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América y Cruz Azul, estupendos

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Solari sobre el penal en contra del América: 'Lo pueden discutir ustedes, yo prefiero no opinar' (1:59)

El estratega americanista prefirió no emitir opinión sobre la decisión arbitral en el Clàsico Joven. (1:59)

LOS ÁNGELES -- Fue como la ceremonia de pesaje de dos colosales bestias antes de subirse al ring. Una probadita de lo que vendrá. Pero, esa vez, en la Liguilla, en la Final del Guard1anes 2021, será a matar o morir. Será, a matar y morir.

América 1-1 Cruz Azul. Sin la intromisión bobalicona o gansteril del VAR, posiblemente 0-0. Godzilla versus King Kong, versión Liga Mx.

Quedaron a deber a ese universo expectante, ansioso de una carnicería brutal en el marcador, o al menos con las debidas taquicardias en el área y ante las porterías.

Se agradece al final. A ambos, a todos, menos, claro, al arbitraje y su camioncito delincuencial del VAR. Se agradece a todos. Por el fragor. Por la intensidad. Por la pasión. Por el compromiso. Por la rabia. Por la humedad honesta de las camisetas. Se agradece.

Como en las ceremonias de pesaje de los grandes titanes del boxeo, los de verdad, no las farsas ni las patrañas de hoy, como en esos protocolos ante la báscula, los dos dieron el peso: América y Cruz Azul, son los contendientes al título.

No hubo alaridos. Ni pasiones desbocadas. Ni vértigo en la cancha. Hubo esa quietud paciente, trémula sin duda. Hubo ese nerviosismo silencioso, aprensivo y aprehensivo. Esa catarsis interna de la duda y la angustia.

Porque, incluso, las gargantas se quedaron silenciosas, paralizadas. Los goles de Emanuel Aguilera y ‘Cabecita’ Rodríguez tenían el desamparo de la sospecha.

1.- El Nido y sus discípulos no podían festejar un gol de penalti, empobrecido por la duda, por la polémica: Álvaro Fidalgo ya se desvanecía antes del contacto del ‘Piojo’ Alvarado.

2.- La Noria y su vecindario no podía celebrar un gol de penalti, empobrecido por el remordimiento arbitral y la controversia. Mauro Lainez toca el balón con la mano, pero penalti sólo se marcaba en el Purgatorio de la compensación por parte de Fernando Guerrero.

Por lo demás, de poder a poder. Dos pesos completos. Los únicos pesos completos del Guard1anes 2021, más allá de la amenaza insurgente del León, o de esa discreción sigilosamente amenazadora de Rayados, o de la roñosa pero grata irrupción del Puebla.

América tuvo dos grandes ausencias: Sebastián Córdova y Henry Martín. Los jugadores que mejor representan esa sangre y esa alcurnia de Coapa. Se encienden en este tipo de juegos. Lo dejaron claro en el Clásico Nacional, al hacer jirones la poderosa historia de la camiseta de Chivas, y transformarla en una jerga de conserjería.

Cruz Azul eligió no perder. El 1-0 fue el rejón en la testuz. Tomó el control del partido, quiso más, hizo mejor, aunque consiguió el empate de la misma forma tosca, engañosa, deleznable, con la que el América había tomado ventaja. Sí, la fechoría del arbitraje.


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En La Máquina su mejor fogonero no anduvo fino. De hecho, se vio precipitado, nervioso, ansioso. Luis Romo estuvo inexacto en sus trazos, y nunca encontró su sitio en la cancha. Le ayudó que Elías Hernández, entrando por el ‘Shaggy’ Martínez, mostró esa versión –aunque inconsistente-- de su gran calidad.

Juan Reynoso y ‘El Indiecito’ Solari tendrán sus propias y generosas conclusiones. La ceremonia del pesaje, el ver cara a cara a su rival, semidesnudo, permite revelaciones que de otra manera no son perceptibles.

Tras el 1-1 de este sábado, Reynoso sabe más de su equipo y del América. Y, por supuesto, Solari sabe más de su equipo y de Cruz Azul. No fue tiempo perdido, más allá de que esa sea la sensación de la mayoría de los telespectadores.

Véalo con el otro cristal, véalo con el filtro futurista. Lo de este sábado fue apenas un magnífico prolegómeno de lo que estas dos bestias colosales podrán ofrecer en la Final del Guard1anes 2021.

Guarde pues, sus refunfuños sabatinos. Fue apenas una ceremonia de pesaje. La función estelar deberá llegar esa noche calurosa del 30 de mayo.

Mientras tanto, ambas bestias, América y Cruz Azul, Godzilla y King Kong, irán depurando las armas nobles de esa jornada, a pesar de la innobleza del VAR y sus 40 secuaces.

Y ese día, ambos lo saben, será a matar o morir. Será, a matar y morir.