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¿Es Ryan García un peleador sobrevalorado?

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Mario Barrios, el rival idóneo para realzar la carrera de Ryan Garcia (1:28)

German García analiza el combate oficializado entre Ryan Garcia y Mario Barrios programado para el 21 de febrero en Las Vegas. (1:28)

En medio de victorias importantes, decepciones y polémicas, Ryan busca en Las Vegas rescatar una carrera al borde del abismo.


Hay personas que pasan toda su vida tratando de encontrar lo que quieren ser. No fue el caso de Ryan García, quien desde los siete años se envolvió en el boxeo, sacrificando parte de su infancia y adolescencia para ser la lumbrera de la familia y no solo cumplir su sueño, sino el de su padre y su tío, ambos exboxeadores, que lo motivaron, enseñaron y guiaron hasta su salto al profesionalismo.

Con 27 años, Ryan se ha perdido en el camino. Ha tomado atajos, pausas y hasta ha puesto en duda su continuidad. Ahora intenta recobrar el rumbo este 21 de febrero, cuando dispute el título welter del Consejo Mundial de Boxeo ante Mario Barrios en Las Vegas, en lo que podría ser el punto de inflexión que necesita su debilitada carrera.

Peleas que han marcado su carrera

García llegó a ser 15 veces campeón nacional en el amateurismo, triunfó en 215 peleas y solamente perdió en 15 ocasiones. Eso le bastó para saltar al profesionalismo con 17 años y firmar con Oscar De La Hoya, quien lo llevó de la mano por la jungla del profesionalismo, presentándolo al mundo como su sucesor, “el nuevo Golden Boy”. En el joven García había más que talento: carisma, físico de modelo y una creciente popularidad en redes sociales.

Después de una carrera bien construida durante cuatro años, De La Hoya pensó que ya era tiempo para dar un paso hacia la gloria de un título cuando enfrentó a Luke Campbell por el interinato ligero del CMB. García se consagró con honores no solo por noquear en siete asaltos a un experimentado oponente, sino por reaccionar a una brutal caída que tuvo en el segundo asalto. Ryan pisaba las Ligas Mayores y sobrevivía a los tiburones del momento.

Después de acabar con el excampeón dominicano Javier Fortuna, se creyó que García estaba listo para los grandes nombres de su división. Y es ahí donde apareció Gervonta Davis, un pequeño ‘Tyson’ de la actualidad. Aunque García fue hacia adelante e intentó inútilmente buscar el intercambio, quedó expuesto ante la inteligencia y brutal pegada de Davis, quien le advirtió en el segundo asalto mandándolo a la lona y lo liquidó en el séptimo.

Aunque la derrota no lo hundió, comenzó a verse a otro Ryan. Se distanció de Oscar De La Hoya (a nivel personal) y decidió manejar su carrera a su manera, abrazando la polémica tanto como el protagonismo. Necesitaba una victoria que borrara el nocaut ante Gervonta Davis y la consiguió frente a Devin Haney en Nueva York, enviándolo tres veces a la lona. Parecía que el Ryan más agresivo era la respuesta. Pero el positivo por ostarina anuló cualquier sensación de redención. La Comisión Atlética del Estado de Nueva York invalidó el resultado y el combate fue declarado no contest, transformando lo que parecía un renacer en otra señal de inestabilidad.

Y tras ser sancionado un año, se estrelló en su regreso en Times Square contra Rolly Romero.

Controversias, dopajes y problemas fuera del ring

La carrera de Ryan García ha estado marcada tanto por su talento como por episodios que han frenado su ascenso. En 2020 hizo pública su inconformidad con Golden Boy Promotions e incluso amenazó con acudir a los tribunales para liberarse de su contrato. La relación con Oscar De La Hoya se tensó y aunque la ruptura fue más mediática que formal, quedaron grietas.

En 2021, meses después de noquear a Luke Campbell, anunció una pausa indefinida argumentando problemas de ansiedad, depresión y ataques de pánico, convirtiéndose en uno de los primeros boxeadores de su generación en hablar abiertamente sobre salud mental. En 2024 llegó el golpe más duro a su credibilidad: dio positivo por ostarina tras su combate ante Devin Haney. La Comisión Atlética del Estado de Nueva York anuló el resultado y le impuso una suspensión de un año.

Semanas después fue arrestado en Beverly Hills bajo cargos de vandalismo tras causar daños materiales en el hotel Waldorf Astoria. El episodio añadió otra capa de turbulencia a un año ya marcado por la polémica.

Ryan García sigue siendo un enigma. Tiene velocidad, poder y nombre. También carga dudas, sanciones y decisiones cuestionables. El combate ante Mario Barrios podría ser el punto definitivo de su redención o la confirmación que vivió de lo que pudo ser y no fue.