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Navarrete noquea a Sugar y unifica los cetros superpluma FIB y OMB

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'Vaquero' Navarrete es el mejor boxeador mexicano de la actualidad (4:42)

Álvaro Morales lanzó una afirmación debatible en la mesa de expertos de boxeo de ESPN: "Sin cuadritos en el abdomen", el Vaquero es el mejor. (4:42)

Emanuel 'El Vaquero Navarrete' derrotó a Eduardo 'Sugar' Núñez para convertirse en campeón unificado de peso superpluma.


La que se suponía que sería una ‘guerra civil mexicana’ terminó siendo una lenta y cruel destrucción para Eduardo ‘Sugar’ Núñez (29-2, 27KOs) cuando la máquina demoledora de Emanuel ‘El Vaquero’ Navarrete (40-2-1, 33KOs) se puso en marcha, unificando así los cetros superpluma de la OMB y la FIB con un triunfo por nocaut técnico en 11 asaltos, luego que el médico del ring indicara al réferi detener las acciones al ver a Sugar con el ojo cerrado y la ceja ensangrentada.

Previo al combate, ‘El Vaquero’ dijo estar preparado para noquear o morir en el intento, debido a que Sugar tenía la reputación de “matador” con 27 nocauts en 29 triunfos; no obstante, Sugar se equivocó en la estrategia inicial al irse al contragolpe, alejándose de lo que mejor sabe hacer: aprovechar el intercambio y la corta distancia para descargar su mano izquierda.

Aunque Sugar Núñez metió su mano derecha en recto, que detuvo el empuje de ‘El Vaquero’ en el primer asalto, decidió jugar la carta de la pelea en retroceso, moverse por todo el ring y quedarse lejos de los puños de Navarrete. En el segundo round, el jab de Navarrete marcó la pauta y el cruzado de mano izquierda movió el rostro de Sugar. Un uppercut y un cruzado de izquierda hicieron tambalear las piernas de Núñez, cortando el lado derecho del rostro, que al instante empezó a brotar sangre en el tercero.

En el quinto asalto, Núñez se dio cuenta de su error y modificó su estrategia, quedándose en el centro del ring. Navarrete, más fresco y con mayor confianza, aprovechó para conectar golpes al cuerpo y un upper que volvió a dejar huella en Núñez. Durante el sexto, Núñez se fue al cuerpo de Navarrete para restarle condiciones, pero sacrificó demasiado el rostro y terminó muy golpeado.

A partir del séptimo, Navarrete comenzó a hacer el trabajo de demolición. Ya se veían dos ritmos totalmente diferentes: por un lado, ‘El Vaquero’ castigaba a su antojo al cuerpo y al rostro; mientras Sugar, a la desesperada, buscaba el golpe milagroso.

Sugar caminaba sonámbulo hacia los brazos de Navarrete, mientras su ojo derecho se cerraba por completo en el noveno. Navarrete, en ese punto, ya manejaba el combate por completo en la media, larga y hasta en la corta distancia. Por momentos le hacía creer a Núñez que tenía opción, cediendo la iniciativa para que abriera la guardia y martillarlo sin misericordia. Ya en el décimo, la cortina de sangre decoraba el ojo de Núñez, quien se tragaba todos los golpes por falta de visión. Ya no tenía sentido continuar el combate.

Y a pesar de que Núñez y su esquina querían seguir en el onceno, el médico decidió detener el combate en el segundo inicial. “Me hubiese gustado terminar, pero respeto a los jueces por cuidar la salud”, señaló. Además, dejó claro el respeto a Navarrete: “No me sorprendió. A ‘El Vaquero’ lo tenía considerado como el más duro de las 130 libras, soy fan de él, sigo su carrera y lo admiro”.

Por su parte, ‘El Vaquero’, que estuvo a punto de cancelar el combate por un problema en la entrega del visado, agradeció a los fanáticos tras el combate. “Es un sueño haber unificado. Agradezco a toda la gente que vino de mi rancho, de mi pueblo. Sugar, eres un guerrero mexicano y tienes muchos hue...”.

Navarrete, que peleó una sola vez en 2025 y fue un No Contest contra el filipino Charly Suárez, se vio en mejores condiciones, más rápido y mucho más fuerte. “Fueron muchas cosas diferentes. Volvió a salir el corazón, la garra y el espíritu mexicano que hace mucho tiempo no salían, y quiero seguir con esta línea de un ‘Vaquero’ Navarrete renovado”, explicó.

El ahora campeón unificado quiere vivir el presente y prefirió no dar pistas de cuál será su siguiente movimiento. “Voy a descansar y luego tomaré una decisión”.