De la Hoya demostró su clase

Despúés del quinto asalto ya se sabía quien iba a ganar, pero al final de la pelea, De la Hoya demostró que es el mejor

DURA PELEA: Fernando Vargas conecta sobre la cara de Oscar de la Hoya. (AP)
LAS VEGAS (enviado especial) - Era previsible. Tanto antes como durante el transcurso de la pelea Oscar de la Hoya era demasiado para Fernando Vargas. Por antecedentes y por actualidad. Por eso, el desenlace, aunque espectacular, no fue sorpresivo.

Desde el inicio, el trabajo de mano izquierda del "Golden Boy" se convirtió en una pesadilla para su rival, que sólo atinaba a lanzarse en arrestos desesperados. Es cierto, esta forma casi alocada de ir a buscar a su rival le dio sus resultados a Vargas, especialmente en el primer asalto, cuando acertó algunas derechas muy poderosas.

Pero no fueron suficientes como para sacar a Oscar del plan estratégico que había trazado junto a su entrenador, Floyd Mayweather padre. La idea era plantear el combate en la media y larga distancia y moverse constantemente hacia los costados, para no transformarse en un blanco fijo.

Y vaya si se cumplió con lo planeado. De la Hoya realizó uno de los trabajos mas inteligentes de los últimos tiempos, destacándose su excelente desplazamiento sobre el cuadrilátero, basado en unas piernas envidiables.

Muchos argumentaran que lo producido por Oscar fue similar a lo hecho durante los primeros nueve o diez asaltos ante Félix Trinidad. Quizás tengan razón. Pero la gran diferencia estuvo en el cierre que le dio a su actuación. Fue algo así como la gran revancha a lo ocurrido ante Tito. Como decíamos, la clave de la pelea fue la mano izquierda de Oscar, su arma mas efectiva, por otra parte. Porque con ella fue llevando a Vargas hacia donde quería, hasta liquidarlo sin piedad, en un final realmente espectacular, que comenzó con un perfecto gancho de izquierda - marca registrada de De la Hoya - y termino con una andanada de no menos de 15 golpes que obligaron al arbitro Joe Cortez a detener las acciones en el decimoprimer asalto.

Cada vez que Vargas avanzaba se encontraba con el guante izquierdo de su oponente delante de su nariz, impidiendo así un avance mas profundo. Pero, además, esa mano lo fue lastimando y le fue restando energías.

Por eso, a partir del cuarto o quinto asalto, quedó en claro que Vargas ya había tirado todo lo que tenia, que no fue poco, por cierto.

Desde ese momento, De la Hoya trabajó casi a voluntad y, finalmente, terminó ganando de la mejor forma posible. Seguramente, sus críticos acérrimos seguirán insistiendo en que su estilo no es el de un verdadero "guerrero mexicano", siempre sin poder evitar la comparación con Julio Cesar Chávez.

Sin embargo, todavía resulta difícil comprender por qué estos cuestionamientos prevalecen por sobre actuaciones brillantes como la de ayer, en la que Oscar dejo en claro que difícilmente haya un boxeador mejor que él en la actualidad.

SEBASTIÁN CONTURSI es redactor especial de ESPNdeportes.com.

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De la Hoya vs Vargas
domingo, 15 de septiembre