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El deporte cambió luego del 11 de septiembre

Getty Images

El día que el deporte perdió la inocencia, ya nada fue igual.

El 11 de septiembre se encendieron las alarmas en los eventos deportivos masivos en todo Estados Unidos, las medidas de seguridad crecieron en pos de que no haya un lugar más seguro que tu butaca en el estadio de tu equipo preferido.

Ahora la experiencia de entrar a un coso es algo así: Me dispongo a atravesar el umbral del detector de metales, mis bolsillos están vacíos. El rastrillo eléctrico me recorre y yo con los brazos como cristo escucho el zumbar que alertará en cada botón de mi camisa. Esto es lo que pasa todo aficionado antes de entrar a un evento deportivo en los Estados Unidos.

Ya no se puede dejar ningún cabo suelto, todos deben ser revisados, las bolsas que pueden entrar a las arenas y estadios, sólo si son transparentes tendrán acceso.

Nada de objetos metálicos que no sean debidamente auscultados y comprobados. Todo bulto abandonado será detonado.

El Maratón de Boston de 2014 fue un mazazo, ni toda la seguridad posible es suficiente, pero cada vez que se juega un partido o se hace una pelea, tu butaca es un lugar más seguro que cualquier otro en el país.

Pero cómo fue todo el 11 de septiembre de 2001.

EL PATRIOTISMO INUNDÓ LOS ESTADIOS DE BÉISBOL

Desde el ataque japonés a Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941, ningún acontecimiento unió más a los americanos que los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001.

El país quedó envuelto en un fervor de patriotismo del que no escaparon ni los estadios de béisbol.

Los ataques del 9/11 obligaron a detener las acciones de la temporada por una semana y cuando se reanudaron, precisamente en Nueva York, los equipos Yankees y Mets cambiaron sus gorras por otras con las siglas NYPD y FDNY, los departamentos de policía y bomberos de la 'Gran Manzana', en honor a los caídos en las labores de rescate en las Torres Gemelas.

Ese retraso obligado empujó la campaña en el calendario y por primera vez la Serie Mundial se adentró en el mes de noviembre.

Las banderas ondeaban a media asta y se multiplicaban entre el público, miembros de las fuerzas armadas o policiales interpretaban el Himno Nacional antes de los partidos.

Y hasta la tradicional canción “Take me out to the ballgame”, que se tocaba en la pausa del séptimo inning desde 1908, cedió su espacio a las notas patrióticas de God Bless América y 17 años después, ambas melodías se mantienen, para que los fallecidos en la tragedia no caigan en el olvido.

LA SERIE CART ERA UN BLANCO FÁCIL

Hace 17 años cuando los ataques a las Torres se habían consumado, el contingente de estadounidenses más grande que se ubicaba junto fuera de Estados Unidos lo formaba la Serie CART que viajó a Europa para tener un par de fechas en Alemania e Inglaterra, una por país.

Como reportero, el que esto escribe, temblaba de miedo de verse en un vuelo de British Airways camino a Londres justo un día después del 9/11. Llegar a Lausitz me tomó más de dos días entre filtros de seguridad, pero cuando llegué al Lausitzring me sentía seguro.

Eran más de 500 pilotos, mecánicos, ingenieros, periodistas y trabajadores que tenían que seguir su trabajo, que en este caso era montar dos carreras en Europa en plena alerta terrorista.

Algo triste y luego épicamente célebre lo cambio todo. Toda la aprehensión se convirtió en atención por Alex Zanardi, quien el 15 de septiembre se vio envuelto en el choque más violento que haya visto la Serie en la era de los autos de fibra de carbono.

El italiano perdió de un tajo las dos piernas en un choque con Alex Tagliani. Nadie pensó que Alessandro viviría y ahora sabemos que ese extraordinario ser humano fue capaz de vivir, volver a correr y hasta ganar un oro paralímpico, pero en ese momento la preocupación por la vida de todo el grupo amenazado por el terrorismo se convirtió en amor y preocupación por el gran Zanardi.

Afortunadamente, todos volvimos con vida, porque de eso se trata, la vida debe seguir.

LA MLS SE ALTERÓ

El futbol a nivel internacional no detuvo su actividad durante los sucesos del 11 de septiembre del 2011, la UEFA Champions League celebró los encuentros programados para ese martes.

Destacó la victoria del Real Madrid 2-1 de visita al AS Roma en el Olímpico, fue uno de los ocho partidos que se disputaron esa jornada trágica en la historia de Estados Unidos y el mundo entero.

La actividad del futbol del torneo internacional de clubes en el ‘Viejo Continente’ disputó partidos en Turquía, Francia, España, Alemania, Ucrania, Inglaterra, Rusia e Italia.

Posteriormente, y después de muchas críticas, la UEFA decidió suspender los juegos del miércoles 12 de septiembre, uniéndose al luto internacional. Hasta el martes 18 de septiembre se reanudó la actividad del futbol en Europa.

Mientras tanto, la Major League Soccer (MLS), como las otras ligas profesionales en Estados Unidos, hizo una pausa. La temporada regular se canceló cuando restaban dos jornadas para que llegara a su fin. Se tomó la decisión que de acuerdo con la posición en la tabla los equipos avanzarían a la postemporada.

De este modo los dos primeros equipos de la Conferencia del Este y los tres mejores de la División Central y del Oeste se clasificaron a los playoffs. La final se celebró el 21 de octubre, fue el equipo San José Earthquakes el que se llevó la MLS Cup tras vencer 2-1 al Galaxy.