del Guard1anes 2020.

1.- ¿Otra vez Víctor Manuel Vucetich regalará los primeros 45 minutos apoltronado en un esquema temeroso?

2.- Ojo: la respuesta tan profesional y masculina de Alexis Vega, de salir a jugar infiltrado y con dolor, merece el respeto de Vucetich, y debe ir de inicio en el Juego de Vuelta.

3.- ¿Se sacudirá Ángel Mena esas telarañas de Liguillas, y especialmente la gran decepción, Gigliotti? ¿Finalmente se atreverán a responder a las exigencias de su equipo?

4.- ¿Enviará Arturo Brizio a un cuerpo arbitral y un equipo de VAR con la personalidad, el criterio, la decencia, la autoridad, la capacidad, y la investidura necesaria para hacer un trabajo sin sospechas en León?

5.- Y, por puro desliz lúdico, déjeme ser parte de ese enfermizo y tenebroso culto de los desamparados por la buena fe: ¿Conocerá finalmente Rodolfo Cota a Vicente Fernández?