<
>

Heridos, pero Tigres y León aún resuellan

play
Análisis: ¿Seguiremos viendo pocos goles el resto de los Cuartos? (1:22)

Analizamos el Puebla vs. León y Santos vs. Tigres (1:22)

Rafael Ramos Villagrana

LOS ÁNGELES -- Tras el abominable tsunami de bostezos del miércoles, la vehemencia del futbol regresó este jueves a la Liguilla del Apertura 2021.

Esto demuestra que el cambio en el reglamento de desempate no es tóxico, sino que lo tóxico es la viciosa mezquindad de algunos equipos.

Puebla y Santos vistieron con la gala del futbol el overol de su testosterona. Sin noquear, sin embalsamar, sin aniquilar a sus adversarios, al menos respiran, sin jadeos. Todo lo contrario de sus víctimas, León y Tigres.

La Franja somete a La Fiera. 2-1 el veredicto, que no es sentencia. Aún restan 90 minutos en el Estadio León. La ventaja es escuálida, pero Puebla tiene el oficio para poder explotar los estertores de unos Panzas Verdes desesperados.

Santos reinauguró, por así decirlo, La Casa del Dolor Ajeno. Dos escopetazos a los Tigres y amenaza con sepultar boca abajo, las promesas ilusas e ilusionistas de Miguel Herrera. Cuando Fernando Gorriarán y Diego Valdés se asocian para el crimen, son funestos.

Cierto: no hay nada escrito. Las actas de defunción de las dos fieras, aún están sin el sello del taxidermista. Ni León ni Tigres apestan a fiambre, pero, en su cubil, ambos felinos, deberán mostrar su mejor versión, una versión superior a todas las que han desplegado en este Apertura 2021.

Sin embargo, los diagnósticos no son los mejores para León y Tigres. Sus adversarios ratificaron esa esencia de los equipos que aceptan el camino tortuoso de rehabilitarse, y que fortalecen el espíritu en el martirio prolongado de su propia reconstrucción.

El trabajo de Nicolás Larcamón reedificando a un equipo saqueado, alcanzó para meterlo al Repechaje, séptimo en la tabla, sin ningún privilegio, pero, con la solidez colectiva, y lo más respetable, sin traicionar su doctrina de jugar de manera agradable al futbol.

Mientras tanto, con la herrumbre amarga de la #Subcampeonitis, el destino de Santos parecía incierto a la mitad del torneo. Era capaz de titubear y perder ante Tijuana, y pasar problemas para vencer a un Juárez con diez hombres, y que lo superaba mientras estaba completo.

Establecido ya que los marcadores tienen poco de epitafios, porque, por el contrario, parecen frágiles para los Juegos de Vuelta de la Liguilla, toda vez que tanto La Fiera como Los Felinos, tienen la oportunidad de, finalmente, en este torneo, hacer pesar su condición de local.

León salió con una amargura plural de Puebla. Un penalti que no le marcan, serios errores defensivos, y la forma en que el equipo fue maniatado, y superado, en agresividad y futbol por La Franja. El error arbitral, sólo el queda lamentarlo a Ariel Holan, en una queja que ha enarbolado durante el torneo. Pero, merece más su atención la capacidad, la idea y la inteligencia para terminar las jugadas.

Tigres, en tanto, tiene avenidas en su zona defensiva. La ausencia de Guido Pizarro, dejó a Miguel Herrera chimuelo. Cuando la trinchera queda en las cabecitas torpes de Hugo Ayala, Sánchez Purata y encima Carlos Salcedo, corres con tacones por la cornisa del rascacielos. Es un coqueteo con el suicidio.

Tras las calamidades defensivas del primer tiempo, perforados por los goles de Diego Valdés y El Mudo Aguirre, Tigres sacó resuello en el segundo tiempo. El Piojo manda a Leo Fernández por el Diente López y a Carlos González por Hugo Ayala, buscando ese gol que les ponía en el respirador artificial.

Y se dio la ecuación de circunstancias: Santos eligió, equivocadamente, jugar a lo que no sabe: pertrecharse y contragolpear, mientras que Tigres empezó a incursionar con más frecuencia e idea. El 2-1 que aviva la esperanza, es un escopetazo despiadado de André Pierre Gignac, a los 74, justo después de un desperdicio ridículo de Juan Otero.

2-1, pues los marcadores parciales, y quedando de manifiesto que ni Tigres ni León, están aún en la lista del taxidermista, como tampoco Santos y Puebla cotizan anticipadamente en Semifinales del Apertura 2021.

Y aún con el sabor a centavo oxidado que dejaron los juegos del miércoles, con sus detestables empates a cero, tanto esas llaves, como las de este jueves, están totalmente abiertas.